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Saquitos de arroz para la humedad

En busca de una solución para la humedad

Cuando te cambias de piso nunca sabes lo que puedes encontrarte una vez que te has instalado y empiezas a hacer vida en la nueva casa. Nosotros hace más de un año y medio que cambiamos el barrio triste en el que vivíamos por un barrio más animado, vivo, céntrico, y, como es normal, nos encontramos con cosas que solucionar en el piso. Eran cosas sin mayor importancia, de desgaste, pero lo que peor llevábamos era un fuerte olor a humedad que salía de los muebles bajos de la cocina (especialmente al abrir el cajón de los cubiertos, el de las ollas y el mueble bajo el fregadero). Hemos tardado mucho en “solucionarlo”; y lo pongo entre comillas porque el problema realmente sigue ahí pero lo hemos amortiguado bastante.

En un principio hubo que cambiar la parte interior del mueble bajo del fregadero porque estaba completamente comido por la humedad y la madera se deshacía. Pensamos que se debía a las pequeñas fugas de las tuberías y el desagüe de la lavadora. Sin embargo, una vez cambiado todo, seguía oliendo a humedad.

Así que como vimos que la solución ya no estaba en nuestra mano porque el casero no iba a hacer obra para solucionar esas fugas invisibles, o que los armarios bajos tuvieran más ventilación, optamos por la opción fácil: los recipientes antihumedad que venden en el supermercado. ¿Lo solucionamos? La verdad es que no. Y no solo no lo solucionamos sino que lo empeoramos: tardaba muy poco tiempo en llenarse de agua debido a la excesiva humedad (olía peor, además). Así que hacíamos una inversión prácticamente semanal para absolutamente nada. Estuvimos muchos meses así hasta que un día se me encendió la bombilla y pensé en utilizar el mismo truco que cuando meses antes se me cayó el móvil a la taza del baño y se mojó: arroz. En aquella ocasión metí el móvil en un recipiente con arroz y resucitó. Como meter la cocina entera en un bol era obviamente inviable opté por hacer saquitos de arroz para la humedad con tela de camisetas viejas y distribuirlos por los cajones y estantes. Y, sorprendentemente, ¡funcionó bastante bien!

Cómo hacer saquitos de arroz para la humedad

En primer lugar, necesitamos recopilar: 1 kilo de arroz, camisetas viejas, telas o ropa que ya no utilicemos (mejor de algodón), algún tipo de cuerda o similar, tijeras, hilo y aguja o pegamento.

Cortamos pequeños retales de tela de no más de 20 centímetros y disponemos sobre ellos unos puñados de arroz. La idea es poder cerrar la tela así que no interesa que haya demasiado en cada retal.

Después podemos o bien añadir pegamento alrededor del arroz, justo donde haríamos la doblez para hacer el saquito y después atarlo muy bien con algún tipo de cordón o cuerda, o bien atar la tela y después coser el frunce que hemos atado para que no puedan entrar ni salir bichos.

A continuación disponemos los saquitos de arroz para la humedad por dónde necesitemos. En nuestro caso pusimos un par de ellos bajo el fregadero y uno por cada estante y cajón, y lo cierto es que se redujo muchísimo el olor.

 

Consejos de la abuela

  • Esto no es una solución para “acabar con la humedad”. Para eso hay que llamar a expertos en anti humedades, fontaneros o gente especializada en este tipo de problemas pero lo cierto es que se reduce muchísimo la humedad y el olor y en casos como el nuestro pues ha sido un apaño ideal.
  • Creo que lo mejor es congelar antes el arroz para evitar que puedan aparecer con el tiempo bichos como los gorgojos, amigos que nos han visitado ya por aquí y a los que cuesta una vida sacar de casa. Para evitarlo lo mejor es congelar antes el arroz durante un mínimo de 48 horas y después, por si las moscas, coser y atar muy bien los saquitos de arroz.
  • Cada cierto tiempo creo que es recomendable cambiar el arroz. Dependiendo de la humedad probablemente será más adecuado hacerlo antes o después. Por ejemplo, en nuestro caso con hacerlo dos veces al año nos parece más que suficiente.
  • Es una solución mucho más económica y, desde nuestra experiencia, bastante más efectiva.
  • ¡Y más sostenible! Porque no solo se trata de algo no tóxico sino que, además, lo podemos hacer en casa, con nuestras propias manos y con materiales reciclados.

 

 

¿Habéis utilizado arroz para la humedad en vuestra casa? ¿Os ha resultado útil?

 

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    Un comentario

    1. ¡Qué ideaza! yo con un par de móviles lo había hecho pero esto no se me había ocurrido. En el baño dentro los chismes esos que comentas y no nos van mal pero, claro, hay humedad, no un problema de humedad. Según te iba leyendo he pensado lo de los bichos… que veo que ya tienes la solución. Yo, en cualquier caso, en vacaciones lo quitaría jejeje para evitar sorpresas desagradables a la vuelta.

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