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Mariona Ribas: “Quiero pensar que poco a poco vamos aprendiendo a valorar lo artesanal”

 

 

Mariona Ribas lleva toda una vida entregada al mundo de la interpretación. Primero como actriz amateur en los talleres de teatro que hacían en Sabadell, la localidad barcelonesa que la vio crecer; después ya de manera profesional gracias a la serie ‘El Cor de la Ciutat’. A aquello le han seguido multitud de obras de teatro, cortos y un largometraje (‘Perdona si te llamo amor’).

Ahora, con 33 años, compagina su papel en la serie de televisión ‘Amar Es para Siempre’ con un proyecto familiar: Cuddles, una tienda online de elementos decorativos y accesorios para bebés y niños que elabora junto a su madre de manera artesanal. Una apuesta valiente por el concepto de “menos es más” porque para Mariona es importante un consumo más consciente y en esa conciencia entra que aprendamos a “valorar lo artesanal”.

 

Aunque has estudiado psicología, y tienes estudios en música y danza, tu carrera profesional la has enfocado hacia la interpretación. ¿Cuándo comienzas tu carrera como actriz?

Era una inquietud que apareció a los 7 años así que creo que, sin saberlo, siempre quise ser actriz.  Llevaba años en el teatro amateur en Sabadell, disfrutaba en el escenario y los talleres que hacíamos en el barrio. Pero mi carrera profesional empieza el año 2000 gracias a Pep Armengol y Esteve Rovira; ellos me dieron la primera oportunidad en la serie ‘El Cor de la Ciutat’ y ya han pasado 17 años desde entonces.

No solo televisión, también has hecho teatro y cine. ¿En qué género te sientes más a gusto?

Soy incapaz de elegir porque todos los géneros me gustan. Requieren técnicas distintas aunque la base sea la misma. Antes de entrar en ‘Amar Es para Siempre’ llevaba cuatro años lejos de la tele haciendo teatro pero ambas cosas me han hecho y me hacen muy feliz.

¿Cuál dirías que es el papel que más te ha marcado?

Sin duda el primero que interpreté: Marta Vendrell. Aunque es cierto que todos son importantes porque de todos aprendes cosas. El personaje de Mollie Ralston también me marcó especialmente. Fue un regalo de Víctor Conde, el director de la producción de ‘La Ratonera’, y para mí fue un honor tomar el relevo en Barcelona de María Castro y Ana Turpin, que habían interpretado el mismo papel en la producción de Madrid.

 

De la interpretación a la artesanía

Actualmente sigues trabajando en televisión pero en mayo de este año decides dar el salto y crear una tienda de productos artesanales para bebés y niños. Cuéntanos qué hacéis en Cuddles.

En Cuddles BCN tenemos cuatro colecciones de accesorios y elementos decorativos para bebés y niños creados de manera artesanal por mi madre y por mí. La gama cromática no es la habitual en este tipo de productos sino que son colores potentes, sin que sean saturados, y con un aire rústico. Las telas que utilizamos son en su inmensa mayoría de fibras naturales como el lino o el algodón, y cuidamos muchísimo cada uno de los productos que fabricamos.

 ¿Por qué Cuddles?

Cuddles significa “mimitos” en inglés. Mis sobrinos viven en Inglaterra y es una palabra que utilizan para pedir un abrazo o unos mimitos… A mi madre le encantó y nos pareció una buena idea que fuera el nombre de nuestra marca. Con los materiales que utilizamos y los productos que creamos queremos transmitir esa sensación de bienestar que producen los mimos de las madres, las tías o las abuelas.

Hace unos meses entrevistaba a varias mamás artesanas a las que la maternidad les ha servido de lanzadera para dar rienda suelta a su creatividad. En tu caso, ¿qué te inspiró para crear una marca propia dedicada al mundo infantil?

En mi caso fue, sin duda, el nacimiento de mis dos sobrinos. En aquel momento mi madre y yo empezamos a hacer cositas para ellos que mi hermana nos proponía. Así empezamos a probar y a descubrir productos nuevos y accesorios para ellos. Aquello fue el motor que inspiró lo que es Cuddles.

El valor de lo artesanal

¿Crees que se está empezando a valorar más lo artesanal?

Creo que la crisis ha hecho mucho por la artesanía; mucha gente al quedarse sin trabajo o sin recursos se dio cuenta de que tenía dos manos y una capacidad para crear que quizás antes no conocían. Quiero pensar que poco a poco vamos aprendiendo a valorar lo artesanal y vamos tomando conciencia de que debemos ser más responsables con el consumo.

¿Desde cuándo este amor por lo artesanal?

Las agujas son un miembro más de la familia. Mi abuela trabajaba en la industria textil (Sabadell, donde yo nací, es una ciudad con una gran tradición textil) y siempre la vi cosiendo en casa. Mi otra abuela se decantaba más por el ganchillo pero ambas me despertaron el amor por la artesanía. Por otro lado, mi madre siguió esta tradición y siempre nos hacía vestidos a mi hermana y a mí, jerséis… de todo. Y a mí me picó la curiosidad hace mucho tiempo; en el momento en el que mi abuela me dio una aguja me hizo el mayor de los regalos. Nosotros nos preocupamos cada vez más de lo qué compramos: dónde se fabrica, en qué condiciones, qué materiales utilizan…. En mi familia creemos en la necesidad de un consumo más consciente. Menos es más.

 

No estás sola en esta aventura… Junto a tu madre creas cada pieza de la tienda. ¿Ambas sois las encargadas de coser todos los productos?

Así es. Mi madre y yo cosemos todos los productos que vendemos. Nos repartimos el trabajo entre las dos, aunque mi padre también pone de su parte y nos ayuda a cortar o en asuntos más logísticos. Trabajamos en equipo toda la familia. Aun así no estamos solas: sin Marta y Helena este proyecto tampoco hubiera salido adelante; dos amigas que creen en el proyecto tanto o más que yo y que son mi mano derecha en asuntos que a mí se me escapan como el marketing o la programación.

Compaginar ambas pasiones no tiene que ser fácil. ¿Cómo encajas Cuddles en medio de tu carrera como actriz?

Cuando crees en algo y lo haces con amor e ilusión siempre se encuentra tiempo para dedicarle. Es cuestión de organización.


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Diana Oliver

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5 comentarios

  1. Un consumo consciente, es muy buen ejemplo. En ello deberíamos pensar todos para hacer más fácil a su vez la vida a otras personas.
    Me ha gustado mucho Diana.

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