127

La (no) sorprendente historia de mi parto no respetado

Parto no respetado

Parto no respetado, uno más

Este post sobre mi parto no respetado lleva en borradores ya un tiempo pero hasta ahora no había sido capaz de armar muy bien toda la historia. No sé muy bien si el motivo es que me daba una pereza mortal o por el contrario es que no me apetecía recordar tan claramente todo, pero lo cierto es que al final aquí está.

¿Por qué lo he titulado “La (no) sorprendente historia de mi parto”? Pues porque creo que viví un parto que muchas madres han vivido. Para unas fue lo “normal”, pero para otras, como yo, fue un parto no respetado cargado de momentos desagradables e innecesarios. Lo que sería sin lugar a dudas, la materialización de ese fenómeno invisible que es la violencia obstétrica.

Cuando estaba embarazada de Mara me preparé psicológica y físicamente para el día clave. No sólo leí todo lo que pude sobre partos, post parto o lactancia materna sino que, además, me cuidé como nunca (mal hecho no haber sido tan consciente antes), me apunté a pilates para embarazadas y me aficioné a dar largas caminatas por las rutas más verdes de mi pueblo, practiqué posturas y ejercicios para aguantar mejor las contracciones y me grabé a fuego las respiraciones en los pujos. En los últimos meses del embarazo no me olvidé de los masajes perineales que, sin saber muy bien si tienen fundamento científico alguno, me animé a hacer en aras de evitar la temida episotomía. Durante nueve meses pude masticar con calma toda la información y así obtuve mis propias conclusiones. En todo momento di por supuesto que todo iría bien, que podía hacerlo. Ante todo, había varias cosas que me preocupaban enormemente y que no quería para mi parto: separación, epidural, oxitocina sintética y episotomía.

Valoré todas las opciones disponibles sobre el lugar para dar a luz e investigué sobre ellas concienzudamente. En el embarazo no tuve en ningún momento miedo al parto, pero sí a los profesionales que me podrían llegar a atender. De todas, optamos finalmente por el Hospital Infanta Sofía por varios motivos: estaba en frente de nuestra antigua casa, lo que facilitaba mucho las cosas y nos daba “seguridad”, habíamos leído buenas experiencias de partos y, además, pudimos visitarlo y conocer de mano de las matronas como nacía un bebé allí. Nos informaron de todo el proceso desde que entra una mamá de parto hasta que llega a la habitación y ofrecían un montón de recursos ideales como pelotas de pilates o duchas calentitas, paritorios individuales con luz tenue, equipo de música y privacidad total o posibilidad real de elegir cosas tan importantes como que te sonden o te pongan la epidural y la promesa de no hacer episotomías de forma rutinaria.

Lo que realmente fue

Una semana antes de mi parto sufrí los maravillosos pódromos de parto, con falsas contracciones de regalo, no sin antes recibir la noticia de que si no me ponía de parto, habría que inducirlo. Salí de cuentas un 3 de octubre pero Mara no nació hasta el día 8, por suerte dos días antes del ultimátum de inducción.

Ingresamos a las 11 de la noche y Mara no nació hasta las 15.00 h del día siguiente por lo que tuvimos por delante ni más ni menos que 16 horas de parto en las que no faltó de nada. Lo primero, nada más llegar ecografía y tacto. Empezaba “bien” la cosa. De ahí a monitores en una sala enorme, vacía y sola. Sola porque aquí Adrián no podía entrar. La cosa duró una larga hora tras la cual me asignaron un paritorio al que entonces ya sí tuvo acceso el padre de la criatura. Una vez allí, monitorización externa y vía ya colocada con suero. Prohibición total de tomar absolutamente nada líquido ni sólido y ni rastro de las pelotas de pilates, ni posibilidad de ducha o paseos. Por supuesto, el equipo de música no funcionaba. ¿Casualidad? Cada contracción tumbada era un verdadero infierno y mi cuerpo me pedía incorporarme, más aún cuando empezaron a hacerse más intensas y seguidas. Al moverme se perdía la señal del monitor y venían corriendo para avisarme de que tenía que estar “tumbadita y quieta” porque si no se perdía la señal. Palabras literales. ¡Fantástico! Durante las primeras horas vinieron a preguntarme no una ni dos sino cinco personas diferentes si me iba a poner la epidural. A todas les fui diciendo que no y todas y cada una de ellas me dijeron las mismas cosas: “tienes que ponértela”, “las contracciones van a ser cada vez peor y no lo vas a poder soportar”, “¿por qué no te la quieres poner si no pasa absolutamente nada?”, “lo vas a pasar muy mal si no te la pones”. Violencia obstétrica de manual. Yo no entré en el hospital con un “voy a intentar no ponérmela” sino que lo hice con una idea en firme: “No quiero epidural”. Al igual que tampoco quería oxitocina sintética o enema (que, por supuesto, me ofrecieron insistentemente). Pues bien, después de aguantar 6 horas atada a una máquina sin posibilidad de moverme ni medio milímetro y tras la visita de 5 sanitarias (en las que hubo enfermeras, matronas y una ginecóloga), y varios tactos, cedí a que me la pusieran completamente acojonada con los augurios que me vaticinaban. Por supuesto, me rompieron la bolsa, me sondaron, me colocaron monitor interno y me enchufaron a la oxitocina. El pack completo de regalo. Para colmo bolsa manchada y de nuevo otra amenaza: “Cuando nazca el bebé a lo mejor nos lo tenemos que llevar para aspirarle si ha tragado algo”. ¡Genial!

En el momento de ponerme la epidural comencé a tener miedo de verdad. Me mareé, estuve a punto de desmayarme y me empezó a temblar todo el cuerpo. Efectos de la medicación. Pero sobre todo tuve miedo. Miedo porque no podía moverme, porque me habían asustado, porque los efectos secundarios de la epidural me ponían muy nerviosa. Nunca he tiritado tanto como en aquel momento.

La cosa es que entre visitas innumerables, miedos y tiriteras llegamos al momento clave: el expulsivo. Nunca olvidaré a aquella mujer, creo que ginecóloga, que me miró en el momento previo y me dijo: “Eres muy estrechita, a ver si puede ser que salga por allí o tendremos que ir a quirófano”. ¡La bomba! Violencia obstétrica en estado puro. Claro, después de tropecientas horas llegas al momento clave y lo que necesitas escuchar, además de todo lo anterior, es que te estás jugando una cesárea por ser “estrechita”. La cosa es que todo marchó bien no sin antes haber tenido que suplicar insistentemente a la matrona que no me cortara porque ya era su intención: “Vamos a ver si es posible no cortar”, me dijo. Y no lo hizo. ¡Me había librado de uno de los elementos del pack suplicando! Sus palabras posteriores fueron: “Qué elástico es, qué barbaridad.” Elástico pero bien que tuve que pedir que no cortara. Sufrí un desgarro mínimo. Por “suerte”, tampoco nos separaron a Mara y a mi pese a aquella advertencia previa y la pusieron sobre mi. Cuándo o cómo cortaron el cordón, se escapa ya de mi conocimiento. Mara no se libró de la profilaxis ocular y de que una enfermera la vistiera y la colocara el pañal de rigor. Yo, después de 16 horas de parto luchando contra todo sanitario que pasaba por allí no tenía ya ganas de discutir más y lo único que quería era salir de allí con ellos.

Sin empatía no hay paraíso

Mi parto fue “normal”. Fue un parto que muchas mujeres habrán vivido. ¿El problema? El miedo, las mentiras y los supuestos “protocolos” hospitalarios pero, sobre todo, la falta de empatía del personal sanitario que me atendió. Fue un parto no respetado.

En el momento del parto, más aún de una primípara, no entiendo cómo es posible no empatizar con esa persona, con sus deseos, con sus miedos. Y no sólo eso. No logro a entender como una mujer, sí, porque además todas las personas que me atendieron fueron mujeres, es capaz de cuestionar la capacidad de otra mujer para parir, no respetar sus decisiones y primar su comodidad a la de la madre. Si una mujer no quiere epidural tiene el mismo derecho que otra que sí la quiere. Si una mujer no tiene miedo al parto, ¿es necesario asustarla y mermar su seguridad en tu favor? En su favor porque a todas y cada una de las profesionales que me atendieron en el parto les interesaba lo mismo: acabar rapidito y no alargar la cosa más.

La sensación que me queda de aquello es que no pude disfrutar el parto como a mi me hubiera gustado. Un parto que podría hacer sido más o menos largo, más o menos difícil, pero que, pese al trascurso normal del mismo no fue respetado, fue medicalizado rutinariamente sin necesidad ni deseo de la protagonista del mismo y en el que me hicieron pensar que yo no era capaz de parir porque “era un dolor que no podría soportar” y mi cuerpo era tan estrecho que “quien sabe si saldría por ahí” mi bebé.

¿De verdad no se puede respetar que una mujer no quiera epidural?, ¿en serio hay que mermar la confianza de las madres con amenazas y cuestionar su capacidad de parir?, ¿tengo que suplicar que no me hagan la episotomía si no es vital? Eso, queridos, es violencia obstétrica. La conclusión que me queda de esto es que si repito la experiencia, no quiero volver a vivir lo mismo. No quiero arriesgarme a que me vuelvan a decir que no puedo hacerlo, ni a sentir aquel miedo horrible que me provocaron todas y cada una de aquellas personas que demostraron desconocer el significado de la palabra empatía. No quiero vivir de nuevo un parto no respetado.

Mara&Mamá el primer día que llegamos a casa.

Mara&Mamá el primer día que llegamos a casa.

 

¿Y vosotras? ¿Cómo vivisteis vuestro parto? ¿Fue un parto no respetado o todo lo contrario?

 

Otras entradas

Diana Oliver

Diana Oliver

127 comentarios

  1. Uff en el mismo hospital Infanta Sofia tuve un parto super difícil 18 horas de parto, epidural, oxitocina, episotomía, Enema, Dedo por aquí y dedo por allá Para después de tantas horas mal pasando hacerme un parto con forces que tampoco me han preguntado si lo quería, aun tengo problema y han pasado 4 años. Me da terror tener otro y pasar por todo lo que pase, claro me pusieron la epidural a la fuerza todo el que entraba a la sala era lo mismo hay que ponerla porque no vas aguantar mucho. La Niña La reanimaron 3 Veces y quedo Ingresada 8 Días por Pulmones Húmedos. Pase un parto Horroroso mi marido dice que vamos a por otro pero me acuerdo y me da Pavor. Ufff Horrible.

    • Vaya, Yari, sí que lo siento 🙁 Si alguna vez acabas por decidir tener otro bebé te animo a que acudas a hospitales como Torrejón o Móstoles, o a algún grupo de El parto es nuestro para informarte sobre otras opciones. Seguro que encuentras una que te dé una mayor confianza escuchando a otros profesionales o mamás. Un abrazo grande.

  2. Pues yo hubiera pagado por un parto como el tuyo. A mi me hicieron dos maniobras de Hamilton el mismo día, Kristeller a pesar de tener a la niña super arriba (ni por asomo estaba en el canal del parto), y finalmente forceps y espátulas a pesar de que lo que tenían que haberme hecho era una cesárea de libro (niña aún en estadio 2, parto prolongado, bebé grande, sufrimiento fetal…). Todo ello acompañado de falta de información por parte de los que me atendían, por supuesto. Aparte de haber perdido mucha sangre por el desgarro y la episotomíay casi quedarme en el paritorio, del parto me llevé de regalo un rectocele con sólo 32 años, además de temblar de miedo cada vez que pienso en pasar por otro parto. Por supuesto la lactancia se la cargaron… Me separaron de la niña las primeras horas y ya no hubo manera de engancharla al pecho. En fin, un horror.

    • Vaya, María, lo siento muchísimo 🙁 Terrible todo lo que cuentas. Espero que estés más recuperada y que poco a poco puedas sanar esa herida. Un abrazo enorme.

  3. Antes de nada decirte que siento mucho lo que te pasó, Me quito el sombrero contigo por dos cosas: por haberte informado acerca de lo que es un parto de verdad y por tu buena respuesta a ciertas personas que han comentado en este post desde la más absoluta ignorancia y para ofender.
    Yo planeé un parto en casa, madre sana, embarazo de bajo riesgo posición del bebé correcta. Dilaté en 5 horas hasta los 9 Cm. Rapidísimo. El problema vino cuando todo dejó de ír tan rápido para ir más normal. Pero yo ya llevaba muchas horas de contracciones fuertísimas sin descanso y eso fué lo peor, no solo me agotaron sino que me produjo mucha ansiedad y que fué la causante del fin del parto en casa. En el hospital Infanta Leonor poco pudieron hacer por mí porque la epidural no se podía poner y tan solo me pusieron una anestesia que me permitió descansar de aquellos dolores tan salvajes durante 20 minutos. Tan solo recuerdo a la agresiva ginecologa que me atendió primero y que se negó a informarme de la rotura de bolsa (que hizo que mis dolores fueran más bestias) ni de la monitorización interna, su agresividad al mandar a mi matrona de parto en casa a la puerta del paritorio fué inaceptable, eso entre otras cosas. Una vez esa bestia se marchó, tanto mi matrona como yo nos encontramos muy apoyadas por el resto de matronas. El niño nació 7 horas y cuarto después de mi llegada dando un 9 en APGAR. yo solo me desgarré analmente y requirió 2 puntos de sutura. Fué muy frustrante que se desmoronara todo el parto en casa que había planeado tan cuidadosamente pero ya llevaba muchas horas de dolor y agotamiento. Siempre recordaré mi parto como un fracaso pero lo que me hace sentir bien conmigo misma es que yo me informé y decidí que se hacía con mi cuerpo y mi bebé. No tuve el control al 100% de mi parto pero que duda cabe de que fué un momento durísimo para mí.Quiero dejar claro que el parto en casa es MUY SEGURO cuando se dán las condiciones que lo permiten, pues en mi caso mi traslado no se produjo porque mi bebé o yo estuvieramos en peligro Por último decir que con profesionales tan inhumanos y soberbios lampando por los hospitales tratando a las mujeres con este desprecio, queda mucho camino por recorrer en cuanto al parto en este país que tan atrasado se está quedando con respecto a otros países. Una pena.

    • Un millón de gracias por tus palabras y por haber contado tu experiencia personal. El pasado mes de noviembre pude quitar esta espinita con el nacimiento de mi pequeño Leo. Fue en casa, acompañados de grandes profesionales. Puedes leer aquí mi relato 🙂 Un abrazo.

  4. Para tener un parto natural parid en casa, eso sí, asumiendo la mortalidad materna y fetal del verdadero parto natural. Cuanta ignorancia y cuanta tontería

    • Te animo a informarte más sobre algo que veo que desconoces. Y, sobre todo, que mantengas un mínimo de educación, y no insultes a quien no piensa como tú. Creo que es lo mínimo.

      Que un parto en casa es o no seguro no lo digo yo, lo dice la Organización Mundial de la Salud. Tienes un completo reportaje en el dosier central de Madresfera Magazine que creo que puede resultarte interesante.

      Saludos.

      • Un parto en casa es seguro si se cumplen ciertas medidas como la cercanía a un hospital. No era mi intención ofender a nadie, simplemente veo las cosas desde el otro lado

        • Nadie habla de no estar cerca de un hospital y tener a profesionales a tu lado en todo momento. En mi opinión, argumentar una opinión desde el “cuanta ignorancia y cuanta tontería”, me parece una falta de respeto y de educación. A mí no se me ocurriría nunca defender mi opinión de esa manera, ni en internet ni en persona.

  5. Me puedo sentir muy afortunada por el parto que yo tuve, visto lo visto ( o mejor dicho, leído). Yo parí en noviembre, en el hospital que me correspondía y del que tan mal me habían hablado… Así que, siendo primeriza, fui un poquito ” acojoná”. Pues lo cierto es que fue de maravilla. Lo primero es que tenía cita para inducción porque iba a cumplir las 42 semanas, pero llegue ya con contracciones. Cuando entre me pusieron en correas y seguido me hicieron un tacto, en el que me sacaron el tapón mucoso q yo no había expulsado y me asignaron una habitación. Entro mi marido y nos fuimos a la habitación los dos solitos con la pelota de pilates bajo el brazo, y nos dijeron que en el momento que las contracciones fueran más seguidas y yo no pudiera aguantarlas, avisar para que vinieran a por mi. Así que me pase las primeras 7 horas caminando cada vez que mi cuerpo lo pedía, usando la pelota, disfrutando de la tranquilidad que me daba mi marido y la soledad de la habitación, sin nadie que entrase a preguntar o a ver. Cuando ya se puso serio el asunto avisamos y me recogieron. Me llevaron a una habitación más pequeña y me pusieron los monitores y nos dejaron solos de nuevo. Creo q estuvimos un par de horas y recuerdo que la matrona que me tocó (un amor, por cierto) entro un par de veces. M preguntaron si quería epidural, y al final decidí que si, así que me llevaron a otra habitación, también acogedora, y allie la pusieron. Fue una epidural muy suave, pues yo notaba cada contraccion y la sensación de querer empujar. Me dolía pero a un nivel más soportable y ahí estuvimos los dos solitos esperando a que Erick quisiera salir. La única que entraba en la habitación fue la matrona y la verdad es q lo hacía pocas veces y el tiempo necesario para volver a dejarnos en intimidad. Si no fuera pq el peque vvi a meterse cada vez q yo empujaba, habría dado a luz allí, pero al final me llevaron a paritorio pq no había forma… Y tuvieron que usar ventosa, pero todo esto explicado y sobre todo con mi consentimiento.
    Después, cuando por fin nació lo pusieron encima de mí y así estuvimos hasta q nos fuimos la habitación, donde se lo llevaron solo para vestirlo y en menos de 10 minutos m lo devolvieron. Y todo esto hecho con Muchísimo cariño y respeto, así q no m puedo quejar para nada. Así que una experiencia buenísima en un sitio con tan mala fama…
    Ojalá todos los sitios tuvieran la misma humanidad que tienen aquí, porque es un momento demasiado especial para q nos lo fastidien d esas formas.

    • Hola Jessica, ¿y cúal es ese hopistal del que hablas? Me has dejado con la intriga! Estoy apuntándome hospitales para cuando me toque. Un abrazo.

  6. Que pena que tuvieras esa experiencia…yo he dado a luz hace menos de una semana en el Infanta Sofía y ha sido estupendo, repetiría ahí sin dudarlo si se diera el caso. Yo fue inducido y tenia bastante miedo al parto y una revolución de hormonas por estar e más de 41 semanas que no paraba de llorar y estar de los. Nervios y todos los profesionales fueron muy comprensible y agradables conmigo en todo momento, me ex!icaron bien todo, me faltaron con mucho cuidado y respeto y mucha empatía a todas las emociones que sentía.

    Estuve más de 18 horas en paritorio me costo mucho dilatar y aún que pesado como es lógico se me hizo lo facilitaron mucho…yo me puse epidural y algún problema tuve que tener porque se me pasó el efecto un par de veces, pero enseguida me lo solucionaron, además cuando romoi bolsa había meconio y prestaron mucha atención a que todo estuviera bien en el bebé y en mi…

    Y luego los días de ingreso es una lanta muy tranquila con habitación individual con todo lo necesario para la mamá y el bebé y con mucha atención de las matronas para ver qué todo este correcto o si necesitas algo. Lo único malo que no dan nada para el acompañante, ni sabanas para el sofá cama, así que si vais llevaros jejeje

  7. Uf, qué recuerdos! Clavadito a mi primer parto, yo me llevé episiotomia y Kristeller y me llamaron quejica a la cara.
    En el segundo un poco mejor, pero no por el personal (igual de irrespetuoso y de poco empatico) sino porque lo tenía todo más claro y me mantuve firme y grite “ni se te ocurra” cuando vi que la matrona intentaba subirse encima de mí (vaya susto que se llevó aquella bruja!).
    Aún así, lo peor fue la noche que nació mi niña, cuando vino una enfermera a llevársela al nido y al decirle yo que no, que la niña se quedaba conmigo, me dijo que la dejaba bajo mi responsabilidad, porque era muy peligroso no llevarla al nido y que más me valía quedarme despierta toda la noche vigilándola por si acaso, no fuera a ser que la niña se ahogara con una flema.
    En fin, a la tercera va la vencida, aún no sé dónde voy a dar a luz, pero tengo fe en que las cosas saldrán mejor esta vez.

    • Madre mía, Yolanda… Terrible 🙁 Lo de quererla separar de ti me parece absolutamente alucinante. No doy crédito. ¿Cómo se pueden seguir haciendo este tipo de prácticas?
      No sé donde has pensado dar a luz o donde vives, pero te recomiendo que busques algún hospital IHAN que realmente esté actulizado con respecto a las recomendaciones sobre el parto normal. En El parto es nuestro pueden ayudarte si necesitas un cable sobre esto.
      Un beso y muchísimo ánimo.

      • Muchas gracias por los ánimos 😊 Vivo en Majadahonda y creo que voy a dar a luz en él Puerta de Hierro, que en principio es IHAN, aunque aún no estoy convencida al 100%. En el fondo lo que me gustaría es dar a luz en casa, pero no me atrevo, no soy tan valiente.
        A donde seguro que no vuelvo es al Hospital Nuestra Señora del Rosario, que es donde tuve a mis otros dos hijos , ahí no me pillan más!

        • Bueno, el parto en casa es cuestión de información y de buenos profesionales. Información para poder decidir, y buenos profesionales para tener lo que desearías 🙂 Espero que todo vaya mejro esta vez. El de Móstoles y el de Torrejón son dos buenos hospitales en Madrid; todo el mundo habla maravillas de ellos.

        • Me ha encantado el relato. Aunque es desgarrador. Enhorabuena Diana por tu segundo maravilloso parto. Yolanda yo di a luz en Puerta de Hierro con cesarea programada por mioma inmenso en cuello del utero y si bien el modo no fue el ideal, la experiencia fue absolutamente maravillosa y mágica. La pequena inmediatamente estuvo conmigo y jamas la perdi de vista en los tres dias que estuvimos. Me ayudaron al instante con la lactancia y dormimos juntas en la cama las dos noches que estuvimos en el hospital sin que a nadie le pareciera extraño. Por comentarios que he escuchado los partos naturales son muy respetuosos y mama y papa pueden “pedir” lo que deseen. Siendo el tercero y con las claves que te da Diana tambien tienes otras opciones maravillosas muy interesantes y especiales. Seguro que al final escoges la mejor opcion en base a tu forma de ser y necesidades. Pero lo que esta claro es que somos mamiferas y al final del todo es muy importante respetar a la naturaleza. Mucha suerte con el parto y mucha salud y alegrias al nuevo bebe que venga. Un abrazo a las dos.

          • Muchas gracias por contar tu experiencia y por tu comentario. Ojalá le sirva a otras mamás para tomar el camino que deseen en su parto. Un beso, Clara.

