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Trucos para no renunciar a comer saludable cuando el tiempo es limitado

 

¿Realmente hace falta tiempo para cocinar?

Hace unos meses escribía un post en el que planteaba la pregunta de si era posible comer de manera más saludable sin renunciar a comer rico. En él opinaba sobre lo que era para mí una alimentación saludable y explicaba por qué creo que comer mejor no está relacionado con la falta de tiempo sino con tres factores: que exista realmente un deseo de querer comer de manera más saludable, que se consiga información fiable o asesoramiento para saber qué comer y, por último, que comer mejor sea una prioridad.

Opino que la falta de tiempo no debe, o no debería realmente, afectar a la calidad de lo que comemos. La cuestión es aprender a organizar nuestro tiempo (organización y previsión), reeducar la forma en la que comemos y, por supuesto, tener ganas de que cuidar nuestra alimentación sea una prioridad. Es un poco como quien te dice que no puede dejar de fumar: si quieres, puedes.

 

 

Cómo ahorrar tiempo en la cocina

Con los dos niños, el trabajo en casa y las mil responsabilidades que consumen nuestro tiempo vital la verdad es que organizar nuestras prioridades no es nada fácil. Es como vivir inmersos en una partida de Tetris perpetua. Pero como ya sabéis que ordenar y organizar es lo que más me gusta en el mundo (hasta límites insospechados), la cocina no podía quedar fuera del juego si queremos comer bueno y bonito cuando el tiempo brilla por su ausencia. Necesitamos un plan y éste es el nuestro:

1. Elaborar un plan de comidas y cenas

Esto ya lo contaba en noviembre de 2014 en un post en el que os explicaba cuáles eran las ventajas de organizar un plan de comidas y cenas semanal: ahorramos dinero y tiempo y, sobre todo, comemos mejor. ¿Cuánto se tarda en hacer esto? Pues muy poco. Lo podemos hacer perfectamente el domingo por la tarde en un ratito (10-20 minutos como mucho) antes de acostarnos; y un mismo plan nos puede valer para varias semanas. ¿Hasta cuándo nos sirve? Sencillo: hasta que nos aburramos y nos apetezca variar lo que comemos cada día.

2. Comprar semanalmente

Elaborar un plan de comidas y cenas semanal nos permite planificar mucho mejor nuestra compra. Después, cosas tan simples como hacer una lista con lo que realmente necesitamos, cambiar el supermercado por el mercado y hacer una compra semanal (o varias) en vez de mensual creo que nos asegura no solo comer de manera más saludable (primando siempre lo fresco) sino, también, una mayor organización. Y esa organización, al final, se traduce en menos tiempo en la cocina.

3. Tener siempre a mano alimentos saludables

Algo tan simple como esto nos asegura que podemos tirar siempre de algún recurso saludable si vamos a improvisar.  Tener verduras y frutas, frutos secos sin sal, arroz o pasta integral y legumbres ya cocidas (las podemos tener cocidas en un bote (al vacío al baño María), en el caldo de cocción en la nevera durante varios días o congeladas) nos va a facilitar mucho las cosas y nos va a ahorrar mucho tiempo en la cocina. Una cosa que hacemos mucho nosotros es tener hummus o cualquier otro tipo de paté vegetal en la nevera siempre listo para comer y nos salva más de una cena o complemento a una comida.

4. Congelar comida cocinada

Este es nuestro recurso estrella: hacer platos que se puedan congelar y hacerlo en cantidad. ¿Hace falta mucho tiempo? Rotundamente no. Un ejemplo: en casa hacemos a menudo lentejas con verduras (y, de hecho, desde hace tiempo no lo hacemos ni en la olla rápida sino en una olla grande normal porque nos gusta más como quedan). Cuando disponemos de unas dos horas de margen en casa las hacemos, y es tan fácil como meter en una olla un kilo de lentejas pardiñas, dos puerros, una cebolla, dos calabacines, cuatro o cinco zanahorias, un nabo y tres dientes de ajo (todo muy picado), aceite de oliva virgen, sal y cubrir con agua. Es cierto que vamos a necesitar tiempo para lavar y picar esa verdura pero no va a ser más de unos minutos. Si no queremos hacerlo a mano, incluso lo podemos picar con una picadora para ahorrar tiempo. O tenerlas ya preparadas en el congelador. Y luego es dejar que se hagan solas. Más fácil, imposible. Y vamos a tener un montón de recipientes con lentejas para poder congelar y comer varios días.

5. Verduras siempre listas

Tener siempre en el congelador verduras cocinadas para añadir a cualquier legumbre o cereal también nos va a ahorrar tiempo. Contaba Pilar Cámara cómo hacerlo en este post de 2015. Podemos sacarlas la noche anterior a su consumo o tirar del microondas o del baño María si nos corre más prisa porque no lo hemos previsto.

6. Recetas fáciles

Esto creo que da para otro post pero no es necesario complicarse la vida con recetas muy elaboradas para comer algo rico y saludable. Una simple ensalada de garbanzos con verduras, aliñada con un poco de aceite de oliva, limón, sal y comino ya es un plato delicioso y no requiere más de diez minutos prepararlo. El 90% de las recetas que hay en este blog son recetas facilonas, sin mucho misterio, y casi todas son la mar de saludables así que si estáis sin inspiración pinchad en el recetario.

7. Menos es más

Tener un millón de artilugios en la cocina que nunca usamos no sirve para nada, puede agobiarnos, y seguramente hace más lento todo cuando nos ponemos a cocinar (o que nos dé tanta pereza pensar en recoger y recolocar que ni nos planteemos entrar en la cocina). Creo que lo ideal es tener en la cocina solo lo que necesitamos y lo que vamos a utilizar realmente en nuestro día a día. Cuando nos mudamos de casa en febrero de 2016 descubrimos que en la mini cocina que tenemos no nos cabía nada. Y cuando digo nada es nada. Eso nos ha venido genial para quedarnos solo con lo que realmente utilizamos.

¿Cuántos cacharros que nunca habéis utilizado tenéis? ¿Cuántos “porsiacasos” están ocupando espacio? Y lo mejor, ¿tenéis un cacharro que es complicado de limpiar? Entonces seguro que no lo utilizaréis nunca por pereza. Pocos cacharros pero que nos vayan a poner todo fácil. En casa se han convertido en imprescindibles el vaso batidor (con el que batimos verduras para hacer puré o hacemos patés vegetales) y un cortador de verduras en espiral con el que cuando improvisamos hacemos cosas tan ricas, facilonas y saludables como estos calabaguetis.

8. Cocinar varios platos de una vez

En casa es habitual que a la vez que estamos haciendo, por ejemplo, un guiso de judías con verduras, estemos también cocinando un puré o unas verduras al vapor que podamos tener disponibles, bien para tener en la nevera, bien para congelar. Ya que vamos a cortar verdura, pues cortamos de más y hacemos más cosas. Si hacemos puré, ponemos más agua para que nos quede caldo de verduras listo para consumir o gastar en un arroz o un guiso. Otra idea genial que hemos descubierto hace poco es hacer al vapor verduras en la misma olla en la que estamos cocinando algo (bien sea cociendo garbanzos o guisando cualquier otra legumbre con verdura, por ejemplo) ya que el propio vapor cocina los alimentos de la vaporera.

9. Cocina organizada

Nunca he negado mi amor por el orden y en la cocina no podía ser de otra manera. Mantener ordenada la cocina, y eso incluye los armarios, los cajones y la nevera, nos va a ayudar a hacerlo todo mucho más rápido y con más ganas. Aquí volvemos al punto 7: cuántas menos cosas inútiles tengamos, más fácil será que el orden se mantenga.

10. Priorizar tareas y limpiar y recoger a la vez que cocinamos

Esto es lo más importante de todo. Si cocinamos y vamos acumulando cacharros por limpiar vamos a sumergirnos en un caos mortal. Si, por el contrario, priorizamos y marcamos un orden y vamos limpiando y recogiendo a la par que cocinamos vamos a terminar todo al mismo tiempo lo que se traduce en un ahorro considerable de tiempo. No es algo imposible sino una cuestión de concentración y organización. Un ejemplo: mientras se esta pochando la verdura, vamos fregando, secando y guardando los utensilios con los que la hemos cortado. Pasamos paño por la encimera y removemos la verdura.

 

 

¿Qué pensáis vosotros? ¿Realmente hace falta tiempo para cocinar y comer mejor? ¿Nos contáis cuáles son vuestros trucos infalibles para ahorrar tiempo?

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    Diana Oliver

    Diana Oliver

    14 comentarios

    1. Estoy de acuerdo, no es cuestión de tiempo sino de querer, de voluntad, lo cual tampoco es fácil porque hay ciertos hábitos que tenemos muy interiorizados… Pero bueno, que no sea fácil no significa que no sea posible. Creo que no tengo ningún truco que añadir a los tuyos. Quizá añadiría que es muy importante buscar cosas que nos gusten. A veces asociamos la palabra “sano” con comida que no nos gusta, que nos aburre y que pronto hará que nos lancemos otra vez a la comida rápida “nosana”… Hay un montonazo de opciones sanas que están riquísimas, sólo hay que encontrar las que van con nuestros gustos 🙂 Si nos ponemos á comer solo cosas cocidas y manzanas, por poner un ejemplo, en breve estaremos otra vez comiendo igual que antes…

      • ¡Totalmente de acuerdo, Paula! También creo que es habitual esa asociación y creo que en parte la culpa es de las famosas “dietas” con las que lejos de mejorar la alimentación, la empeoran. Un beso y gracias por comentar.

    2. Qué buenas recomendaciones! Yo no soy nada organizada y ese es mi fallo. De hecho, las temporadas que consigo planificar los menús y hacer la compra con antelación es cuando mejor nos alimentamos. Pero reconozco que no lo hago todas las semanas, siempre hay algo que me desbarata los buenos propósitos (generalmente, yo misma, que me autoboicoteo con mi mala organización… qué desastre jajaja).

    3. De acuerdo en todo, y yo desde que descubri la olla de coccion lenta me organizo mejor aun, metes todo dentro, programas y te olvidas hasta la hora de comer, ademas son baratas y consumen poquisimo, menos que la vitro y muchisimo menos que el horno, una maravilla 😃

    4. Igual no es que sea mala cocinera del todo ¡es que no sé organizarme! Igual este verano, cuando mi bichilla tenga vacaciones del cole, como tiene afición por las recetas, me pongo a seguir tu lista y cambiamos el chip. A ver si logramos interiorizar esto de una vez para siempre.

      • A nosotros nos funciona así, algo que dentro de nuestro caos absoluto de vida ya es un logro 😀

    5. Estoy tan de acuerdo con todos tus trucos que de hecho si lo hubiese escrito yo no variaria nada jeje
      Cuando nos mudamos de hecho yo tuve claro que quería una nevera americana para tener mucho congelador

      • Lo del congelador es lo más 😀 Me alegro de que compartamos los mismos truquitos de organización. ¡Beso!

    6. Pues creo que como dices planificación y organización son la clave. También tener un puñado de recetas express a mano.
      Por no hablar de saber hacer un buen uso del congelador.
      Aun me estoy riendo con la foto de tus herederos de Instagram😂.

      • Jejejeje… Qué sería de mí sin el congelador para hacer un buen almacenaje 🙂

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