24

Qué es el Baby Led Weaning y cómo iniciarse sin morir en el intento

La alimentación infantil es un asunto que trae de cabeza a todos los padres, especialmente a los primerizos. Y es que, las dichosas básculas de las farmacias y consultas de pediatría unido a los fantásticos (y absurdos) percentiles contribuyen a aumentar la obsesión de los padres con respecto a la cantidad de comida que ingiere un bebé. Es entonces cuando la hora de la comida se convierte en un auténtico drama familiar.

Recientemente, Paternidad con Apego publicó un artículo muy completo en el que explicaba la importancia de no forzar a los niños a comer. En él argumenta de forma fantástica la importancia de respetar los ritmos del niño y da algunas pautas para evitar conflictos en la mesa. En este sentido, el BLW es la forma perfecta de evitar esos problemas y conseguir que el niño participe en las comidas familiares desde los 6 meses de edad. ¿Inconvenientes? si eres un marujista de manual no sabremos si podrás soportar lo mucho que vas a limpiar.

blw

¿Qué es el Baby Led Weaning?

El término Baby Led Weaning (BLW) se utiliza para referirse a la alimentación complementaria regulada por el bebé. Sí, por el bebé. ¿Qué cómo puede regular un bebé de 6, 7 u 8 meses lo que come? Pues muy fácil: comiendo sólo lo que su cuerpo necesita.

En general, cuando se habla de alimentación complementaria a todo el mundo le viene a la mente la imagen de un adulto sonriente cargado con una generosa cuchara de puré. Frente a él un bebé de unos 6 meses que, en muchos casos, está poco dispuesto a probar el puré que le han preparado sus papás con tanta ilusión. Con el BLW la cosa cambia: es el bebé, y no los padres, quien a través de su instinto y de sus habilidades come lo que necesita. Lo hace solo, con sus propias manos. Y, además, lo hace con alimentos enteros, que sean de fácil masticación, que no contengan ni sal ni azúcar y que sean saludables.

Pautas del BLW

Cuando se comienza la alimentación complementaria (es decir, la alimentación que “complementa” a la leche) y se hace a través de purés, son los padres quienes deciden cuando el niño está preparado para comenzar. En el caso del Baby Led Weaning es el bebé el que nos avisa cuando está preparado. ¿Cómo? De la manera más sencilla, llevándose la comida que le ofrecemos a la boca.

La nutricionista Gill Rapley, que es toda una autoridad en temas de alimentación infantil, ha establecido una serie de pautas, consejos y explicaciones en torno al método Baby Led Weaning que facilita enormemente a los padres este tránsito hacia los sólidos de la manera más respetuosa posible. Rapley explica que hay varias señales que nos indican que el bebé está preparado para iniciarse en la alimentación complementaria:

– Que pueda sentarse solo (o con poca ayuda).

– Que sea capaz de agarrar con las manos los alimentos y llevárselos a la boca.

– Que al introducirse alimentos haga el movimiento de masticación.

Si vemos que el bebé está preparado lo mejor es darle la oportunidad de probar, de explorar, de espachurrar, de saborear sus primeros sólidos. Lo ideal es empezar con alimentos fáciles y saludables. Y a partir de aquí ir añadiendo cada vez más alimentos. Nosotros comenzamos con verduras como judías verdes,  patata, zanahoria, tomate o brócoli, y con frutas como plátano (que nunca le ha gustado), sandía o pera (pasadita). El aguacate también es una opción ideal (les suele encantar). En seguida comenzamos a ofrecerle pescado, carne, pan, pasta y arroz. Adaptamos nuestras comidas a las suyas: sin sal, sin azúcar, sin salsas industriales. Nunca hemos comido tan sano así que es una forma genial de concienciarnos todos en casa acerca de la importancia de llevar una alimentación saludable. ¿No os parece una razón genial?

Lo mejor es ponerle la comida en la misma bandeja de la trona (cuanto más sencilla sea y menos parafernalia, más fácil será limpiarla después) y que el bebé lo vaya cogiendo directamente con sus manitas. Lo espachurrará e investigará, gracias a lo cual aprenderá no solo a comer sino que también desarrollará su habilidad con las manos y su coordinación. Cuando el bebé se lleva a la boca un alimento estamos dándole la oportunidad de que experimente los sabores por sí mismo, sin obligación.

Para que puedan coger fácilmente los alimentos es recomendable cortarlos en trozos grandes ( si es en forma de palito mejor que mejor). Hasta que desarrollan la psicomotricidad fina se les resisten cosas pequeñas como los granos de arroz, las legumbres… Haciendo bolitas, albóndigas o tortillas les facilitamos un montón la tarea.

