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Los miedos y las preocupaciones en el segundo embarazo

segundo embarazo

Segundo embarazo: otros miedos y preocupaciones

El segundo embarazo está siendo bastante diferente por muchos motivos. La falta de tiempo ha aumentado de forma considerable (ahora me río de mis “no tengo tiempo para nada” de antes) y creo que eso influye mucho en cómo lo estoy viviendo. Más acelerado. Entre otras cosas, no sé nunca ni en qué semana estamos y eso era algo impensable con el primero que llevábamos al día hasta los días (14 + 3, 14 + 4, 14 + 5, etc.). ¡Hasta fotografiábamos la evolución de la barriga semana a semana!

Ahora han aparecido miedos y preocupaciones que antes no tenían lugar porque la situación era otra y porque había cosas que aún ni imaginábamos:

– La incertidumbre. Esto era algo que no me preocupaba tanto en el primer embarazo. Ambos teníamos trabajo más o menos fijo y todo parecía bastante “seguro”. Aunque nunca hemos ido excesivamente desahogados, atravesábamos una situación más cómoda, por decirlo de alguna manera. O al menos eso nos parecía en aquel momento. Las cosas en ese sentido han cambiado desde entonces hasta ahora y vivimos con más incertidumbre. Más al día. Y esto es algo que mentiríamos si dijéramos que no nos preocupa.

– ¿Hipocondriaqué? Si bien antes del embarazo, y durante el mismo, tenía momentos de hipocondría suprema, tras el parto desaparecieron. Y no sólo desaparecieron sino que, además, durante este embarazo parece que, de momento, no han vuelto. Recuerdo perfectamente que cuando estaba embarazada de Mara me venían a la cabeza muchos pensamientos catastrofistas como por ejemplo que me iba a dar un shock anafiláctico por tomar algo frío (maldita urticaria a frigore) o que me dirían que tenía un embarazo ectópico. Cosas que le daba a una por pensar en el primer trimestre. Ahora lo estoy viviendo con más tranquilidad, puede que por esa falta de tiempo que la maternidad trajo consigo.

– Los celos. Me da bastante miedo que el nuevo ritmo y la organización que llegue con Leo sea difícil de aceptar para Mara, y que los celos compliquen mucho las cosas. Que no sepamos cómo gestionar la situación. Ahora la veo absolutamente feliz y entregada a su nuevo papel de “hermana mayor”: continuamente habla a su hermanito y le ofrece agua, comida… Le pregunta que qué está haciendo y le dice que le quiere. ¿Qué pasará cuándo le vea por primera vez? ¿Qué pasará cuándo él ya está con nosotros?

– El enamoramiento. Con Mara fue algo automático. Cuando me la pusieron encima, tan pequeña y tan bonita, me enamoré completamente de ella, y eso que ya la adoraba cuando aún no nos conocíamos. Pese a las tropecientas horas de parto y a la negociación permanente, ese momento fue brutal. Sé que querré a ambos por igual, y de forma incondicional, pero siempre me queda un “Y si…” guardado en la recámara que no quiere que esté convencida del todo.

– La organización. ¡Uf! Esto es algo que por más que lo pensamos no acabamos de terminar de ver cómo hacerlo. Cuando nació Mara, Adrián trabajaba en casa y yo estaba de baja maternal por lo que aquellos primeros meses fueron más “fáciles”. Esta vez, Adrián volverá a los 15 días al trabajo, como el común de los mortales varones, y yo seguiré con la loca y trepidante vida de autónoma junto a un bebé y una niña de tres años.  Al final, la verdad, es que  como diría Vanesa “Es peor pensarlo que pasarlo” pero oye… ¿Nos organizaremos bien?

– Lo que podemos ofrecer. Si bien con Mara pudimos hacer, relativamente, las cosas como quisimos porque se dieron las circunstancias para ello, me preocupa que con Leo las cosas tengan que ser distintas y no podamos ofrecerle las mismas cosas que a su hermana.

– La muerte y la enfermedad. Esta es la parte más fea. Y, aunque es algo sobre lo que bromeo, me obsesiona que me pueda pasar algo y que se queden solos. Entiendo que no deberían tener cabida en mi cabeza pensamientos tan dramáticos y catastrofistas, y sé que el mundo no se va a acabar sin mi, pero la idea de que Adrián se quede solo y se sienta desbordado me aterra. No sé si el hecho de que yo tuviera cerca unos padres “normales” o que los de él no estuvieran a más de 300 kilómetros estaría más tranquila, pero al menos tendría la certeza de que tendría ayuda y apoyo logístico. Supongo que al final te acabas organizando y arreglando pero no quiero que pase por algo así.

 

segundo embarazo - miedos y preocupaciones

¿Habéis vivido o estáis viviendo un segundo embarazo? ¿Cuáles son esta vez vuestros mayores miedos o preocupaciones?

 

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    Diana Oliver

    Diana Oliver

    11 comentarios

    1. Hola…No tienes idea de lo mucho que me ha alentado lo que has escrito. Paso por el primer trimestre de mi segundo embarazo y tengo TERROR, el primero fue excelente y aunque ya tiene 5 años, siento que me necesita tanto aún. Estoy muy feliz, pero siento todas las incertidumbres que expones acá, gracias por exponer un tema tan real como nuestros miedos. Un gran abrazo desde Panamá

    2. Es humano y casi diría que hasta necesario tener miedo. Lo importante es que no te olvides nunca de que tienes en casa al equipo perfecto para vencerlos a todos, uno tras otro.

      Aun a riesgo de convertirme en un meme de Coelho, te diré que una de mis frases filosóficas preferidas es ésta: «Si tu problema tiene solución, ¿por qué te preocupas? Y si no tiene solución, ¿por qué te preocupas?». Y más aún, si todavía ni siquiera es un problema, ¡no te preocupes!

      Todo saldrá adelante, Diana, de una forma u otra. Y habrá cosas que sean peor de lo que habíais imaginado, y muchas otras serán muchísimo mejor. Pero el conjunto será una experiencia alucinante, ya verás. Y para las pocas que vengan mal dadas, ya sabes que tienes aquí a un par de enfermos crónicos dispuestos a lo que os haga falta.

      ¡Un besote!

      • Jajajajajajaja… Pero qué SOL eres (sois). De verdad. Muchas gracias, amigo, porque es maravilloso haberos encontrado y sentirse tan bien acompañados en este camino laaaaargo, raro y duro que es la m/paternidad 🙂 De verdad, GRACIAS.

    3. Yo creo que tienes miedos que toda madre tenemos en nuestro segundo o sucesivos embarazos, yo tenía miedo extremo a si lo podría querer tanto como al mayor, y cuando nace te das cuenta de que tienes amor de sobra para todos, y que cada uno se hace querer a su manera. Todo saldrá bien ya nos lo contarás!!

    4. Lo de los pensamientos catastrofistas me parece que todas lo pasamos, y es que se ve cada caso y se lee cada cosa por ahí que como para no pensar! Pero bueno, confiemos y ya verás como todo sale bien 😉 Y sí, vas a querer a Leo desde el primer segundo que lo veas tanto como a Mara, no te preocupes por eso ni un segundo. Un beso!

    5. Ay, pequeña, todas esas cosas que están pasando han de pasar porque eres humana y es normal que pienses y vayas más allá. Además, eres consciente y eso se nota en que te plantees qué puede ocurrir si Adrián se quedara solo -y no al contrario-. Así que, como no te vas a lobotomizar, mucho ánimo y siempre mirando hacia adelante. En nada tienes a Leo entre tus brazos.
      Un beso enorme.

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