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La segunda noche tras el parto y el pico de demanda

 

 

Al día siguiente del nacimiento de Leo, Anabel (una de las dos matronas que nos atendieron fenomenal en el parto en casa) me avisó de que la segunda noche tras el parto podría ser una noche de alta demanda. Y se cumplió. Inmediatamente identifiqué lo que quería decir porque lo viví con Mara en el hospital. La diferencia es que cuando ella nació nadie me dijo lo que sucedía y esta vez saber qué estaba pasando me dio mucha tranquilidad.

Alta demanda en la segunda noche tras el parto

Recuerdo perfectamente los días de hospital cuando nació Mara, especialmente las noches. Noches que pasamos prácticamente en blanco, medio anestesiados por el acontecimiento más importante de nuestras vidas, medio preocupados y perdidos porque no teníamos ni idea de qué hacer con aquella cosa diminuta que había caído en nuestros brazos.

Durante el primer día de vida aquella bebé que llegó con los ojos muy abiertos, observamos que mamaba muy a menudo durante el día, pero aún más si cabe durante la noche. Tomas irregulares, muy seguidas, que se sucedían entre lloros y quejidos. La segunda noche fue especialmente dura en cuanto a demanda. Las enfermeras de planta tampoco sabían decirnos más allá de “hazle masajitos” porque puede que sea que ha cogido aire en el parto. Incluso, en un par de ocasiones dejaron caer la posibilidad de traernos un biberón. Una “ayudita”. Idea que, por suerte, descartamos. Y digo por suerte porque probablemente muchas lactancias empiecen regular por esa famosa ayudita que lejos de ayudar puede provocar problemas indeseados.

Ya en casa la demanda siguió, pero no como aquella segunda noche en la que el pico de demanda fue brutal. Por aquel entonces me hubiera gustado que en el hospital o alguien de mi entorno me hubiera dicho lo que me dijo Anabel cuando nació Leo:

“Prepárate para la segunda noche porque puede ser una noche de alta demanda”.

Y efectivamente, así fue. Leo, que a diferencia de su hermana pasó las primeras horas de vida adormilado, demandó de manera muy insistente y ansiosa durante la segunda noche (puede que mamara entre ocho y diez veces); también parte de la tercera, aunque ya con menos intensidad. Después, llegó la subida de la leche y todo se relajó bastante: comenzó a hacer dos o tres tomas en toda la noche.

¿Por qué ese pico de demanda de la segunda noche?

No he encontrado absolutamente nada de información al respecto más allá de un documento del SERGAS en el que lo mencionan y un pequeño apartado en la web de la Asociación Española de Pediatría en el que pasan por encima del tema sin detenerse mucho más que en destacar que muchas madres llaman a esta segunda noche “la noche de las vacas locas”. Un nombre horrible, por cierto.

Acudí a Alba Padró, asesora de lactancia, cofundadora de LactApp e IBCLC, y me lo explicó fenomenal cuando le conté que me había pasado esto y que me gustaría escribir sobre ello porque creo que es algo de lo que no se habla y no se dispone de información: “Por lo que yo sé, es su manera de activar prolactina y que la madre tenga antes la subida”.

Por tanto, que el bebé se muestre muy demandante, incluso ansioso, no es más que su forma de conseguir llegar a la famosa leche de transición y con ella a la subida de la leche. Saber esto que parece tan simple puede ser muy importante para un buen establecimiento de la lactancia.

 

La subida de la leche

Sabemos entonces que ese pico de demanda durante la segunda noche tras el parto, incluso las siguientes, es normal pero, ¿qué es eso de la subida de la leche?

Tras el parto, comienzan a bajar de manera gradual los niveles de estrógenos y gestágenos para dar paso a la famosa prolactina, la famosa hormona encargada de la producción de leche. Será a partir del tercer día cuando podamos notar los pechos algo más hinchados pero poco más, ya que cuando llega la subida de la leche, si todo ha transcurrido de manera normal no deberíamos notar mucho más.

Si el pecho duele, lo notamos duro o tenemos fiebre entonces no es la subida de la leche sino algún problema como ingurgitación o mastitis ante lo que se debe actuar. Lo explican muy bien y con todo lujo de detalles en este enlace del blog de LactApp.