¿Alguna pega? Como decíamos no es un método limpio. La comida salta por los aires y cae al suelo por lo que habrá que invertir unos minutos más en recoger la cocina. Pero este es un mal menor. Al fin y al cabo, ¡quién no tiene que limpiar más con niños de por medio! Nosotros utilizábamos papel de periódico o manteles de plástico para el suelo y eso nos facilitaba algo la tarea de la limpieza.

Consejos de seguridad

1. No tener miedo y confiar en nuestro hijo. El miedo a un atragantamiento es algo a lo que muchos padres se enfrentan cuando comienzan con el BLW. Perder ese miedo y confiar en el instinto del bebé es lo mejor que podemos hacer por él.

2. Esperar a que el bebé esté preparado. Si, como hemos dicho, el bebé se sienta solo, coge la comida con las manos y se la lleva a la boca es muy probable que esté listo para comenzar a participar en el ritual de las comidas.

3. Nunca dejar al niño sin vigilancia mientras está comiendo. (No solo en cuanto a la alimentación, tampoco en la bañera. ¡Mil ojos siempre!)

4. Evitar alimentos peligrosos. Nada de frutos secos; y si le damos alimentos pequeños como uvas o cerezas que sean partidos por la mitad o aplastados.

5. Hay que tener especial cuidado con las raspas y los huesos.

6. Lavar las manos al bebé antes de subirle a la trona ya que sus manos serán los cubiertos que utilizará.

¿Por qué nosotros elegimos el Baby Led Weaning?

Desde nuestra experiencia personal podemos decir que, en general, estamos contentos de haber comenzado a ofrecer alimentos a Mara de esta forma. Y, aunque al principio nos costó comenzar (comentarios de familiares o miedo al atragantamiento, entre otros) creemos que ha merecido mucho la pena. Son muchos los beneficios que hemos encontrado:

– Es muy cómodo puesto que no hay que ir con un termo de puré a ningún lado sino que se pude adaptar la comida de forma sencilla (del restaurante, de la casa de unos amigos o familia, de picnic…), tan solo hay que evitar sal y azúcar.

– El bebé forma parte desde el principio de las comidas familiares. ¿Por qué darle de comer a parte y antes que los demás? Con el BLW el bebé es uno más en la mesa lo que evita manías con la comida.

– Es muy barato ya que no tenemos que preparar otra comida a parte, con adaptar la nuestra es más que suficiente.

– Comen lo que realmente necesitan por lo que el destete se produce de forma totalmente natural, respetando en todo momento los tiempos de nuestro bebé. Sin prisas,

– Es la forma ideal de iniciar a los más pequeños en una forma de alimentación saludable.

Si tenéis dudas hay un sinfín de vídeos en Internet que muestran a bebés siguiendo este método. También hay grupos en Facebook como Baby led Wering-Aprende a comer solo, en los que poder comentar dudas o buscar apoyo, y charlas o conferencias ofrecidas por pediatras de forma gratuita en hospitales públicos que versan sobre el BLW (recomendables para perder el miedo y asesorarse a la perfección).

Y, por último, hay tres libros imprescindibles que aclaran todas las dudas que pueden surgir a la hora de comenzar con la alimentación complementaria: “Se me hace bola” de Julio Basulto (imprescindible), “El niño ya come solo” de Gill Rapley  y “Mi niño no me come” de Carlos González.

¿Os animáis con el Baby Led Weaning?

¿Compartes?
    Diana Oliver

    Diana Oliver

    24 comentarios

    1. Me encantaría pero me da un miedo atroz que se atragante y yo no sepa reaccionar. Con mi primera hija le daba muchos alimentos enteros pero con una redecilla, con doce meses le encantaban y sigue ahora con cinco años las verduras crudas (zanahorias, lombardas…) pero con 6 meses, al darle los bastones de verdura cocida, ¿qué probabilidad de atragantamiento hay?, ¿qué debe hacerse en ese caso?. Los otros temas sobre si se ensucia la verdad me dan igual. Muchas gracias.

      • Yo también tenía ese mismo miedo al principio pero realmente, ¿desde cuándo existen las batidoras y demás utensilios eléctricos? Creo que si fuera tan sencillo atragantarse ya nos hubiéramos extinguido 🙂
        De todas formas, hay dos libros que resuelven esa duda y muchas más: Se me hace bola y El niño ya come solo. Y, por supuesto, querer hacerlo así porque si no se está convencido/a de ello siempre pienso que lo mejor es no hacerlo.

    2. Mucha paciencia, si y ganas de limpiar, jajaja….Nosotros empezamos a los 11 meses por la tarde y noche (a mediodía sigue con purés y sólo como pan o zanahoria con sus manitas) y el resultado no es muy satisfactorio. Enguarra más que come, pues es muy selectivo y no muy comilón.

