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Hummus de lentejas rojas

Cómo hacer hummus de lentejas rojas

Esta receta surgió de la más pura necesidad fruto de un desastre: estaba cociendo lentejas rojas para una ensalada y se hicieron puré. A los veinte minutos de dejarlas cocer, ¡zas! Cuando fui a ver cómo iban estaban totalmente desechas. No tenía ni idea de que se hacían tan rápido, la verdad, así que mi idea de hacer una ensalada de legumbres se fue al traste. ¿Qué hacer para no desperdiciar la comida? Pues estaba claro: ¡un hummus! Hummus de lentejas rojas, claro.

Así que sin quererlo hemos hecho el que ya se ha convertido en otro de nuestros favoritos. Os cuento cómo hacerlo pero, si ya habéis hecho el clásico de garbanzos, veréis que no tiene misterio alguno. Vamos a ello.

¿Qué necesitamos?

1/2 kilo de lentejas rojas
1 chorrito de aceite de oliva virgen (y algo más para decorar después)
Comino en polvo
Sal
1 diente de ajo
Tahini
1 limón
Pimentón dulce al gusto

 

¿Cómo lo hacemos?

1. Ponemos las lentejas rojas a cocer en agua hirviendo durante unos veinte minutos (con que las cubran y un par de dedos más es suficiente). Yo no las dejé a remojo previamente y en ese tiempo estaban ya deshechas.

2. Si hay exceso de agua escurrimos pero en teoría absorben tanto agua al cocerse que se quedan con la humedad suficiente para triturarlas. Las pasamos a un bol grande junto a una cucharadita de comino molido, un diente de ajo, el zumo de un limón, un chorrito de aceite de oliva virgen, una cucharadita de sal y otra de tahini (si nos gusta y tenemos, si no os lo ahorráis que no pasa nada).

3. Trituramos con la batidora o vaso batidor. Si vemos que hay poca agua, añadimos un poco más

4. Cortamos unas verduras en bastoncitos (zanahoria, pimiento, pepino, apio…) y pasamos el hummus de lentejas rojas a un bol decorándolo con un poco de pimentón dulce y con un chorrito de aceite. Y… ¡a disfrutar!

 

¿Por qué nos gusta?

La verdad es que el sabor es muy distinto al del hummus de garbanzos. Al igual que nos pasa con el  hummus de judías blancas, éste es como más suave.

Es muy fácil de preparar y podemos congelarlo sin problema para poder disfrutar de él en cualquier momento; basta con sacarlo la noche anterior a su consumo.

Puede ser un “picoteo” saludable o parte de un desayuno, comida, merienda o cena. Está rico, rico, lo comas cuando lo comas.

Una idea fantástica para comerlo es cortando unos palitos de cualquier hortaliza o verdura y mojar con ellos en el hummus. También untarlo en un poquito de pan integral tostado.

 

 

*Consejos de la abuela:

– Al hummus de garbanzos con el zumo de medio limón ya queda rico pero éste “necesita” el zumo del limón entero. Lo pongo entre comillas porque a lo mejor con menos os gusta pero por aquí triunfa más si le ponemos el zumo del limón entero.

– Para congelarlo lo que hacemos es triturar primero las lentejas solas y repartirlo en recipientes. Cuando vamos a comerlo es cuando añadimos el resto de ingredientes y volvemos a triturar; pero seguramente, al igual que es de hummus, no quede mal si decidís dejarlo ya “armado”.

– En casa todas las semanas hacemos alguno de los hummus que hemos probado a hacer hasta la fecha (de garbanzos, de alubias blancas, de lentejas rojas, de garbanzos y remolacha, de garbanzos y aguacate) y tenemos siempre a mano algo rico y saludable para cualquier momento del día.

 

¿Habéis probado alguna vez el hummus? ¿Os animáis a preparar este hummus de lentejas rojas?

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3 comentarios

  1. Yo igual, casi todas las semanas hago hummus. Yo de momento lo he hecho con garbanzos y con judías blancas y tengo un bote de lentejas para probar también. Mañana tengo pendiente hacer para cenar el Tabuleh, que tiene una pinta increíble. Ya te contaré qué tal me sale. Gracias por tus ideas.

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