Con Mara la subida de la leche llegó casi cinco días después del parto. Con Leo no creo que llegara a tres. En ambos casos todo transcurrió con normalidad. No hubo separación en ningún momento tras el nacimiento, pero sí es cierto que el tiempo piel con piel fue mucho mayor en el segundo y puede que por ello la subida llegara antes. También es cierto que hubo menos interrupciones, más tranquilidad y seguridad. Además, las matronas estuvieron pendientes en todo momento del agarre y la postura. Sentir ese apoyo fue fantástico.

El miedo

“Se queda con hambre”, “No me va a subir la leche y con el calostro se queda con hambre” o “Necesita más y por eso llora” son algunos de los pensamientos catastrofistas que pueden llegar a tu cabeza si no sabes qué es lo que está pasando. Y esto genera angustia, como es normal.

Sin embargo, el calostro de esos primeros días no solo alimenta al bebé sino que es vital para el recién nacido. Alba Padró lo define como “un tesoro que se sirve en la medida justa en el momento justo para garantizar la mejor protección y la mejor alimentación”.

Que el bebé se muestre más demandante o ansioso no significa que lo rechace sino que es simplemente su manera de lograr obtener leche materna; leche que, por cierto, varía en composición desde el nacimiento hasta el destete adaptándose a las necesidades del niño. También en cantidad: cuanto más mama, más leche se produce. Sin más misterio.

¿Habéis vivido así la segunda noche tras el parto de vuestros hijos? ¿Os avisaron de que la segunda noche tras el parto podría ser una noche de alta demanda?

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    Diana Oliver

    Diana Oliver

    36 comentarios

    1. Curioso y muy buena explicación!!
      A mí sí me pasó sobre todo con mi tercer bebé y yo había mandado a casa a mi marido con los dos mayores y creía morir de agotamiento. Una de las noches más duras de mi vida.

    2. Diana, a mí me pasó en el hospital con mi primera hija. Fue horrible y desesperada pedí un biberón. La suerte que tuve es que vino una enfermera estupenda y me dijo que si de verdad quería darle el pecho que no le diera ese biberón porque lo iba a poner mucho más difícil todo. Que aguantara el tirón de esa noche y mañana todo estaría bien. Y así fue. Aguantamos el tirón y al día siguiente por la tarde me subió la leche.
      Con los otros dos no creo que haya pasado, aunque igual estaba preparada y no me di ni cuenta.
      Gracias por hablar de esto. Es muy importante que se conozca.

      • Muchas gracias, Vanesa. Sí, yo pienso que es importante saberlo para poder afrontarlo de otra manera y sin dudas, ¿verdad? Un beso.

    3. Gracias por este post tan necesario! Aunque en mi caso llegó tarde. A mi también me pasó pero como primeriza e inexperta pensé que eran gases. Nació de noche y pasó toda la noche durmiendo. Al día siguiente dormía y mamaba a partes iguales. Yo sí caí en el error de darle un poco de bibi porque fueron 2 noches bastante fuertes en el hospital. Luego nos dieron el alta y esa noche en casa compré un suplemento de leche artificial porque no me subía la leche, pensé que era hambre. Mi bebé era grande y me dijeron en el hospital que solía pasar que al ser grande que se quedasen con hambre seguro. Esa noche en casa ya me subió la leche y hasta ahora (que tiene un año) hemos estado con LM sin ayuda de más pero esta información me hubiera venido de lujo para esos primeros 3 días. Gracias!

      • Creo que efectivamente conocer esto puede ser útil para esos primeros días, sobre todo cuando se trata del primer bebé 🙂

    4. A nosotros nos pasó y, sí, hemos dado un biberón, lo pedimos nosotros por desesperación. Pero siguió llorando. La enfermera del día siguiente, más experiente, nos dió la bronca y dijo que era por estrés (hubo visitas aquella tarde, pasó de mano en mano…). Afortunadamente la lactancia no se ha visto afectada. Solo recuerdo aquella noche con horror.

      • Sí, es precisamente eso lo que suele ocurrir cuando no sabemos qué pasa, ¿verdad? Me alegro de que la lactancia haya seguido como deseabas. Gracias por comentar Vanessa.