      • Bueno, el objetivo del BLW es que coman lo que necesiten. Quizás si no come más es que no lo necesita, ¿no? 🙂
        Lo de limpiar ya es otra historia… Paciencia máxima.

      • Yo, como te decía el otro día, no sabría haberlo hecho de otra forma. Así que… que viva el instinto y la naturalidad.

    3. Nosotros somos de alimentación mixta, porque a los 6 meses mi bichilla era una zampona que se desesperaba al no tener destreza en el manejo de los trozos, y con el puré se quedaba en la gloria, el entorno presionaba con el miedo a los ahogamientos…así es que íbamos mezclándolo todo. Ahora, con 14 meses, puede comerse una vaca a trozos si quiere, pero para las verduras hemos tenido que volver a los purés, porque se me está volviendo delicadita y si se las damos enteras las tira muy graciosamente al suelo. Todas. Una a una.

      • Bueno, son fases que pasan ¿no? Nuestra pequeña terremoto podemos decir que no come (casi) nada. El tema de comer cosas con cuchara (en casa comemos muchos purés, legumbres…) es una misión imposible desde el minuto cero. Aunque a veces nos desesperamos porque no vemos avances, confiamos en ella y sus necesidades. Pero es muy duro, la verdad. Ánimo con esa bichilla bella! 🙂

    4. Amén, hermana. ¡Qué rebien explicado! Nosotros (como ya sabes, jejeje) hemos hecho un poco mitad y mitad: comía purés pero también sólido (ahora casi casi ya sólo sólido). Hemos intentado, siempre que se ha podido, sentarlo en la mesa con nosotros, y la curiosidad ha hecho el resto, sin presión, sin enfadarse, sin agobiarle… Y sí, se limpia, pero nuestra perrita está encantada con todo este tema. ¡Ahora son íntimos amigos! 🙂

      • Esa es la clave! Fuera enfados, fuera agobios y… paciencia ven a mi! 🙂 Los perritos son los grandes beneficiados de este método, sin duda. Hay que escribir sobre ello. Ahí lo dejo… 😀

          • Es que esto de la maternidad y el marujismo dan para mucho. Tengo una sección pendiente (me sobra taaaaaaanto tiempo) que te encantará (bueno o no, a saber que yo estoy muy loca) 😀

    5. Lo bueno es que cuando empiezan a dominarlo ya no manchan tanto.
      Para mi lo peor son esas pautas pediátricas de introducir la alimentación tan pronto. Yo retroactivamente pienso que mi hijo no estaba preparado con seis meses para comer nada, si le daba arcada y escupía casi todo lo que era medio sólido en cuanto tocaba un poco la parte de atrás de la lengua. Hay que saber esperar y ser paciente porque igual a los seis meses no quiere nada, pero a los siete ya está más predispuesto (pero eso es difícil de ver cuando estás ahí). Los vídeos de BLW a mi me ponían un poco nerviosa, porque yo veía a bebés de la misma edad que Mopito comiendo estupendamente y me sentía un poco lerda.
      En general, yo creo que no hay que obsesionarse, no obligar y tener una actitud positiva, relajada y tránquila durante la comida, no hacer reproches, ni agobiarse porque come más o come menos.
      A nosotros ahora nos va muy bien. El polluelo lleva unos días que se come cualquier cosa que le pongan delante y aún pide más.
      Besotes!

      • Sí, cada vez manchan menos. Y como dices, nosotros también nos frustrábamos mucho cuando veíamos a niños comer con ganas y alegría y la nuestra apenas acertaba a meterse nada en la boca. Ahora, tiene rachas. Pero ¡exacto! no hay que obsesionarse y hay que confiar en nuestros pequeños 🙂
        Gracias, Paula.

    6. Comparto, comparto que todo lo relacionado con el BLW me interesa y este post es un buen resumen de ello.
      Justo hoy he publicado un post de “BLW avanzado” sobre el tema de la cuchara. Cuando ya habíamos conseguido un nivel de suciedad razonable, ha entrado en la vida de M este instrumento del demonio con un mecanismo de funcionamiento más complicado que armar un mueble de Ikea

      • Jajaja… qué coincidencia 🙂 Voy directa a leerlo. Me interesa porque mi pequeña terremoto no para de practicar con el tenedor (aunque de momento sin mucho éxito). Gracias por tu comentario <3

    7. Aunque le.pongas comida ” sencilla” siempre hay q limpiar y limpiar!!! Yo estoy contentísima con el resultado. Con un año comía lo mismo.Q nosotros, filetes y todo. Le ayudamos con los cubiertos y a veces tiene temporadas de más hambre y otras de menos, no hya q desesperarse, es lo más importante, dejarnos guiar por el.bb!!! Bss

      • Exacto. La claves está en la paciencia y la confianza. Gracias por tu comentario, Lydia. Bs

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *