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Qué esperar y qué no esperar del Baby Led Weaning

Tras la experiencia con Mara y después de todo lo que hemos leído y observado en estos tres años acerca del Baby Led Weaning o alimentación complementaria regulada por el bebé, tenemos claro que haremos lo mismo con su hermano. Ahora hay cosas que “esperamos” y cosas que sabemos que pueden no ocurrir porque hemos aprendido que cada niño es distinto. ¿Lo fundamental? Disfrutar, aprender y que el pequeño Leo “coma comida normal (lo que se come en casa) de forma normal (como el resto de su familia come)”.

Baby Led Weaning, necesidades y expectativas

Como explicaba en este post de enero de 2015, el término Baby Led Weaning (BLW) se utiliza para referirse a la alimentación complementaria regulada por el bebé. Es decir, el bebé come lo que realmente necesita. ¿Qué ocurre? Que ese “lo que necesita” pues suele ser motivo de agobio para muchos. O al menos es lo que percibo cada vez que digo que Mara se inició en la alimentación complementaria así.

Y es que, creo que, en general, las expectativas que tenemos los padres acerca de la cantidad que van comer nuestros hijos son muy altas y así surgen comentarios como: “Si es que así no comen nada”, “A ver si le va a dar anemia” o “Con eso no es suficiente”.

En mi opinión, y hablo de situaciones “normales”, no de casos de niños con problemas diagnosticados, hay muchos factores que hacen que los padres tengamos esa percepción: nuestra propia educación, el entorno, la publicidad, las famosas pautas… Me parece que es algo muy parecido a lo que Carlos González me decía en una entrevista con respecto al sueño: “Creo que estas preocupaciones con el sueño no las ha habido hasta que alguien les ha dicho a los padres que tienen que seguir un horario con sus hijos”. Y con la comida y las cantidades pautadas pasa exactamente lo mismo: x gramos de carne, x gramos de verduras, x veces al día. Como decía el propio pediatra en una conferencia a la que asistimos, “nadie en el mundo sabe cuánta cantidad de comida necesita tu hijo salvo él mismo. Las cifras que dan los pediatras suelen ser medias al alza. Ni siquiera los mejores científicos se ponen de acuerdo, por ejemplo, sobre la cantidad de vitamina C que necesita un bebé. ¿Cómo vamos a saberlo nosotros?”.

Mara cumplió los tres años y el BLW queda ya muy lejos pero en poco tiempo Leo comenzará a comer y no tenemos dudas de que volveremos a ofrecerle la alimentación complementaria así. Sin embargo, y partiendo de la base de que no hay dos niños iguales, ahora con la perspectiva de estos años hay cosas que esperamos y cosas que no del BLW.


Qué esperamos del Baby Led Weaning

  • Que la llegada de la alimentación complementaria sea algo muy gradual. De forma que Leo pueda conocer a su ritmo texturas, sabores y olores muy diferentes a lo que es su alimento principal: la leche materna.
  • Que Leo coma lo que realmente necesita. Si bien la leche materna seguirá siendo su principal alimento (no olvidamos que por eso se llama “alimentación complementaria”), a partir de los seis meses podrá comenzar a probar otros alimentos saludables. Sin prisas.
  • Que el peque forme parte de nuestros desayunos, comidas, meriendas y cenas familiares como un miembro más. Y que todos disfrutemos de la compañía de esas comidas.
  • Que experimente, que disfrute y que aprenda a través de la comida.
  • Que podamos salir a comer fuera, viajar, sin necesidad de ir cargados de potitos y otros preparados para su alimentación, porque su comida será la misma que la nuestra allí donde estemos.
  • Que como decía Carlos González en la conferencia que antes mencionaba, el objetivo de la alimentación complementaria “no es nutricional, sino educacional”. Y que el objetivo último es que nuestro hijo coma normal. Es decir, “que coma comida normal (lo que se come en casa) de forma normal (como tú lo comes)”

 


Qué NO esperamos del Baby Led Weaning

  • No esperamos que coma lo que consideramos “que tiene que comer“. Con Mara ya observamos que lo que necesita un niño, solo lo sabe el propio niño.
  • No esperamos que coma como los niños de los vídeos de BLW que vemos en YouTube. Y esto es algo que hay que decir más porque muchos padres ven a esos niños comiendo como si de adultos se trataran y piensan “Mi hijo no come nada”.
  • No esperamos que cuando llegue a los dos años coma “de todo”. Ni que le guste todo. Esto también hay que tenerlo claro: empezar con la alimentación complementaria regulada por el bebé no es sinónimo de que el niño va a comer de todo ni va a probar todo ni le va a gustar todo. Como todo ser humano habrá cosas que le gusten, cosas que no podrá soportar, cosas que no quiera probar. También habrá rachas que comerá más, rachas que comerá menos.
  • No esperamos que cuando llegue a cierta edad coma “lo que consideramos que tiene que comer”. Tanto en cantidad, como en variedad.

 


 

Cuando cuento que Mara apenas se interesó por la comida hasta casi los dos años la gente se sorprende mucho. Sin embargo, ella realmente tenía todas sus necesidades cubiertas: la leche materna continuaba siendo un potente alimento y del resto necesitaba menos de lo que esperábamos.

Nosotros, como el resto de padres del mundo, nos hemos quejado del “no come mucho” y del “no duerme nada”. Parece que este tipo de comentarios los tenemos muy integrados. Pese a esas “quejas”, en realidad lo que comía o lo que dormía Mara nunca han sido motivos para nosotros de preocupación: la niña estaba sana, activa, enérgica. Confiábamos en ella, en sus necesidades, mandábamos nuestras expectativas bien lejos, y siempre nos planteábamos una cosa desde nuestro particular salto de fe: si ella está bien, ¿por qué preocuparnos innecesariamente?

