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Masa para empanadillas y empanada casera

 

Cómo hacer masa para empanada y empanadillas casera

Tener amigos cocinillas y más “apañaos” que todas las cosas (#PalabraDeMadre) pues es una suerte enorme, la verdad. Tenemos desde los maestros queseros hasta los que hacen cerveza artesanal pasando por creadores de tortillas magistrales y guisos varios. De todos tengo siempre algo que aprender, por pequeño que les pueda parecer. Y precisamente de una de esas familias molonas (Nieves hace unas fotos increíbles, por cierto) pues recibí un regalo fantástico: su receta para hacer masa casera para empanadillas o empanada. 

La hemos hecho y nos ha encantado así que os cuento cómo podéis hacerlo también. Y de propina: receta de empanadillas de calabaza.

¿Qué necesitamos?

1 vaso de aceite de oliva
1 vaso de agua
900 gr. – 1 kg. de harina
* Opcional: Sal al gusto

Idea para el relleno:
200 gramos de calabaza
1 puerro
Para decorar:
1 huevo
Semillas de sésamo

¿Cómo lo hacemos?

1. En un cazo ponemos a calentar a fuego medio un vaso de aceite de oliva junto a un vaso de agua. Con cuidado de que no empiece a hervir; solo queremos calentar.

2. En un bol echamos la mitad de la harina y cuando el aceite y el agua estén calientes, lo vamos añadiendo al bol. Después, incorporamos poco a poco (sin dejar de remover) el resto de la harina y amasamos con cuidado hasta conseguir una masa uniforme, con consistencia. Quedará del estilo a cuando hacemos una pizza casera, pero más “grasiento”. ¡Ojo! Cuidado con quemaros. La idea es que el líquido esté “calentito”, no que os abraséis.

3. Ahora toca decidir qué hacemos con la masa. A nosotros nos dio con esta cantidad para unas veinte empanadillas y una empanada mediana. Congelamos la mayoría de las empanadillas y la empanada nos dio para la cena. No le echamos sal a la masa y quedó estupenda; si os resulta soso podéis añadirle pero de verdad que no es necesario.

Una idea de relleno para las empanadillas (15 – 20 unidades):

1. Sofreímos 200 gramos de calabaza y un puerro grandecito en aceite de oliva. Añadimos sal al gusto.

2. Estiramos la masa con un rodillo hasta que quede lo bastante fina para que al crecer en el horno no quede un mazacote pero no tanto que se rompan al montarlas. Hacemos las formas que queramos. Nosotros usamos moldes de círculos y corazones para galletas pero podéis utilizar también la boca de un vaso, por ejemplo.

3. Rellenamos, cubrimos, cerramos bien los lados para que no se salga en relleno (nos podemos ayudar con un tenedor) y hacemos unos pequeños agujeros a la masa con la punta de un cuchillo.

4. Batimos un huevo y pintamos las empanadillas. Podemos decorar con sésamo.

5. Al horno con ellas a 170 grados (previamente precalentado, please) durante unos 15 minutillos cada tanda. La verdad es que esta parte la hago mucho a ojo pero es el tiempo que más o menos van a necesitar; variará en función del grosor y del tamaño.

6. Y listo. Ya tenemos empanadillas caseras 100%.

 

 

¿Por qué nos gusta?

El sabor de esta masa nada tiene que ver con la que venden en el supermercado. Delicioso, de verdad (¡gracias, chicos!), y, encima, nos aseguramos que no están hechas con aceites de peor calidad que el que le podamos poner nosotros. Aunque lo realmente divertido de esto es que los niños también pueden participar haciendo sus propias empanadillas. A Mara le encantó hacer la masa, rellenarla y comérselas después del horneado. Un éxito.

Podemos rellenarlo de lo que queramos: pollo con curry, verduras, atún y tomate… Las posibilidades creativas son infinitas. A nosotros la mezcla de la calabaza con puerro nos ha conquistado.

 

*Consejos de la abuela

– No es una receta apta para unas prisas. Os voy a confesar que no tenía ni idea de lo que íbamos a tardar y comimos a las 4 de la tarde. Podemos acortar el tiempo reduciendo la cantidad de masa pero un buen pico se va en todo el proceso (hacer la masa, el sofrito, el horneado…).

– Tanto las empanadillas como la empanada se pueden comer de un día para otro y quedan genial con esta masa.

– Las que no vayamos a consumir y optemos por congelar, deben llegar al congelador sin pasar por el horno.

 

¿Os animáis a preparar masa casera para empanadillas y empanada?

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    10 comentarios

    1. Hago empanada y empanadillas con relativa frecuencia (de hecho, mañana pensaba hacer una empanada de pisto), pero jamás he hecho la masa. Siempre uso la del súper. Mañana no la hago porque no me da tiempo, pero me lo apunto para algún fin de semana.

      • Lleva su tiempo, lleva su tiempo… Pero nada loco, ¿eh? Se puede hacer una mañanita de domingo perfectamente 🙂 Si las haces, ya me contarás. ¡Beso!

    2. Es fantástica esta receta de la familia de Antonio, tanto para empanada (receta original) como para empanadillas que también quedan estupendas y se pueden hacer al horno. ¡Es una de esas recetas para enmarcar!
      Gracias mil por tus piropos fotográficos 😊

    3. Que ganas de probar esta receta!
      Yo soy muy de “doblar cantidades” y congelar pero como el enano no me deja apenas cocinar, tendre que dejarla para un futuro (esperemos que no sea muy lejano 🙄)

    4. ¡Qué buena idea ese relleno de calabaza y puerro! Con lo que nos gustan en casa estas vacaciones las probaremos seguro, aunque lo de la masa ya me parece de nota…

      • La verdad es que está super buena 🙂 Eso sí, lleva su tiempo hacer la masa y el relleno. Pero merece la pena. No tiene nada que ver con la que venden hecha.

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