    5. Ay Diana, qué gusto encontrar este tipo de post!!! En casa siempre recordamos esa segunda noche en el hospital. El papá lo pasó fatal, se preguntaba constantemente qué hacía mal, si su camiseta olía mal, por qué la niña no quería estar con él. Le repetí un montón de veces que la niña sólo quería teta mientras el pobre se lamentaba diciendo que parecía un auxiliar de la clínica, que no podía hacer nada por ella. Se lo hemos contado a todos nuestros amigos papás y sufrimos como si fuera una auténtica derrota los casos de los que sí optaron por darles biberón esa segunda noche a sus bebés. Gracias a ti sabemos que lo hicimos bien esa noche! Qué genial es leeros Diana! A ti y a tu papá en prácticas!

    6. Con mis hijas he vivido esto con las dos. Primera noche adormiladas y segunda pidiendo a cada rato. Yo ahí apliqué sentido común y dije: a ver, esta tiene hambre. Todavía no hay leche de verdad, hay calostro y es poco y tienen hambre. Pero ya sabía que para que subiera tenía que ponerlas mucho a pecho y así fue, y al día siguiente, ya los pechos como rocas y llenos de leche y niñas satisfechas durante horas.
      Al final yo no sabía nada de esto antes, pero el sentido común me dijo que estaban muertas de hambre con solo calostro!

      • No creo que la expresión “muertas de hambre” sea la más acertada porque el calostro es oro puro y muy necesario pero digamos que es un sistema perfecto para pasar a la leche materna.

        • Estoy de acuerdo contigo, el calostro es oro puro y por eso es tan importante dárselo. Y es importante que en esos primeros momentos estén mucho al pecho para que la leche suba, así es que con las dos aguanté el tirón y se pasaron 24 horas al pecho prácticamente.
          Pero eso no quita que al menos mis hijas ese segundo día y noche tenían hambre a cada rato, y sin embargo, al día siguiente con la subida de la leche, se acabó, y se tiraban horas dormidas entre toma y toma. En mis hijas se ve muy claro desde el principio cuando se han quedado satisfechas y cuándo no. 🙂

          Al final es el mecanismo natural, ¿no? Provocar la subida de la leche a través de la demanda y a succión.

          ¡Muchas gracias por tu respuesta!

    7. Uuuuuuyyyy, fue leer el título y decir “anda, lo que me pasó a mí”. Con El Santo no lo recuerdo porque el pobre estaba todo el día adormilado. Pero con El Nuevo, que lo tengo bien reciente… flipé esa noche y pensé que nos iba a tocar penar con el tema de los cólicos que existirán o no pero cuántos bebés lloran tooodos los días durante horas. Qué curioso que lo hagan por eso. Pero tiene todo el sentido del mundo. Se lo mando a mi cuñada que da a luz en agosto para que no flipe.

      • Jejeje… Sí, la verdad es que avisar de esto me parece importante para que no entrar en pánico.

    8. Jolín, lo bien que me habría venido saber esto antes de dar a luz. Ahora que lo he leído y haciendo memoria, la segunda noche fue la peor en el hospital, un no parar de llorar la pulguita y no sabíamos qué hacer para calmarla y nadie nos supo decir que lo que necesitaba era teta!
      Muchas gracias por esta información y te la comparto y difundo porque me parece esencial.
      Un besito!

    9. Yo sí que tenía idea de que mamaría como un loco para hacer subir la leche pero la realidad siempre te supera. Y más cuando las enfermeras en vez de explicártelo te dicen que el niño tiene tanta hambre que no le pueden hacer la prueba de los oídos. Menos mal que por fin a a una se le ocurrió que si quería teta mejor hacerle las pruebas mientras mamaba. Eso sí aún sin mastitis la subida al tercer día también me desconcertó tanto que mandé a mi chico a por la famosa col desesperada 😄

    10. A mi también me pasó, y tan perdidos estábamos porque el niño no dejaba de llorar esa noche, que llamamos a la enfermera porque pensábamos que tenía hambre, la enfermera se fue a consultar y cuando volvió lo único que dijo fue ” te toca estar con la teta fuera como las gitanas” no me hizo mucha gracia ese comentario porque estábamos preocupados, pero no nos dio ayudita ni nos dejó ponerle el chupo, lo cual agradezco porque despues tuvimos una buena lactancia. Ahora espero el segundo, sabiendo que es normal ya no me preocupare tanto 🙂 gracias por la información

      • Ay, ¡qué expresión más fea! Siempre parece que se relaciona la lactancia materna con determinados colectivos o con un estatus social, que solo los “pobres” dan la teta. Supongo que es algo que viene de antiguo y qué difícil cambiarlo.

    11. Yo si, pero no me sirve de nada que me digan que “la segunda noche será brutal” que sí la fue y muchísimo, pero peor fue la bajada o subida, como dicen acá, de la leche, ya que los pechos se me llenan tanto pero tanto de leche que parecen explotar!!! Muchísimo dolor, el bebé se ahoga en leche por mejor agarrado que esté, es una bestialidad lo que sucede con mi cuerpo… estoy esperando el tercero y sinceramente le tengo más miedo a las primeras semanas de lactancia que al parto o cualquier cosa. Busqué asesoramiento y la especialista quedó sorprendida con mi producción de leche y gracias a ella pude continuar en base a lágrimas y sacrificio… las dos veces fueron iguales. Esta vez estoy pensando seriamente en comenzar con lactancia mixta al menos el primer tiempo… no sé qué hacer.

      • Hola, Sil. Si la lactancia comienza con normalidad no es necesaria una lactancia mixta. Puedes consultar con una asesora de lactancia o grupo si sientes que te preocupa el tema.

    12. Yo si lo noté muchiiiiiiisiiiiimoooooo, pero creo q fue a las 24 horas de nacer y toooooodo el dia siguiente, era desesperante xq no sabía que pasaba, incluso recuerdo ser yo la que fue a las enfermeras a decirles que creía q se quedaba con hambre, a lo que me respondieron q la pusiera a la teta! Jejejeje bien sabias ellas! El asesor de lactancia del hospital me apretó a la mañana siguiente y me dijo q tenía muuucho calostro y creo q antes del alta hospitalaria ya le vi caer una gota más blanca a Lucía! Esa misma tarde me subió la leche! Besos!

    13. Pues yo lo viví con mi niña pero tampoco nadie me dijo nada acerca de eso. Y estuvimos a puntito de la famosa ayuda. Afortunadamente cesó y la lactancia se estableció bien. Ahora que estoy embarazada de nuevo, me servirá de ayuda. Gracias! Por cierto, espero un niño, muchas diferencias entre niña y niño? 😂 Besos

      • Bueno, más que entre “niño” o “niña” diría que como son dos personas distintas pues su carácter será diferente también.

    14. Me acabas de abrir los ojos. La tarde siguiente al parto mamó tooooooda la tarde y la noche fue un no acabar, tanto que le puse el chupete de desesperación porque no entendía que quisiera mamar más y más, estaba agotada. No hubo biberón de ayudita porque lo relacioné con gases o malestar. Gracias por la información! Yo también estaré preparada para la próxima!

    15. Pues en ninguno de los dos partos he vivido yo esto. Y menos aún con mi churumbelito, que al ser prematuro tardó casi 2 semanas en despertarse tras el parto…Lo que sí recuerdo de la primera vez, es decirle a las enfermeras que me resultaba raro que en la planta de maternidad se escuchasen tan poco los llantos de los bebés, y todas me decían algo similar a lo que cuentas: que es porque suelen nacer adormilados y la verdadera actividad puede empezar días más tarde, cuando los padres se van a casa confiando en que les ha tocado un bendito que no da un ruido y al darse cuenta de que han llegado al mundo empiezan a liarla.

      • Efectivamente no es algo que pase siempre pero saber que puede ocurrir es un plus. El tema cuando llegas a casa es too much 🙂

    16. A mí me daba todo igual de tanto amor. La hubiera tenido cada segundo de la noche al pecho. Pero en realidad, Alexandra no me dejaba ni mear de día pero por las noches mamaba menos incluso las primeras en el hospital. Es más me llamaron la atención por dejarla dormir 4 horas y media la tercera noche😂😂😂.
      Muy interesante, tampoco habia oido nada de esto. Estaré atenta esta vez.
      Besotes!

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