  8. Hola a todas,

    No imagináis lo que necesita hoy leer estos comentarios y ser consciente de que no todo fue culpa mía.
    Yo fui mama de mellizos hace ahora 10 meses y dese la semana 28 ya me hablaron de cesárea porque venían pequeñines y les preocupaba el esfuerzo que tendrían que hacer si había parto, y la verdad es que ante esa idea ya no te planteas otras opciones. Lo que no imaginé es que la cesárea sería una experiencia tan terrible.
    La tenía programada para un martes y rompí aguas un viernes por la noche a eso de las tres de la madrugada, así que al hospital. Creo que hay ya empezó a torcerse al cosa, tenía tan mentalizado cesárea tal día que iba un poco desubicada a urgencias.
    Como había cenado hacia pocas horas y había que poner anestesia me dejaron en observación con monitores y el papa porque debían pasar al menso 6 horas.
    Pero a eso de las cuatro y pico de la madrugada, antes de las seis horas, entraron varias matronas y/o enfermeras aceleradas porque había que pasar a quirófano ya sí o sí…Creo que no me explicarán el porque tanta prisa o quizás estaba tan aturdida que no quise preguntarlo, solo recuerdo el miedo, ni felicidad, ni emoción…solo miedo.
    Me pusieron una sonda a palo, igual que la vía y demás, porque la epidural ya me la podrían en quirófano, firme papeles…y me llevaron a quirófano.
    Hasta aquí, salvo mi sensación de miedo, nada tan terrible, lo peor venía ahora, porque al ser dos el parto se consideraba de riesgo así que entraba en quirófano sola, su padre se quedaba fuera , y la frase de la enfermera, que reconozco que lo haría sin darse cuenta, pero que se me ha quedado garbada a fuego, fue “Despídete de tu marido” Eso acentúo aun más mi miedo, ya no pensaba en verles la carita, en cómo serían, ni se me ocurría pensar que tenía que disfrutar del momento que no volvería a vivirlo…solo pensaba en que eso era una operación, en que podía morir, en cómo lo pase de mal la ultima vez que me desperté de una anestesia general..
    Ya dentro me pusieron epidural, por lo que oí a la anestesista, porque estaba demasiado nerviosa para anestesia general…y pusieron frente a mi la típica sabana verde y lo que jamás podré olvidar, me pusieron los brazos en cruz sujetos por correas.
    Recuerdo cerrar los ojos para intentar relajarme y retomar el control de al situación… y entonces oír llorar al primero, que me enseñaron y al que no pude tocar antes de que se lo llevarán, y después de dos o tres minutos paso lo mismo con el segundo.
    Supongo que podía haber pedido que los pusieran sobre mi, que me los acercarán para verlos mejor, que me dejarán tocarlos… pero nada de eso pasó por mi cabeza en ese momento, estaba aturdida, muerta de miedo y poco preparada para un parto que nada tenía que ver con lo que tantas veces te imaginas o sueñas.
    Cuando salí vi a mi marido que me dijo que había visto a los pequeños y estaban bien, lo que me tranquilizo algo, y luego pase cinco horas en reanimación, sin contacto ni con mi marido ni con los bebes, en un duermevela…hasta que subí a planta y conocí a mis hijos, que e esos momentos no me parecieron ni míos…
    Creo que el personal fue amable conmigo, o al menos así lo recuerdo, el cirujano fue explicándome lo que hacia en cada momento y tranquilizándome al respecto de cómo iba todo…pero mi recuerdo de esos brazos atados, la indefensión y la sensación de perdida que supone no haber podido tener a los pequeños sobre mi en sus primeros minutos de vida ya es irrecuperable.
    Hoy dio a luz una amiga por parto natural y me puse a recordar y me di cuenta de lo triste que había sido para la mí la que tenía que ser la mejor experiencia de mi vida, y muy probablemente porque me deje llevar sin cuestionar nada , sin pedir nada …pero seguramente si el protocolo fuera más humano, eso pequeños hubieran estado con su madre desde el primer momento o incluso en la espera en la sal de reanimación
    Gracias.

    • ¡Hola Mar! En primer lugar agradecerte que hayas contado tu historia. Me has dejado con el corazón encogido, de verdad 🙁 Siento muchísimo el miedo que pasaste y que no pudieras estar con tus pequeños desde el primer momento. Es terrible. Creo que esas heridas ya quedan ahí y son difíciles de borrar pero espero que el tiempo si no las sana al menos las suavice. Te mando un abrazo enorme y mucho ánimo, de verdad.

  9. Mi experiencia fue igual a la tuya en la clinica Reina Fabiola de Cordoba Argentina. La puta epidural me dejo anulada, no entendia como hacer la fuerza si no sentia nada… ni me di cuenta cdo nacio el bebe. Termine en forceps. Nada, absolutamente nada fue consensuado conmigo.

    Le agrego el post que me dejo traumada: dos meses de reposo total (con internacion en el medio inyectandome corticoide y morfina) porque me afectaron un nervio. Mi primer bebe y no podia ni levantarme a cambia el pañal porque no toleraba la posicion vertical ni sentada ni menos parada.
    Mi piso pelvico no respondio x dos meses. No lograba contraer, no podia cortar el pis. Me hice pis encima dos veces. Hoy despues de 1 año cdo estornudo me hago pis y cdo toso fuerte me salen gases.
    Lo cuestione muchisimo al medico y me dijo q lo mio fue mala suerte (el caso de libro 1 del millon). Cdo le pregunte sobre la rotura de bolsa cdo recien tenia 5 de dilatacion y la oxitocina me dijo q asi era el procedimiento”
    Mi cuarentena fue una ciento veintena. 4 meses sin q mi marido me pudiera tocar un pelo. El dolor cedio a los 6 meses y al dia de hoy… despues de tener relaciones me duele internamente cdo estoy parada por un par de dias.
    Lo que mas me encanta de mi historia es la poca reflexion del medico y sus comentarios cdo me largaba a llorar frente a el.
    1) “Ines tene cuidado con la depre post parto que existe y afecta a muchas mujeres”
    2) “Deci que te toco un medico que sabe usar los forceps”. Yo pensaba “si eso es saber… ”
    3) Deci que te toco un medico pro del parto natural. Yo pensaba “Si esto le llamas natural… hubiese elegido la cesaria”.

    • Como siento leerte Inés 🙁 Mucho ánimo porque es durísimo todo lo que cuentas. Un abrazo enorme.

  10. Mis partos se parecen mucho al tuyo, como al de millones de personas por desgracia. Yo no tengo mal recuerdo en sí porque por lo menos me sentí respetada en el sentido que me lo preguntaban todo, pero, por una cosa o por otra, no acabó siendo el parto que yo quería puesto que en principio yo no quería epidural (yo sí entré con el planteamiento “voy a ver si aguanto”) y acabé con epidural con los dos. Con el primero la pedí yo misma no por el dolor del momento (estaba de 5), sino por el miedo a cómo será cuando llegue a 9 o 10, eso que tanto dicen! Y la epidural llevó a la oxitocina, claro está. En el segundo parto fue al revés, fue ka oxitocina la que llevó a la epidural. Me ofrecieron prostaglandina, me negué, estuve toda la noche con contracciones muy fuertes pero no dilaté así que ya por la mañana me dijeron que me iban a poner oxitocina, entonces fui yo también la que pedí la epi, “bueno, pues si me vais a poner oxitocina entonces sí quiero la epidural antes”. El caso es que pedirla la pedí yo, así que violencia obstétrica no sentí. Eso sí, este parto espero que sea bien distinto y que mi bebé y yo seamos realmente los protagonistas. Desde luego yo voy a luchar por ello. Ya te contaré!

    • ¡Qué ganas de saber, Cristina! Vamos más o menos a la par así que nos contaremos nuestra experiencia 🙂 Un besazo.

  11. Pues lo mismo quedo como una ignorante pero no sabía que romper la bolsa constituía violencia obstétrica. Es que en realidad no sé que motivos aducen para romperla ni cual es el motivo por el que sería mejor que no lo hicieran. Lo que sí sé es que a mí no me preguntaron nada. Y que no dejaron entrar a mi novio ni a mi hermana (que es médico) mientras estaba dilatando porque según ellas sólo iba a servir para ponerme más nerviosa. Menos mal que al menos fue rápido…

    • ¿Pero realmente te ponían nerviosa? Quiero decir, puede que haya mujeres que prefieran vivir la dilatación solas pero si no es el caso… No lo entiendo de verdad.

      Lo de la bolsa realmente es como una especie de “protocolo” no escrito que yo creo que tienen en todos los hospitales y no es para nada necesario.
      “La amniorexis es la rotura de la bolsa de las aguas. Puede ser espontánea o artificial (es decir, cuando te la rompen). La OMS dice que no está justificada la rotura precoz artificial de membranas como procedimiento de rutina.”
      De hecho, hay bebés que nacen dentro de la bolsa 🙂 Se llama parto enmantillado y es absolutamente impresionante. En este enlace hablan de ellos.

      • Hola!
        Pues te cuento como fue. Me pasé toda la tarde del sábado con contracciones pero yo pensé que eran retortijones (especialita que es una) y a eso de las 21 horas mi novio y yo empezamos a olernos que eso no iban a ser retortijones. El caso es que cuando me di cuenta de que estaba de parto ya tenía contracciones cada 5 minutos y cuando llegué al hospital cada 2 pero no había dilatado casi nada. Así que al ver que yo refería contracciones muy seguidas pero mi dilatación era reducida los profesionales que allí estaban decidieron que como era primeriza mi problema era que estaba nerviosa y por eso “decía” que tenía tantas contracciones. En cuanto me pusieron los monitores se dieron cuenta de que tenía hipertonía y que REALMENTE mis contracciones eran muy seguidas así que le dijeron a mi familia que aunque sólo había dilatado un par de centímetros me iban a dejar en la zona de paritorio en lugar de llevarme a la habitación como les dijeron después del tacto. Fue en ese momento cuando mi hermana pidió que pudiera entrar alguien y le contestaron que estaba mejor sola porque me iban a poner “más” nerviosa (como desde el principio habían dado por supuesto que me dolía porque estaba nerviosa…). Vamos, que yo sí hubiese querido que dejaran entrar a alguien pero no me dieron la opción.
        Lo del parto con bolsa incluida lo vi hace poco y me sorprendió precisamente porque al poco rato de engancharme a los monitores vinieron las ginecólogas y me rompieron la bolsa y no sabía por qué motivo se hace. Al padre le llamaron para que entrara a las 00:11 y la hora de nacimiento de mi hijo son las 00:15 (parto vaginal sin epidural). Para que te hagas mejor idea de como fue todo yo entré a la consulta a las 22:45. Y me decían que me dolía “porque como era primeriza estaba nerviosa y mi cuerpo rechazaba las contracciones”. Cada vez que me acuerdo me molesta más…

        • Jo pues vaya si lo siento Ana. Vamos, que decidieron por ti que era lo que te ponía o te dejaba de poner nerviosa 🙁
          Con el embarazo de Leo soy más consciente que nunca que al final estamos acostumbrados a que lo normal sea que nos digan todo el tiempo lo que debemos hacer o lo que se supone que es mejor para nosotros y no tenemos apenas opciones para tomar decisiones por nosotras mismas. ¡Qué rabia!

  12. Ritual de lo habitual..nosotras además nos llevamos kristeller y ventosa. Y nada más nacer tuvieron que aspirarla, pero bueno, fue un minuto y ya no nos separaron. Yo hice mi plan de parto pero entre que fue inducción y la purita vergüenza que da entregarlo, en la bolsa se quedó. Eso es lo triste, que da miedo decirles las cosas. A mi negativa a romper la bolsa, le sobrevino un “tú has venido aquí a que nazca tu bebé, no?”…en fin. Yo creo que el cambio tiene que venir de los profesionales, porque tú puedes ir a dar a luz con las cosas meridianas, pero si te dicen que tu bebé va a sufrir si esto o lo otro, pues te dejas en sus manos y ahí te lo hacen todo, el pack completo, como bien lo llamas. Ay, pero mucho ánimo con el próximo seguro que va bastante mejor, al menos sabes lo que no quieres ;*)

    • Alucinada me quedo con la frasecita “tú has venido aquí a que nazca tu bebé, no?”. Es para responder, he venido a que me acompañen profesionales actualizados… Tremendo.
      Sí, con el segundo ya no volverá a pasar lo mismo, o al menos eso espero porque ya se sabe que esto de los partos es absolutamente impredecible.

  13. Como bien Dices lo que quieren es acabar rapidito. En mi segundo parto estuve buen rato sin epidural,porque no la quería y sobre todo porque no quería oxitocina
    Llegó un momento en que la pedí por los fuertes dolores, y vinieron con el cachondeo de “ya sabíamos que la pedirías”. siendo también mujeres, no saben que todas podemos parir sin epidural? Gracias a que esperé a ponermela fue le.proceso más lento y en el cambio de turno gane una matrona que valía su peso en oro. Para el bebé nuevo…te has planteado parir en casa?

    • No sólo nos lo hemos planteado sino que vamos a hacerlo en casa, jeje…
      Después de la primera experiencia no queremos que se repita y tampoco queremos dejar sola a Mara tres días así que veremos qué tal 🙂

  14. Ahora me doy cuenta que mi parto también fue “normal” y por supuesto NO respetado. Yo también iba muy segura de mi misma y sabiendo como quería que fuera. Acabé con una cesárea a toda prisa y sin que nadie me preguntara nada ni me dejara decidir nada. Con una sensación de tristeza. Menos mal que el bebé estaba bien. Gracias por contarnos tu realidad. Nuestra realidad

  15. Siento mucho por lo que tuviste que pasar..ninguna mujer deberia vivir asi un momento tan magico como el parto…

    Al igual que tu me informe mucho antes del parto y aunque conocia los protocolos respetuosos de los hospitales, las referencias de conocidas y amigas siempre eran las mismas..muy bonito en las visitas a los hospis pero a la hora de la verdad la cruda realidad.
    Finalmente decidimos tener a nuestra peque en casa, y solo puedo decir que si tenemos otr@ será de nuevo en nuestra casa con el mismo equipo para acompañarnos y cuidarnos , todo un regalo de disfute, tranquilidad y paz, la mejor experiencia de mi vida.

    Deseo que en tu nuevo parto puedas disfrtarlo
    un abrazo

  16. Mi bebé nació en México, tierra de cesáreas por excelencia. Pero desde muy temprano en el embarazo decidí que lo mío sería lo que llaman parto humanizado, ya algo tarde, un mes antes de que naciera mi bebé, encontré al obstetra perfecto, promotor y dedicado a este tipo de partos.
    El nuestro, fue un parto natural en todos los sentidos, con mi esposo presente en todo momento y en la posición que más nos acomo a mi y a mi bebé.
    Siento mucho historias como esta, pero no se resignen, si yo pude en un país como México, cualquiera puede conseguirlo.

    • Vaya, qué triste leer esto de México 🙁 La verdad es que es terrible que esté normalizado algo así… Tremendo. Felicidades por el parto que deseabas y por haber luchado por él, Daniela.

  17. Es tan vergonzoso que en vez de empoderarnos nos ninguneen, nos atemoricen y nos traten con tan poca empatía…
    Tardé meses pero presenté esta carta de queja en la clínica donde parí.
    Si no nos quejamos nada cambiará nunca en esos protocolos y manera de hacer…

  18. Siento mucho que las mujeres (y bebés) tengamos que pasar por ésto. Mi primer parto fue muy parecido al tuyo pero acabó con cesárea innecesaria, lo que me llevó a un segundo parto maravilloso, respetado y lleno de amor ♡

  19. Hola a tod@s! Hoy mi pequeño hace 5 meses y desde que nació no hay día que no recuerde como sucedió todo.
    Mis primeras contracciones empezaron 2 días antes, teníamos claro que queríamos esperar en casa antes de ir ql hospital y que nos enviaran para casa por estar verdes. Cuando vimos que realmente el proceso había empezado y que yo llevaba unas cuantas duchas de agua caliente y las contracciones se sucedían cada 5 minutos, nos miramos y decidimos irnos al hospital. Una vez allí, tuve que entrar sola al primer tacto y mi pareja se esperó fuera una media hora sin saber nada de nada. En este tacto me dijeron que ESTABA DE PARTO, estaba de 4cm, cuello borrado y bebé colocado. Me cambiaron de sala de exploración a una sala donde me pusieron los monitores y dejaron entrar a mi chico, me pidieron toda la documentación y informaron que me pasarían a una sala de dilatación. Desde que llegués hasta que me llevaron pasó un buen rato pero nosotros seguíamos muy emocionados porque nuestro bebé estaba en camino.
    Hasta ahí todo correcto, los problemas empezaron al llegar a la sala de dilatación!!! La comadrona me insistía en ponerme la epidural ya y yo no paraba de pedir la walking, quería poder moverme, estar en la pelota, estar de pie y no pasar tantas horas sentada. Finalmente llegó la anestesista y la puso, pero al ponerla la comadrona me informó que el parto se había estancado y me tenía que romper la bolsa!!! Mi chico y yo no queríamos, se lo dijimos varias veces y ella no nos atendía. Cuando finalmente llegó para romperla le volvimos a pedir q no lo hiciese y le preguntamos por que debía hacerlo. Respuesta: tus contracciones han disminuido y llevas mucho rato aquí (3h en el hospital vs 2 noches tranquilamente en casa). Sin más dilación pinchó y empezó a salir agua. A la hora para nuestra sorpresa vuelve y dice que me va a poner oxitocina, que no ha servido la rotura de la bolsa porque no estoy teniendo más contracciones. Nuevamente nosotros pidiendo que no, que esperasemos un rato, pero la chico como si escuchase llover además de sentirse juzgada. Y a partir de ahí aún todo se complicó más y más!!! Me iba incrementando la oxitocina, notaba unos dolores increíbles aún teniendo la walking, no entendía que pasaba y pedí más chute porque el dolor era impresionante. Todos los q entraban no entendían que pudiese notar tanto dolor y empezaron a hacerme preguntas en plan del 1 al 10 cuanto te duele?? Ante mis respuestas decidieron mirar q pasa a y resulta q la vía estaba mal colocada y no me llegaba casi la medicación, por lo que estuve desde las 15:30 hasta las 19h sin epidural y con contracciones de oxitocina medicalizada!!!! Me quitaron esa vía y me pincharon de nuevo, esta vez una epidural normal, dejé de sentir los dolores pero me empezó la fiebre y el bebé a sufrir. En ese momento se retiraron las comadronas y el caso ya lo cogieron las ginecólogas. Otro tacto en el que el bebé estaba muy arriba, esperaron hasta las las 21h que me llevaron a la sala de partos a pujar pero con un resultado que ya nos esperábamos: el bebé está muy arriba y está sufriendo, te preparamos para ir a quirófano. Mi pareja me animaba y yo lloraba como una desesperada, una ginecóloga me pidió permiso para volver a intentarlo y me animó a que pujase más y mejor pero no sirvió de nada! Me llevaron a quirófano, me despedí de mi pareja (xq no pueden entrar) y una vez allí las anestesistas me hablaban y me daban ánimos, todo lo q recuerdo es notar a mi bebé ver como se lo llevaban y despertarme al rato con alguien que me hablaba. Pues resulta que me durmieron porqué sufrimos bastante en la cesarea ambos, una contracción en el útero hizo que las ginecólogas tuvieran que hacer una incisión más para sacarlo. Una vez me despertaron me explicaron lo sucedido y me pusieron al pequeño encima mío, toda una hora en mis brazos!!! Se saltaron las normas porque creyeron que era necesario para ambos, después ya se lo dieron a mi pareja, que estaba muy asustado porque nadie le había explicado nada!!!
    En fin, mi parto fue todo un cúmulo de desencuentros en los que siempre pienso que yo podría haber hecho más aunque ya no sirve de nada. Bueno si, en el segundo aunque me dicen que será cesarea, pediré tener a mi pareja cerca y hacer el piel con piel!!
    Y siento la parrafada!!!

    • Vaya Alba, como siento que tu parto fuera así al final 🙁 Una matrona a la que admiro muchísimo siempre dice que cuando más se instrumentaliza y se medicaliza el parto más posibilidades hay de que las cosas se tuerzan y parece que te llevaste el pack de terribles consecuencias. Mucho ánimo y un abrazo grande. ¿Por qué para el segundo será cesárea?

  20. Yo di a luz en el Doce de Octubre, parto natural en 7h sin anestesia. Salvo alguna cosa yo no tengo queja del parto. No me dejaron andar como a ti pero si me trajeron una pelota además de suero caliente para los riñones que me dolían con las contracciones.

    Para mi las contracciones más duras fueron las primeras alrededor de 4cm, poco a poco sientes menos el dolor y te acostumbras a pesar de que la intensidad es mayor. Así que para tu próximo parto piensa en ésto. ¡Enhorabuena por el nuevo embarazo!

    Respecto a la lactancia, nadie me enseñó nada, aprendimos todo sólos y sin problema. Sin embargo, se que en éste hospital hay un apoyo a la lactancia y vienen a tu habitación para enseñarte/ayudarte.

    En fin, yo repetiría en éste hospital y desde luego no me atrevería a dar a luz en casa, es verdad que tienes más tranquilidad pero ante cualquier complicación puedes arriesgar tu vida y la de tu hijo.

    • ¡Gracias por tu comentario, Lorena! Yo, personalmente, no creo que el parto en casa sea peligroso. De ser así la OMS y la comunidad científica dudo que lo viera con buenos ojos y esto no ocurre. El parto en casa, siempre que se trate de un embarazo normal y sea atendido por profesionales, es seguro. No creo que ninguna madre con dos dedos de frente lo hiciera si esto fuera algo peligroso para el bebé. De hecho, nosotros esperamos poder hacerlo en casa esta vez si todo va bien.

  21. Tengo alguna conocida que dio a luz en este hospital y tuvo más suerte… qué rabia me da que un parto respetado dependa de la suerte que tengas con el personal de turno… yo, que estoy de 6 meses y tengo muy reciente la mala experiencia de mi hermana -tan similar a las historias de violencia obstétrica aquí narradas- para mi primer parto me decanto por Torrejón, que efectivamente cuenta con buenas referencias en cuanto a parto respetado… espero que se cumplan.
    Un abrazo y gracias por tener la fortaleza de compartir tu (vuestras) historia.

    • Muchas gracias por comentar, Marina. Efectivamente el de Torrejón tiene unas referencias estupendas y conozco gente que ha dado a luz allí y la experiencia de diez. ¡Espero que todo vaya fenomenal! Y enhorabuena por ese embarazo 🙂

  22. A mí me hicieron la maniobra de Kristeller pero en su momento yo lo ví como una ayuda, de hecho a la que me lo hacía yo le decía “ahora sí, ahora no” así que si yo no hubiera querido lo habría respetado, pero yo no era consciente ni de que eso existía y sé que la mujer lo hacía de buena fe para “ayudar” porque es lo que “normalmente se hace”, ese es el problema cosas que normalmente se hacen y si no se actualizan… En ese momento recuerdo que la matrona o ginecóloga que me atendía se estaba poniendo guantes y gorro y acercando bandeja e instrumental quirúrgico, llegaron a haber más de 10 personas en la sala, yo intentando no gritar porque veía una cara de acojone a mi chico, blanco como el papel, callado pero qué cara… y yo super débil con casi 24 horas sin líquido amniótico, casi 12h con suero, era casi medianoche y lo último que había comido era un par de bocados a mediodía que ya tenía contracciones tras prostaglandina y oxitocina (contracciones que pararon drásticamente tras una epidural tan mal puesta que en vez de epidural tuve el equivalente a la anestesia para una operación de rodilla), tras toda la tarde anestesiada, débil, con suero, casi sin sentir por la mala epidural-anestesia cuando se me fue el efecto y tenía ganas de “hacer de vientre” no me pusieron más anestesia así que el trabajo de parto lo noté enterito débil como estaba. Lo que recuerdo con más cariño es una celadora o auxiliar, no recuerdo bien, que me dijo “mira, yo he tenido 5 hijos y lo que más me ayudaba para empujar era cogerme así con las manos”, psicológicamente esa mujer me dio una fuerza y ayuda…
    Tras el parto me enteré que a punto estuvieron de hacerme cesárea, porque mi madre pudo estar allí (es personal sanitario aunque no estuviese de servicio), también que la comadrona estuvo allí hasta que el bebé nació a pesar de que era su hora de irse, en vez de irse a casa y cambiar el turno se quedó, y eso lo respeto, pero lo que recuerdo con una sensación agridulce es tener a mi bebé recién nacido encima mía, mientras me “cosían” (ni me dí cuenta si me habían rajado), y ese dolor atroz cuando ya pensaba que todo había terminado y quería irme a descansar y disfrutar de mi bebé, recuerdo ponerme a cantar a mi chiquitín para calmarlo a él y a mí, sinceramente, porque él lloraba pero yo sentía un dolor horrible…
    Sé que en esa parte hicieron lo mejor que pudieron, con los protocolos que hay, y como yo ya llegué con la bolsa totalmente rota sin apenas contracciones realmente fue un parto inducido. No me quejo ni de la prostaglandina ni de la oxitocina, bastante preocupada estaba ya de que el bebé no tuviera líquido, pero lo peor fue que cuando me bajaron a paritorio y pedí epidural, recuerdo estar con los hombros encorvados, pensando que me sentía hasta peor que con las contracciones que si lo sé no hubiera pedido nada, pidiéndome que esperara que el anestesista estaba ocupado con otra anestesia y tenía que bajar, horrible… y mientras mi madre y mi chico que habían ido un momento a merendar, cuando volvieron me encontraron así encorvada, con la espalda llena de sangre, y es que el que me había puesto la epidural lo había hecho mal, y tuvieron que “arreglarlo” colocándome una anestesia igual a la de las operaciones de rodilla que me dejó toda la tarde prácticamente inconsciente, con suero porque ya hacía tiempo que el bebé estaba sin líquido, sin nada en el estómago quitando los 2 bocados que pude tomar de la comida… lo único positivo que pude dormitar, pero cuando al día siguiente se acercan los anestesistas preguntando: “te duele la cabeza?” “sientes las piernas?” y mandándome reposo absoluto durante ese día… acojona, y más que yo no me hubiera enterado nunca del tema si no trabajara mi madre allí y conociera a gente 🙁 Y aunque ese día no tuve dolor de cabeza, en cuanto empecé a incorporarme y moverme era horrible… el primer viaje en coche, la prueba del talón en el centro médico, quise ir andando porque está cerca pero un dolor de cabeza horrible, su primer baño… la primera semana de mi hijo la pasé sentada o recostada por el dolor de cabeza que tenía de esa epidural tan mal puesta. No podía salir a pasear con mi bebé, los primeros días con alguien en casa ayudándome… horrible
    Del corte del cordón umbilical no nos acordamos ni mi chico ni yo, y para las pruebas fue muy poco lo que me separaron al bebé pero estaba intranquila, solo quería tenerlo conmigo…
    En fin yo había planeado cuando empezara a notar algo meterme en la piscinita hinchable de mi casa para aliviar el calor, y cuando fuera más fuerte al hospital y entrar andando. La realidad fue de noche no poder dormir, en el aseo pensar “esto no es normal” y darme cuenta de que estaba rompiendo aguas, que al menos eran transparentes, para llegar de madrugada al hospital y entrar en silla de ruedas, y hasta la noche siguiente no tener al bebé…
    En conclusión sé que tuve a personal bueno, o aunque no del todo informado que actuaban de buena fe, pero también suficientes meteduras de pata que me afectaron…
    Y esto solo del parto, que ya si hablamos de lactancia o cuidado del bebé, bendito internet, que si es por el personal sanitario apañados íbamos…
    La única que ayudó fue una auxiliar que la 1º noche tras su nacimiento, le pedimos ayuda porque el bebé no paraba de llorar (lo primero que piensas ¿tendrá hambre que aún no me ha bajado la leche?) y nos aclaró que estaba haciendo su primera caca y le dolía, y nos recomendó posturas y masaje para ayudarle. Pero esas charlas sobre lactancia a las que dijimos que no podíamos ir (yo por reposo absoluto, mi compañera de habitación por cesárea), les pedimos por favor que se pasaran solo a preguntar dudas que no podíamos movernos, por la habitación en 2 días que pedimos asesoramiento 2 días que no pasó nadie, mis dudas las resolvió mi Smartphone con páginas tipo albalactanciamaterna (mi gran manual) y otras…
    Como conclusión: si queremos que lo que está mal cambie, tenemos que ir nosotras mismas más informadas para reclamar que ellos cambien, porque lo que no sabemos y nos ponemos en sus manos siguen los protocolos rutinarios “de siempre”, muchas cosas ni te enteras…
    Para mi próximo hijo espero grabar a fuego en mi mente aquél momento horrible con mis hombros encorvados, tan mal que me sentía, con las contracciones sin poder moverme y con mi espalda sangrando, más esa tarde de amodorramiento, débil con suero, para no caer en la tentación de pedirla más.

    • Uf! Qué duro leer tu relato Sonia 🙁 Me quedo sin palabras. Tu historia me reafirma en que para Leo quiero parir en casa porque me da terror encontrarme con esos profesionales que “meten la pata” pero convierten un momento tan importante en un auténtico horror. Mucho ánimo, de verdad. Estoy segura que de estas experiencias se aprende y que nos hacen más fuertes y más seguras de nosotras mismas. Un abrazo enorme <3

  23. Diana, ya me habías contado algo pero leerlo… De todas maneras, intenta verlo como una lección de vida. Gracias a tu primer parto has aprendido qué es lo que quieres, lo que necesitas y cómo conseguirlo. Es una pena que haya profesionales que, con un trabajo tan bonito como es ayudar a las mujeres a traer a sus hijos al mundo, no sean capaces de empatizar ni de acompañar. Pero yo tengo esperanza y confío en que poco a poco las cosas cambien. Muchos sanitarios se están dando cuenta de que los partos no son pim-pam-pum y las familias cada vez estamos más y mejor informadas. Otra forma de parir y de nacer es posible. Un abrazo enorme y espero seguir compartiendo experiencias contigo.

    • Ay, te lo digo siempre, pero no sabes hasta que punto me vino fenomenal hablar contigo y conocer de cerca tu experiencia. De verdad, gracias 🙂
      Lo has dicho fenomenal: “una profesión tan bonita y no son capaces de empatizar y acompañar”. Acompañar es una palabra preciosa. Puede que estemos acostumbradas a pensar que solas no podemos o no sabemos hacer determinadas cosas y siempre necesitamos que nos digan cómo hacerlo. Creo que hay cosas que requieren de un acompañamiento y no de un manejo de lo que pasa… Hace falta más una guía que un brazo ejecutor, no sé explicarlo. Yo también creo que otra forma de parir y de nacer es posible. ¡Ojalá lo veamos! O que lo vean nuestras niñas. Beso enorme.

  24. Mi primer parto duro 29h. Y podía haber sido menos si el personal hubiera estado conmigo en ese momento en el que una ya tenía puesta la epidural y dilatada completamente.mi marido no hacía mas que llamar a las enfermeras (pq allí no había médicos) y venían y me decían sigue pujando que lo haces muy bien.como te lo cuento.en el cambio de turno de las 9 entraron los médicos y en 6 min mi niña estaba conmigo.pero eso sí me regalaron una episiotomia pq si ( ni me avisaron) y una maniobra de Kristeller cuando yo horrorizada decía nooooo. Imagino q al no hacer bien su trabajo los profesionales antes de la entrada del siguiente turno se vieron pillados de tiempo y viendo q había sufrimiento fetal hicieron lo q les dio la gana.
    En el segundo el trato y hospital fue mejor.aunque yo,q había pedido epidural,cuando llegue s 5 cm se me acabó y por más q pedí la epidural el anestesista estaba ocupado y prácticamente dilate hasta 10 sin nada.luego me metieron un analgésico pero no era epidural.eso sí recuerdo los temblores como si fuera a morirme q horror!!

    • Me quedo alucinada con lo “normal” que es hacer maniobras de Kristeller a saco… Y con lo poco que se respeta la voluntad de la madre. Increíble que el anestesista estuviera “ocupado” O_o Siento la experiencia, Pilar. Un abrazo.

  25. Me veo totalmente reflejada en tu historia, sólo que yo de regalo me llevé una cesárea.
    Es una pena que pasen estas cosas, con la natural y maravilloso que sería todo si dejaran a la naturaleza seguir su curso.

    • Sobre todo cuando tú decides como quieres que no sea el parto… y no respetan esa decisión pese a poder ser totalmente viable. Mucho por hacer 🙁

  26. Madre mía, Diana!
    Lo peor es que es lo “normal”.
    La suerte que he tenido de emigrar a Suiza y haber tenido a mi peque aquí donde lo normal es lo contrario.
    Un beso graaaaaaaaaadeeee!

    • ¡Suerte enorme, sí! Suiza nos saca muuucho en muchas cosas, entre ellas, esto. Beso grande.

  27. Por desgracia como dices, es muy habitual. Mi embarazo maravilloso y presumiblemente se bajo riesgo, terminó en cesárea urgente en el severo ochoa. Lo pasé realmente mal, tanto que hasta el ginecólogo se quedó anonadado con mi manera de temblar.
    Ha pasado sólo un mes y aun no lo tengo 100% procesado, pero sé que tenía que ser así, sólo porque yo necesitaba ese camino para crecer. Como tu me pasé todo el embarazo preparando ese dia, buscando hospital….todo…y elegí el de mi localidad haciendo un acto de confianza en mi, pensando q daba igual dónde si yo estaba preparada. OObviamente me equivoqué. Iba con mucho miedo y desconfianza a una inducción que no quería ir….pero fui y ….la cague(con perdón). Empezó todo bien, muy rápido, a las 3 horas ya tenía mucho dolor y me llevaron a la dilatación, me llevaron literalmente, agarrada del brazo y diciéndome q ya venia la anestesista a ponerme la epidural que no había pedido, pero tampoco rechaze…son momentos tan confusos….
    Ese fue el problema real. La maravillosa epidural que muy raras veces produce complicaciones, provocó una bradicardia a mi bebé. A partir de ahí todo mal. .mucha gente en la habitación, muchos tactos brutales de mucha gente diferente, muchos comentarios entre el personal como si yo no existuera, 4 monitores internos porque se caian a cada tacto salvaje, muchad malas caras, un capilar q costó mas de media hora coger de la cabecita de mi bebé para ver si estaba bien y podiamos librarnos de la cesárea ( y estaba bien) y al final…cesárea. horrible. El peor momento de mi vida.
    Sin embargo creo q fue asi porque sigo son confiar en mi. Aun sabiendo lo q quiero y sintiendo lo q le conviene a mi vida, dejo la responsabilidad última en manos se otros. Y no. Me ha tenido q pasar esto para quedar espabile. Prometo que lo haré. Por mi hijito pero sobre todo por mi.
    Besod

    • Vaya siento leer mucho tu historia. Creo que lo último que te mereces es sentirte culpable por cómo fue todo. Te mando mucho ánimo y de verdad, no te sientas culpable por algo que no has hecho 🙁 Eso, aunque muchas veces es inevitable, es tremendamente injusto. Momentos confusos o no, empatía y respeto del personal o no, no mereces para nada encima sentir que has hecho algo mal porque nada más lejos de la realidad. A veces las cosas se tuercen hasta límites insospechados y hay cosas que escapan de nuestro control. Un abrazo enorme.

  28. Si no lo digo reviento, por hablar de todas estas cosas que sufristeis me llevé unos buenos viajes en Twitter hace algunas semanas, como si estuviese loco.
    Lo dije, ya está.
    Lo siento Diana.

  29. Yo también sufrí violencia obstetrica en mi primer parto. No guardo un mal recuerdo. Supongo que el tener a mi bebé sano conmigo te hace olvidar muchas cosas. Eso y que en aquel momento acepté que tenía que ser así porque ellas saben más que tú. Quería un parto natural pero rompí aguas (casi seguro provocado por mi ginecóloga sin decírmelo) y sin contracciones. Tacto nada más llegar y oxitocina a las 6 horas. Tuve pelota y música pero el dolor aumentaba y tuve que pedir la epidural. Entonces perdí el control de mi parto. Me convertí en una mera espectadora porque no notaba nada. La comadrona se me subió encima para “ayudarme” (el dolor en las costillas me duró semanas. Por suerte a mi hijo no le afectó), me cortaron sin preguntar y tampoco nos preguntaron cuando pinzar el cordón umbilical.

    Con nuestro segundo hijo, contratamos unas comadronas de parto en casa y fue la experiencia más bonita de mi vida. Rodeada de quién yo elegí en un ambiente totalmente respetado. Compartí con mi hijo todas las contracciones. Nunca nadie se lo llevó de mi lado y su hermano lo vio nacer. Fue un sueño hecho realidad

    • Ay Alicia qué sabor más agridulce leerte. Por un lado el trago de tu primer parto, pero por otro la belleza de ese segundo parto en familia, en casa y tranquilos. Qué bien que fuera todo de maravilla y pudieras disfrutarlo así. Yo después de la experiencia del primero, creo que me decantaría como tú por un parto en casa con el segundo. Más aún después de leerte a ti y de escuchar de primera mano la historia del parto de María de la Furgoteta. Me parece absolutamente maravilloso poder disfrutar del parto así y a veces me da mucha pena no haberlo hecho así con Mara. Ojalá algún día pueda vivirlo así. Un abrazo enorme, Alicia, y gracias por contar tu historia.

  30. Yo di a luz a finales de 2013 en el mismo hospital y parece que has descrito exactamente mi parto (expectativas no cumplidas, trato deshumanizado, amenazas…). Con la salvedad de que yo sí que pedía epidural y el anestesista tardó horas en venir porque solo había uno (era de noche) y estaba con otra parturienta que estaba de 1/2 cm más que yo. Sufrí lo indecible las contracciones y cuando por fin me la pusieron y “descansé”, decidieron ponerme oxitocina y se me pasó el efecto de la epidural, por lo que me enteré perfectamente de los 5 puntos de episotomía que me hicieron, con maniobra Kristeller previa. En fin, que si soy de nuevo madre no quiero pasar por lo mismo, me quedé traumatizada. Puse una queja al hospital contra el personal que me atendió en el parto (la dilatación). Ahora me planteo parir en Torrejón, aunque quede lejos, pero parece que es la única opción de hospital que respeta los deseos de las parturientas y en los que poder tener una experiencia que no sea traumática.

    • Vaya Natalia, pues si no coincidimos fue por poco. Seguramente nos tocara el mismo personal porque lo describes tal cual 🙁 A diferencia de mi, tú hiciste fenomenal en poner esa reclamación. Yo me arrepiento muchísimo de no haberlo hecho pero dos años después creo que es tarde. Supongo que hasta no hace tanto no era tan consciente de todo lo que viví o vete a saber qué, pero me parece importantísimo lo que has hecho. Como tú, también me he planeado lo de Torrejón para un nuevo parto pero me da terror que el personal que te toca ese día no actúe con ese respeto o que esté lleno y me deriven a otro hospital, arreisgándome a vivir el primer parto o a vivirlo aún peor. ¡Qué difícil decisión! Gracias por comentar.

  31. Ayyyyy Diana, tenia yo un post pendiente sobre el tema, yo con mi subidón de hormonas pensaba que había tenido un buen parto, no conocía ni los conceptos de parto respetado ni de violencia obstetricia ni nada de nada. El hospital en el que tuve a Morlita tiene muy buena fama en la isla, es público, tienen sus salas de dilatación con pelotas y tal, incluso puedes pasar las contracciones en el agua y tal. A la visita programada por la comadrona en la que te enseñan las instalaciones no pude ir por lo que desconocía todos los recursos q tenían. Pues bien para resumir mucho me presionaron en varias ocasiones para poner la oxitocina porque “ya que estas en el paritorio te tengo que poner algo que sino los ginecólogos me dicen que que haces aqui” (quizás si me hubieran asignado habitación o me hubieran enseñado las salas d dilatación no hubiera estado allí pero deambular por la entrada del hospital con contracciones no me apetecía especialmente). Después de la oxitocina bastante insistencia para la epidural, yo quería ponérmela pero de momento aguantaba bien el dolor así q no se a que venia insistir. Ya en el expulsivo se asoma la ginecóloga a mis bajos provocandome un desgarro (suerte que fueron solo 4 puntos), paso de estar sola con mi pareja y una comadrona a haber en la habitación 5 o 6 personas y echan a mi pareja porque querían hacerle la prueba del ph para ver si estaba sufriendo Morlita (no se porque no podía estar el en ese momento en el que además yo no entendía lo que estaba pasando). Pues le digo q necesito empujar y acceden, eso no sin antes darme una regañina por gritar. Antes dd empujar una de las comadrona se me pone al lado y me dice “quieres que te ayude” a lo que yo que en ese momento no entendía nada le digo que si, pues la señora se subió en el lado de la camilla y me empujó de la parte alta de la barriga, he tardado mucho tiempo y fue a través de un blog en descubrir que esa es una maniobra q està prohibida o totalmente desaconsejada, no recuerdo si me la hicieron en un pujo o en dos porque coroné,, en ese momento dejaron entrar de nuevo a mi pareja. Por suerte la maniobra no tuvo consecuencias negativas para Morlita. Besos.

    • Ufff… Terrible, Ángela 🙁 Por lo que veo la maniobra está más que normalizada en los hospitales españoles… Horror. Siento mucho leer tu experiencia, y te agradezco mucho que la hayas compartido. Ojalá algo cambie es el sistema sanitario y se humanice más la forma en la que nacen nuestros niños. Un abrazo enorme.

  32. Me parece terrible lo que te ocurrió. La verdad es que parece que diste a luz es un hospital distinto al mio. Mi experiencia fue muy buena, sobre todo por el cariño y la delicadeza con la que me trataron. A mi el expulsivo me costo muchisimo y siempre recibí muestras de ánimo. Supongo que depende de las personas que te atendieran. A nosotras nos pasó con las enfermeras después de dar a luz. A Paz le costaba coger el pecho y perdía más peso del establecido por protocolo. Por suerte Sara, estaba con nosotras para evitar que una compañera suya le diera leche artificial. Yo tenía clarisimo que ni loca le daría pero por un momento me hizo dudar de mi capacidad para dar el pecho. Y Sara, que era como un ángel, hizo todo lo posible por ayudarme hasta que lo conseguimos. De hecho, se las ingenio para que nos. Dejarán un día más después de mi alta con el fin de que afianzaramos el momento pecho. Jamás la podré olvidar. Han pasado casi 8 meses y aquí seguimos con la teta fuera. Un saludo

    • Gracias Penélope. ¿También diste a lus en el Infanta Sofía? Jo, pues como el día y la noche entonces en cuanto al parto. Supongo que el personal sanitario que te toca es el que influye directamente en la experiencia 🙁 Lo que comentas de la lactancia, en nuestro caso nos libramos de un biberón que la quiesieron colar por si tenía “hambre” (nunca dejaré de flipar con aquello) pero no de la glucosa que le daban una y otra vez en cada prueba. Sobre eso apenas tenía información y no me negué pero si volviera hacia atrás, nada más lejos. Un abrazo y mil gracias por contar tu experiencia.

  33. Lo siento mucho. Yo de lo que tenia un miedo terrible de ser mama era el parto. Demasiadas peliculas, son muy malas. pero por suerte mi matrona supo guiarme y hacerme sentir fuerte y que podria con ello, es maravillosa. ( nos explico que debiamos exigir y consentir y que no dejarles hacer nunca a las dinosaurios como ella les llama). Mi parto comenzo porque enma decidio a dos semanas de salir de cuentas que ya era hora ( para ella las una de la mañana de un miercoles. Se prolongo hasta las dos de la tarde que bajaron a paritorios con oxitocina porque aquelllo iba lento ( no me hizo mucha gracia porque no me lo dijeron hasta que lo inyectaron) Pero bueno alli estaba yo en mi pelota dando botes, hasta que a las siete de la tarde el dolor de lumbago era insoportable pero las contracciones se aguantaban genial. Conclusion epidural al canto pero la pedi porque no podia del dolor. y a la una de la madrugada decidieron que tras un pujo en la habitacion y un pequeño desgarro ya era hora de ir a paritorio o sino tenia a la peque en la habitacion. Pero en todo momento fueron atentos y amables. Con el miedo que tenia sali muy contenta de la experiencia.

    • Gracias por compartir tu experiencia, Eva. Me alegro de que todo fuera bien 🙂 Efectivamente creo que lo importante no es si te pones o no epidural, o si te ponen edema, oxitocina o lo que sea… Si no que realmente se respete a la persona que está de parto y se humanice el nacimiento. Un abrazo.

  34. Pues todo lo que has contado… Muy parecido a lo que yo viví, pero me indujeron con oxitocina con un bishop menor de 3 por estar en la 41+5, no dilaté nada, al final fue cesárea. Hace año y medio de aquello y aún tengo secuelas físicas. Yo también me pregunto que dónde está la empatía. Siento mucho lo que viviste. Es injusto lo que nos hacen a las mujeres. Y la sociedad es ajena a todo esto.

  35. Ufff… es tan, tan, pero tan habitual todo lo que cuentas… Te escribiría un comentario que bien podría ser un post en sí mismo, a ver si logro sintetizar.
    El término “violencia obstétrica” es desconocido entre muchos profesionales, he oido muchas críticas sobre esto, pero no es lo que me parece grave; cuando un profesional desconoce algo se le puede explicar, puede que no conociera el término pero esté absolutamente de acuerdo con que estas situaciones existen y no deberían, lo llame violencia obstétrica, mala praxis o como sea. Hay algo peor: los que conocen el término “violencia obstétrica” y reniegan de él. Conoces muy bien mi forma de pensar y que desgraciadamente he vivido la violencia obstétrica desde ambos lados, la he presenciado como profesional y la he sufrido como paciente. Manejar estas situaciones con quienes reniegan de la violencia obstétrica es tremendamente complicado, por eso no me gusta usar ese término. Muchas veces se encasilla y etiqueta a quienes hablan de ella como radicales, feministas (con connotaciones despectivas), hippies… y parece que a todos, profesionales y usuarias, se nos olvida que desde hace muchos años existe una cosa llamada Ley de autonomía del paciente. Que acepten o no la existencia de la violencia obstétrica, que acepten o no la utilidad de un plan de parto, que estén de acuerdo o no con las decisiones de la mujer… la ley obliga siempre al profesional a aceptar la voluntad del paciente. Siempre! Ningún protocolo hospitalario puede ir jamás en contra de la ley vigente, ninguna decisión o plan de parto debe pasar previamente por ninguna negociación con ninguna matrona ni ningún jefe de servicio.
    Personalmente he tenido muchos problemas en el trabajo por defender este tipo de cosas y te aseguro que no es fácil ir contra corriente. Quizá por eso muchos profesionales aceptan ejercer según esos protocolos, pese a que incumplan la ley (suena fuerte, pero es que ponerle una vía a una mujer que no la quiere es precisamente eso: incumplir la ley).
    Lo más complicado es manejar ese miedo con el que juegan. La última que he oído, no hace ni una semana, a una mujer que tras alumbrar la placenta y teniendo el útero totalmente contraído y sin sangrar, que se negó a que se le administrase oxitocina: “tú verás… si no se te pone es tu responsabilidad, te expones a una hemorragia muy peligrosa que puede hacer que haya que quitarte el útero”. Chapó por ella, que muy tranquila respondió “no la quiero, gracias”. Lo primero, es responsabilidad de la mujer tanto aceptar como rechazar un tratamiento. Esa frase es claramente una amenaza velada como dando a entender que si le sucedía algo ellos se iban a lavar las manos en el asunto. Te puedo contar situaciones como esta contadas con el dedo de una mano. Si te cuento situaciones en las que la mujer sucumbe al miedo infundido por un profesional, empiezo y no acabo.
    La violencia obstétrica como tal no está regulada en el sistema judicial español (como sí sucede en otros países), pero sí está regulada la autonomía del paciente. Hablamos de las mismas situaciones, llamadas de forma diferente. Cuando se incumple la ley no sólo se puede poner una reclamación, sino que se puede denunciar. Sinceramente creo que hasta que esto no se convierta en algo habitual, las malas prácticas no van a modificarse.
    No quería acabar sin hacer una aclaración sobre el tema episiotomías vs desgarros. Sí hay evidencia que respalda el masaje perineal. Si pones en google “masaje perineal fame pdf” en primer lugar te aparecerá un link donde puedes descargar un folleto editado por la Federación de Asociaciones de Matronas de España que incluye al final toda la bibliografía científica en la que se apoya. Dicho esto, el masaje perineal previene los desgarros, NO las episiotomías. Existe la obsoleta creencia de que el fin de la episiotomía es evitar los desgarros y esto es erróneo: además de ser más lesivo el corte que el desgarro, cortar favorece desgarros de mayor grado que los desgarros espontáneos. Las episiotomías tienen sus indicaciones y la prevención de desgarros no es una de ellas. Por ejemplo serían indicaciones de episiotomía el tener que aplicar unos fórceps (que requieren ampliar el canal del parto), una situación de riesgo de pérdida de bienestar fetal (como una bradicardia fetal mantenida)… situaciones patológicas que nunca podrán prevenirse con el masaje perineal porque una cosa no tiene nada que ver con la otra (sería como decir que el masaje perineal evita que te hagan una cesárea… si te la tienen que hacer, en nada influye que hayas hecho o no masaje perineal). Cuál es el problema??? Que muuuchas matronas comentan tras asistir un parto “he tenido que hacer epi porque se estaba desgarrando”. Falta mucha actualización del personal… que por desgracia nadie supervisa.
    Resumiendo este comentario (que al final se ha alargado XD): no respetar tu decisión constituye la vulneración de la ley. Nos tiene que quedar muuuy claro, a pacientes y profesionales!!

    • @matronaonline: el problema es que las parturientas llegan en una situación de inferioridad en el momento del parto, con las hormonas a topa, doloridas, cansadas, y es la/el profesional el que debe velar por ellas (cosa que sabemos que no suele suceder, aunque seguro hay casos).
      Muchas veces la pareja no tiene las cosas claras como para plantar cara y se deja influir por los miedos que les meten.

    • Ay Jade muchas gracias por tu comentario y por aclarar el tema de las episotomías. Me alegro de saber que el masaje perineal fue positivo y no una chalada 🙂
      Lo que necesitamos son más matronas como tú en el sistema sanitario español. De verdad, gracias por tu trabajo y por explicar siempre tan bien todo.
      Creo que es cierto que hay mujeres que conocen perfectamente todo el proceso, y renuncian a determinadas cosas pero otras muchas no tienen esa info. Bueno y aún teniendola estás en un momento de tal vulnerabilidad que en fin… Me espanta eso que cuentas del miedo infundido por un profesional pero es que es tal cual. Y es terrible. Yo jamás olvidaré aquella frase de “veremos si sale por ahí porque eres muy estrechita”. Tremendo.
      Un abrazo enorme.

  36. Casi como el de Gi con la mayor, con la peque fuimos a la Maternidad de BCN por protocolo de parto natural y pese a que hubo más respeto sí que pilló tactos cada poco rato y un ginecólogo que quería romper bolsa a toda costa (“¿y qué hago?¿me voy a leer el marca?”, mi respuesta fue clarísima: “no sé haz lo que quieras, pero no intentes romper bolsa a escondidas, vete a leer el Marca”) y que fue expulsado por mí de la sala y del parto, bajó la jefa de planta a meternos presión y nos mantuvimos firmes, pero después de la discusión se pararon las contracciones y pedimos a las comadronas que rompieran bolsa ELLAS, textual: “no queremos ver ni a 1 de esos médicos por aquí”.
    Y por todo esto: el tercero nació en casa en un parto más que respetado y tranquilo.

    Un abrazo.
    Agradecemos tu valentía en contarlo.
    Ps: He hecho algunos episodios del Podcast sobre violencia obstétrica.

    • Gracias por contarlo, Rodrigo. Es terrible que haya que estar luchando así en un momento como ese 🙁 Me alegro de que os decantarais por el parto en casa; yo tengo claro que de haber un parto nuevo, será (si podemos) así.
      Un abrazo 🙂

  37. Chicas, os leo y siento una pena .profunda, de verdad. He tenido tres partos. Los tres en.casa. Cuando me embaracé de la primera, me puse a leer e investigar y me aterraba ir al.hospital. Los tres han sido partos maravillosos, pero es lamentable que tengamos que asumir esta.gran cantidad económica,solo pq el equipo de profesionales en un hospital está deshumanizado.
    Con el tercero,tuve que pedir el dinero, me planteé hacerlo en el hospital por pasta,pero entre el miedo y lo mal que me tratan los obstetras cuando me hacua las ecos y visitas . En este ultimo embarazo n la semana 34 me decian que esta no la podría tener en casa, que seguramente deberían inducir porque.venía pequeña. Pesó al nacer en la.semana 40 , 4 kilo…,sin comentarios)
    estoy segura que con el miedo que me da el.hospital el parto sería un desastre. Hayvque hacer visible este.tipo de violencia. En que mundo.vivimos? Como piede ser que no se nos respete parir de manera natural?? Cuesta de creer que hayamos hecho tal involución…
    En.fin chicas! Ànimos, gracias por explicar vuestras experiencias! Ayudan a muchas mamis y futuras mamis!

    • ¡Preciosa historia, Mónica! Y un gran ejemplo de que podemos parir 🙂 Enhorabuena, de verdad, y felicidades por esas experiencias. Ojalá yo algún día pueda vivirlo también así.

  38. El mio igual pero añade separación , episiotomia q han pasado 5 años y aún me duele y dos costillas rotas por maniobras indeseadas.Y también fue una mujer, que me ha jodido mi vida íntima pq ya nada es lo mismo, es muy triste y me da mucha pena pq somos muchas las que hemos pasado por esto.Mis familiares no entienden mi pena pq ahora q me estoy formando lo pasó mal pq yo no he parido, a mi me lo han sacado y es muy frustrante. Gracias por compartir.

  39. Me he sentido muy identificada en muchas partes y me puedo hacer una buena idea de cómo te sentisté. Yo tuve rotura de bolsa, oxitocina, kristeller, ventosa, episiotomia. Quería un parto natural y fue todo lo contrario, no quería epidural y por supuesto la tuve que pedir. Por suerte pude hacer piel con piel y mi lactancia fue un éxito. Si algo me llevo de la experiencia es que gracias a eso empezar a formarme como psicóloga perinatal y empezé a entender todo lo que influye el embarazo, parto, puerperio en la salud mental. He podido encontrar mi vocación y ayudar a otras madres y tú también lo haces hablando de tu experiencia y con el trabajo que haces. Todo sirve para algo. Un abrazo por todo lo que nos une a las madres al compartir nuestra experiencia de parto. Es bueno hablar de ello y nos ayuda.

    • Muchísimas gracias por tu comentario, Cristina. Siento mucho tu experiencia, tremendo, pero me alegro de que al menos sirviera para que encontraras el camino de algo que te apasiona y que tan positivo es para otras madres. Es lo que adrián y yo llamaríamos Maktub 🙂 Todo pasa por algo. Un abrazo enorme.

  40. ¡Ay, Diana! Me he sentido muy identificada con muchos momentos de tu parto. Tienen que cambiar mucho las cosas porque, por desgracia casi todos los partos son “no respetados”. A mi también me repitieron que era “estrechita” varias veces, y me gané una episiotomia más un desgarro tipo 3 (treinta puntos externos e internos). He recordado al leerte, las tiritonas horribles de la epidural, el miedo y la impotencia. Gracias por compartir tu historia. Un besazo.

    • Ay las tiritonas qué horribles… No puedo ni pensar en ellas. Muchísimas gracias por comentar Marta. Un abrazo.

  41. Ay Diana, casi igual que el mio. Sólo que yo me llevé 3 Kristeller y 1 episotomia (de la que nunca me dijeron los puntos internos) de regalo.
    Además de tener a mi hijo 4 días en neonatos con oxígeno a causa de un neumotorax y neumomediastino.
    En ese momento me dijeron que era normal.
    Después me enteré que era muy posible que hubiese sido culpa de las Kristeller.
    En fin, te leo y siento una pena profunda porque nos han robado una experiencia maravillosa para la que estábamos preparadas de sobra.
    Yo conté mi parto en 3 post, no te digo mas….
    un abrazo fuerte

    • Menudo regalo… Madre mía, lo siento un montón Olga 🙁 No he leído los posts, los busco en el blog. Muchas gracias por contar la experiencia. Un abrazo enorme de vuelta.

  42. Bufff si yo te cuento… Después de pasar todo el embarazo con diabetes (poniéndome insulina los últimos 3 meses) en la semana 38 ya tuve que ponerme seria porque me la querían sacar!!! Literalmente. “A esta niña hay que sacarla ya!” Y lo vi venir y le dije a mi doctora “tú a mí no me tocas hasta la 40” y me sacaron el papelito para firmar que era mi responsabilidad…. Eso también es violencia obstetrica! Después de 9 meses díabetica, pinchandome… Que prisas tenían por día semanas más? Pues si… Una presión que no veas…que si la niña pesa 4 kg etc… Luego claro… inducción el primer día de la semana 40, tampones extraños, occitocina por un tubo, 0 contracciones, vías en los dos brazos por el tema del azúcar, que si 4 kg por ahí no salen…. Claro… Dilaté 2 cms y gracias! Me rompieron la bolsa, tractos, “uy es que está muy arriba” PUES CLARO! ES QUE NO ES MI MOMENTO DE PARIR COÑO!

    Fue muy desagradable y acabó en cesárea… Agarré a mi marido de la mano y les dije “este señor guiri se viene conmigo a quirófano” y al menos se la pusieron a él encima mientras a mí me recosían…

    Y más cosas… Pero ya casi que prefiero no dar más detalles…. Es horrible que a mi hija le quitaran el derecho a nacer cuando a ella le diera la gana. Saludos Diana!

    • ¡Cómo siento leerte Raquel! Jo, qué rabia de verdad. Fue una “suerte” que al menos no os separaran y tu chico pudiera hacer piel con piel pero hasta eso hay que pelearlo y no me lo puedo creer… Agradezco mucho que lo hayas contado. Te mando un abrazo grande, guapa.

  43. Qué pena que, como dices, estas experiencias sean tan habituales. Prácticamente has descrito cómo fue mi parto, aunque yo sí quise la epidural desde el principio, el resto de “detalles” que tuvieron conmigo fueron los mismos, eso sí, incluyendo episiotomía (abuff…) y corte inmediato del cordón (y pensar que no doné la sangre para evitar esto…). En el momento del parto recuerdo haber decidido seguir la corriente del personal que me tratara y mostrarme “simpática” por explicarlo de alguna manera, quería disfrutar de la experiencia y estaba dispuesta a sacrificar algunas preferencias. Pues aún así (entiendo que muchas penséis que fui cobarde), el segundo turno de personal que me tocó, con el que finalmente dí a luz, fue realmente desagradable. Hubo tactos sin ton ni son de gente que por supuesto ni se presentaba. Incluso me pusieron el monitor interno sin mediar palabra porque “no paraba de moverme” (se me había dormido medio lado y me molestaba mucho, por eso de vez en cuando me giraba, siguiendo su recomendación, para apoyarme sobre el lado despierto). Al final me practicaron la maniobra de Kristeller, cosa que me hizo llorar como nunca y pararme a vomitar (era realmente necesaria? Ahora no lo creo…).
    Espero que mi experiencia me sirva para solicitar otro tipo de trato en el futuro, ya que estoy embarazada de nuevo (yipi!!!) y no me gustaría pasar por nada parecido. Un fuerte abrazo Diana :*

    • ¿¡Estás embarazada!? Wowwwwww!!! Enhorabuena, Azahara!!! Me alegro muchísimo de verdad. Ojalá todo sea distinto en este parto y puedas disfrutarlo como realmente mereces. Abrazo enorme, qué noticia tan buena.

  44. Pues ahora que leo bastantes blogs me doy cuenta que muchas vivimos lo mismo. A mí me lo indujeron por preeclampsia, para acabar con cesárea por no dilatar…yo me tire también 15 horas en una camilla tumbada y coincido contigo, lo peor es no poder moverse. En fin sería genial que las cosas cambiaran y se humanizaran más los partos. Saludos!!

    • Ojalá todo cambie algún día y se humanicen. Me encanta una frase de Michel Odent que dice “Para cambiar el mundo hay que cambiar la forma de nacer”. Un abrazo 🙂

  45. Qué tristeza escuchar algo así, porque en mi caso aunque iban siguiendo el protocolo antes de hacer de nada te explicaban lo que iban a hacer y por qué, casi como pidiendo permiso. Me pusieron epidural porque la pedí y en ningún momento hubo amago de episiotonía. Es cierto que me dejé llevar por sus instrucciones porque estaba reventada, no podía con mi alma, pero en todo momento lo hicieron con cariño y empatía, incluso a la hora de cambio de turno vinieron a despedirse y a presentar al nuevo, por eso sentía que podía confiar en ellos. Odio pensar que muchas mujeres tienen miedo de parir por culpa del personal del hospital… Cada vez que nos pase algo así debemos reclamar, que se nos oiga!

    • Gracias, Kletva. Lo importante es si se respeta las decisiones de la persona. Si no quieres epidural, genial, y si la quieres igual de genial pero el respeto hacia la voluntad y contar lo que se hace en todo momento como te ocurrió a ti creo que es lo básico. Cuánto por hacer 🙁 Un abrazo y gracias por contar tu experiencia.

  46. Joe no sabia que habías tenido casi el pack completito, y eso que lo visitaste y todo. Yo la verdad que llegue con mucho desconocimiento del tema, me empodere mas cuando ya lo tuve en brazos y se puso a mamar. No tuve un parto malo tampoco pero no como el que quiero tener para este segundo embarazo. El problema? Que ahora se más, y me da más miedo todo eso que hablas.

    • Es que la información es clave para saber qué no quieres… Ains Raquel, espero que con este segundo parto todo sea mejor y como a ti te gustaría. Un abrazo enorme. Ganas de ver a tu ratoncito!

  47. Pues se parece mucho, mucho al mío. Sólo que a mí me lo indujeron en la 41+6, las guas eran claras y aunque la epidural no me hizo efecto pese a acceder a ponérmela, todo fue bastante rápido. No fue un parto respetado pero tampoco llegué a sentirme violentada. Bueno, un poco sí por el anestesista, ya que al no hacerme efecto le hicieron venir 3 veces y me llamó quejica e incapaz de haber parido hace décadas por mis propios medios. Un encanto de hombre, vamos. Hasta la matrona le regañó.

    • Jo quejica… Vaya tela de verdad. Me parece increíble como se nos trata a las madres de verdad… Pedimos respeto para todo pero cuando hablamos de enfermos, parturientas y niños se nos olvida el respeto y toda la empatía posible queda enterrada en un agujero de lo más profundo. Qué horror. Un beso, Lucía.

  48. Mi parto fue inducción a la semana 41+3 con todo lo que supone, no me dejaron mover, continaumente monitorizada, prostaglandinas artificiales, ruptura de bolsa. Sólo veía a la comadrona de vez en cuando, por suerte estuve acompañada de Papá Rosquillas en todo momento. Cuando no podía más, me pusieron la epidural, pero ya me dolía tanto que no me hizo ni muhco efecto. En la sala de partos recuerdo a la doctora diciendo que la cabeza evía girada, con distocia y que iban a usar fórceps, lo que me provocó un eneorme desgarro. Episotomia de caballo, sonda urinaria que e llevé a casa porque no me dejaban ni ir al lavabo allí y cuando nació lo vi brevemente sobre mí y se lo llevaron 4 horas, sin explicaicón ninguna y sin dejarnos hacer piel con piel. Una mala experiencia de parto solo salvada por nuestra lactancia. No me humilalron verbalmente, pero no me sentí respetada. Besitos!

    • Vaya, lo siento mucho Sonia. El problema es ese, no sentirse respetada 🙁 Una pena de verdad, ojalá todo cambie a mejor y haya una mayor concienciación sobre ello. Un abrazo, guapa.

  49. Yo di a luz en el Puerta de Hierro y aunque al final las cosas no fueron ideales, utilización de forceps porque al peque había que sacarlo sí o sí de manera rápida, me sentí respetada en todo momento. El personal cariñoso y atento. Yo tenía claro que quería epidural y fui yo la que la solicité, en ningún momento me la ofrecieron, ni eso, ni el enema. Mi chico estuvo todo el rato conmigo, desde el minuto 1 (excepto cuando me pusieron la epidural, que aprovechó para ir al coche a por unas cosas). La pelota podía pedirla, pero yo no la quise y las contracciones las pasé como buenamente pude, saltando, agachándome… una vez que me pusieron las correas, ya no me pude levantar, pero me seguí moviendo, si perdían la señal, venían y lo volvían a colocar, pero en ningún momento me pidieron que me quedase quieta. De hecho a la hora de ponerme la epidural, la anestesista tuvo toda la paciencia del mundo y me acompañó en dos o tres contracciones, relajándome y quitándome presión.
    Sé que no fue perfecto y que hubo intervención, yo si que me lleve el corte, pero aún así, mi recuerdo es bueno.
    Un besazo guapa

    • Bueno, perfecto o no si te sentiste respetada en todo momento eso ya es muy positivo. No se trata de si hay más o menos intervención en los partos sino de si se actúa por supuesto “protocolo” y se ningunea la decisión de la mamá… o se la trata como a una niña pequeña que no sabe lo que está haciendo o no es capaz de hacerlo 🙁 Qué tema más complicado. Besazo grande 🙂 Y gracias por compartir tu experiencia.

  50. Buf, qué mala leche se le pone a uno leyéndote hoy… Si todo eso te pasó a ti, una mamá informada y con las cosas claras, ¿qué no harán con las que se dejan llevar porque ya van con la idea de que ellas «no saben» más que los médicos? Una pena.

    Al final tratamos con personas, y en función de quién te toque… así te irá. Pasa con todos los sanitarios por igual; a veces te preguntas qué clase de vocación los llevó a elegir ese camino si son incapaces de mostrar la más mínima empatía. En otros casos es grave porque están tratando con personas enfermas que, por tanto, están pasando por un momento jodido del que quieren salir como sea. En el caso del embarazo es grave también, pero porque, como dices, obvian vuestra capacidad para entender, vuestra capacidad para decidir y, el colmo del paternalismo y la injusticia, vuestra capacidad natural para dar a luz.

    Es fundamental que artículos como el del otro día o este nos hagan darnos cuenta de que esto no puede ser lo normal. Falta mucho por concienciar.

    • Falta mucho, mucho 🙁 Y lo peor es lo que dice Jade de Matronaonline en un comentario, que muchos profesionales reniegan que exista violencia obstétrica o la minusvaloran hasta convertirlo en algo ridículo e infantil. Esperemos que todo vaya a mejor y se humanicen un poquito más cosas tan naturales como parir. Beso enorme.

  51. Diana, cuantas cosas en común. Yo no puedo pensar en el parto de M sin parar de hacerme preguntas, el equipo médico del hospital nos hacen sentir y inseguras y entonces a partir de entonces todo va mal. Por lo menos en mi caso yo me sentí así… Tuve que oir de boca de la comadrona “Si todas las mujeres parieran como tú se extinguiría la raza humana” te imaginas? Eso entre otras perlas, yo tengo pendiente escribir sobre ese día, sinceramente me da miedo! Por suerte con P fue todo diferente y fue un parto genial.

    • Alucinada con el comentario. De verdad, brutal. yo me pregunto por qué se hacen ese tipo de comentarios deleznables, ¿acaso se comportan así fuera del hospital? ¿en una reunión con amigos? Qué falta de respeto, Mónica. Gracias por contar tu experiencia y un abrazo enorme.

  52. Jo Diana, que duro! Es horrible darse cuenta de que estas cosas pasan más de lo que pensamos, que este tipo de partos son los “normales”. Yo tuve muchísima suerte con el personal sanitario que me atendió, cambiaría algunas cosas a las que en su momento accedí por desconocimiento, pero me sentí bien tratada y respetada en todo momento. Lo pero es que comentas de la falta de empatía, es incomprensible que mujeres que se dedican a ayudar a traer niños al mundo, la que podría ser una de las profesiones más bonitas, tengan tan poca sensibilidad por lo que hacen 🙁

    • ¡Muchas gracias guapa! Totalmente de acuerdo contigo. Una profesión preciosa que queda oscurecida con ese tipo de cosas. Un abrazo.

  53. Cuanto lo siento Diana. Yo todavía no me he recuperado del mío y ya han pasado 21 meses…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

En cumplimiento de la legislación española vigente en materia de protección de datos de carácter personal y del reglamento europeo RGPD 679/2016 le informamos de:

Responsable: Diana Oliver + info

Finalidad: Gestión del envío de información solicitada, gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios. + info

Legitimación:: Consentimiento expreso del interesado. + info

Destinatarios: No se cederán datos a terceros para la gestión de estos datos.

Derechos: Tiene derecho a Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional. + info

Información adicional:: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web Marujismo.com + info