Veremos qué aventuras nos depara la alimentación complementaria con él; seguro que muy distintas a las que vivimos con su hermana, capaz de desayunarse una cebolleta entera o espachurrar el aguacate hasta desintegrarlo. Eso sí, ya nos vamos mentalizando con lo mucho que vamos a limpiar…Eso, seguro que no cambia. ¿O sí?

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Diana Oliver

Diana Oliver

12 comentarios

  1. Hola Diana,
    Me ha gustado mucho tu post, me siento muy identificada. Con el mayor que tiene 3 años hicimos blw porque consideramos que lo “normal” es que los niños coman comida normal. Por aquel entonces mucha gente nos miraba raro pero tengo que decir que la familia nos apoyo desde el principio. Y aunque parezca que ha pasado poco tiempo hace tres años no estaba tan extendido como ahora. Con la pequeña, a punto de cumplir un año, estamos en ello también, y es verdad que cada niño es diferente: gustos, cantitades… y aunque no lo creas unos manchan más que otros, esta vez no limpiamos ni la mitad! (O es que nos hemos acostumbrado?) Así que igual hay suerte con Leo y lo de la limpieza se hace más llevadero 😉

    • Muchas gracias por tu comentario, Patricia. Totalmente de acuerdo con que cada niño es un mundo. Esperemos que con Leo limpiemos menos jejeje… ¡Ojalá!

  2. Nosotros también hemos hecho BLW con los dos (aquí te dejo la entrada del blog que le dediqué) y nos ha ido de maravilla. Creo que lo más difícil fue enfrentarse a los miembros de nuestra familia que o bien pensaban que el niño se iba a morir atragantado a la primera o que no iba a comer lo suficiente. Ahora el mayor está a punto de cumplir 4 años y no hemos tenido problemas, además que desde bien pequeños le pudimos dar de comer lo mismo que comíamos nosotros.

    Un saludo

    • El otro día le comenté a la madre de Adrián que con Leo haríamos también BLW y se sorprendió. “¿No le vais a dar de cuchara?”. Pensábamos que ya lo había superado pero no; nos volvió a decir “Así no comen de nada”. Qué paciencia, de verdad 🙁

  3. Hola… llegué a este blog por otro post y me quedo con vosotras. 😊
    Mi madre cuando le dije que ahora estaba “de moda” darles de comer así no las tenía todas consigo pero cuando vio como se comía la merluza y los guisantes se le quitaron todas las dudas. 😊
    Vivo en Austria y aquí no dan plan de introducción de alimentos como en España; aquí si los padres o hermanos no tienen alergias te dicen que de todo desde el principio. (Salvo miel y leche) que le introduzcas un alimento cada vez de lo que cocinas tú.
    La mía no se ha atragantado nunca, no veas la comodidad que es no tener que llevar comida si sales fuera…
    Siguió con el pecho hasta los 27 meses pero es comilona desde el principio así que fue ella la que se reguló.
    Además si que puedo decir que la motricidad fina mejora muchísimo.

  4. Pues sí, hay que ser realistas. El BLW es genial y tiene muchísimas ventajas. A mí me parece incluso lo más lógico y lo que mejor se puede adaptar a las necesidades reales de alimentación de un bebé —a mí, insisto—. Pero desde luego no es la panacea ni todos los niños responden igual y, sobre todo, no es la solución para los padres obsesionados con que sus hijos se terminen el plato de cualquier cosa a toda costa. También es cierto que lo digo yo porque la nuestra nos ha salido como una de esas niñas de BLW de YouTube que mencionas, jajaja. Habría que ver qué diría si nos hubiera salido menos bien XD.

    • Jajajaja… Sí, la pequeña gusanita es digna de vídeo de YouTube pero el otro día, viendo vídeos de Mara cuando empezó a comer, también hay alguno que parece que se ha comido un elefante entero 😀 Os los tengo que pasar. Alucinante. Yo creo que el BLW es, sin duda, una opción coherente y práctica (aunque sumamente sucia). A ver Leo qué tal… ¡Qué nervios! Es como volver a empezar de cero con este tema 😀 Besazo enorme.

  5. Hola!
    Lo de controlar cuanto comen es una obsesión de los adultos bastante poco lógica. Aunque a veces ese querer controlarlo todo es inevitable por la inseguridad de que al bebé le pase algo.
    Nosotros entre la teta y el BLW no tuvimos ese problema.
    Ni ahora. Unos días come más otros menos. Igual que yo y que cualquiera.
    Como pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando nacía Leo.
    Qué lo disfrutéis!
    Muchos besos!

    • Jejeje… Sí, así hemos estado siempre nosotros pero es sorprendente ver las caras de la gente cuando lo cuento 🙂 Besazo, Marina.

  6. Gracias por la info, me encantaria empezar la alimentación complementaria de este tipo con nuestro bichito (que cumplio 4 meses el 12 asi que es de la misma edad que Leo 😊)
    Lo que mas me preocupa es los sustos con los atragantamientos (ya he leido que es normal que pasen incluso con los alimentos preparados de forma segura) porque no quiero pillarle miedo a este método…y también me tocará escuchar comentarios de todo tipo por parte de la familia (inevitable, no?)

    Un abrazo

    • ¡Hola Pilar! Los comentarios del entorno pueden llegar o no 🙂 En nuestro caso llegaron por varios frentes pero acabaron acostumbrándose. Veremos con Leo cómo reaccionan…Jejeje. ¡Se llevan solo dos días! Vaya casualidad. Felicidades por ese bebé.
      Un abrazo.

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