6

Violencia obstétrica: Las mujeres que sabían “demasiado”

violencia-obstetrica-1

 

El 25 de noviembre de 2014 nacía el Observatorio español de la violencia obstétrica (OVO), un organismo vinculado a la asociación El parto es nuestro compuesto por un equipo multidisciplinario especializado en violencia obstétrica y salud perinatal, cuyo objetivo fundamental es denunciar públicamente las prácticas que constituyen este tipo de violencia y trabajar para erradicarlas. Dos años de trabajo después, el Observatorio hace público su primer informe sobre la violencia ejercida a las mujeres que han parido en España elaborado a partir de los datos recogidos de los testimonios de casi 2.000 mujeres.

Desinformación y actitudes paternalistas

El informe elaborado por el OVO ha recogido durante casi un año los testimonios de un total de 1921 mujeres cuya atención al parto puede ser considerada como una forma de violencia en diferentes formas: porque el plan de parto no fue respetado, porque las mujeres no fueron informadas de las intervenciones que se les iban a realizar o directamente porque se actuó prescindiendo de su consentimiento. Por tanto, las actitudes paternalistas, el trato inadecuado y la falta de información con respecto a las intervenciones son los principales problemas a los que se han tenido que enfrentar, y se enfrentan, las mujeres que dan a luz en nuestro país.

Algunos de los datos recopilados a raíz del cuestionario realizado a esas casi 2.000 mujeres no dejan de sorprenderme y creo que, cuanto menos, deberían hacernos pensar sobre la deshumanización del parto en España y sus consecuencias:

  • El 60% de los profesionales no pidió permiso para tratar a las mujeres en proceso de parto.
  • En el 50% de los casos se actuó sin el consentimiento de la usuaria.
  • El 65,8% de los planes de parto presentados no fueron respetados.
  • Al 74,7 % de las mujeres no se les permitió elegir la postura del expulsivo.
  • Casi un 40% de las encuestadas ha reconocido que hubiera necesitado, o ha necesitado, ayuda psicológica para superar las secuelas que sus partos les han dejado.

 

violencia-obstetrica-el-parto-es-nuestro

La normalización de la violencia obstétrica

La información es la mejor herramienta que tenemos a nuestro alcance para poder decidir. Y, una vez tomada la decisión, poder negociar, reclamar e impedir actos violentos o que entren en conflicto con nuestros deseos. Pese a ello, no siempre podemos esquivar a la violencia obstétrica, especialmente feroz con aquellas mujeres que precisamente se informan. Ellas “saben demasiado”. Ellas, las que creen “saber” más que un médico.

informacion-para-decidirPero, para mí, puede que la parte más difícil de la violencia obstétrica sea la normalización y la falta de conciencia social con respecto a este tipo de actos; actos que son ejercidos tanto por hombres como por mujeres hacia las mujeres y, por ende, hacia sus hijos, y que muchas valoran como prácticas “normales”. Es un “se hace así porque así es como es normal que se haga”.

Así, no es raro encontrar a madres que aseguran que su episiotomía era cuestión de “vida o muerte” o que se la hicieron “porque había que hacerla”, algo que la mayoría de veces se hace de forma rutinaria y que, como bien han demostrado las últimas evidencias científicas, no tiene fundamento. Como ésta, otras prácticas como ningunear la opinión de la mujer, el rasurado o el uso de enemas de forma rutinaria, las roturas de bolsa, la coacción para el uso de epidural u otros medicamentos o la práctica de intervenciones sin aprobación previa se han colado en los partos como prácticas habituales. Normales. Y lo hacen el el momento más vulnerable para la mujer: en pleno proceso de parto o durante el embarazo o postparto. ¿Quién no ha escuchado lo de “en ese momento que me hicieran lo que fuera para que todo saliera bien”?

violencia-obstetrica-2

Violencia contra las mujeres

El 25 de noviembre se celebró el Día Internacional de la Eliminación de las Violencias contra las Mujeres y la atención al parto también puede convertirse en una forma más de violencia contra la mujer. De hecho, como bien apuntan desde El parto es nuestro, “es un grave problema global de salud pública que pone en riesgo el bienestar biopsicosocial de madres y bebés” por lo que debería ser un tema prioritario en la agenda de los responsables políticos de nuestras instituciones.

¿Hablamos de violencia de género? Rotundamente sí. ONU Mujeres, la entidad de Naciones Unidas para la igualdad de género y empoderamiento de la mujer, define la violencia de género como aquella que es “dirigida contra una persona en razón del género que él o ella tiene así como de las expectativas sobre el rol que él o ella deba cumplir en una sociedad o cultura y que incluye actos que causan sufrimiento, daño, amenazas, presión por forzar una conducta o privación de libertades”.

Por tanto, la violencia obstétrica es un tipo de violencia de género ejercida en las instituciones sanitarias hacia las mujeres, ya sea ejercida por profesionales sanitarios hombres o mujeres, y que Jesusa Ricoy, madre de tres hijos que trabaja para el National Childbirth Trust como especialista en educación perinatal, definía en 2013 como:

“el acto de ignorar la autoridad y la autonomía que las mujeres tienen sobre su sexualidad, sus cuerpos, sus bebés y sus experiencias de gestación y parto. Es también el acto de ignorar la espontaneidad, las posturas, los ritmos y los tiempos que el parto requiere para progresar con normalidad. Y es además el acto de ignorar las necesidades emocionales de la madre y del bebé en cualquier momento del embarazo, del parto y del posparto inmediato.”

Para muchas mujeres es duro, triste o traumático recordar su embarazo, su parto o su postparto debido a la atención que recibieron durante dichos procesos y solo “dejando de invisibilizar este tipo de violencia y tomando todas las partes conciencia de su existencia (mujeres, familias y sanitarios) de sus efectos conseguiremos acabar con ella”.

Quizás te interese:

 

Diana Oliver

Diana Oliver

6 comentarios

  1. Mi parto fue el dia mas terrible traumatico y doloroso de mi vida, no siento que tuve a mi bebe, siento que fui violada ultrajada, y quien me quita eso?? Mi parto siempre fue cesaria fui de pelvis estrecha y ya tenia una cesaria con anterioridad estuve en alto riesgo exiji mi derechos sobre mi cuerpo QUE NO ESTABA CAPACITADA NI FISICA NI MENTALMENTE PARA PARIR NORMAL…cuando el medico me dice que no me iban hacer cesarea casi muero y porque??? Porque no todas las mujeres estamos hechas para PARIR..fue la propia carniceria y gracias a mi corazonada firme la epidural…me tuvieron desde las 3pm hasta las 12 de la media noche de lado con una pierna arriba y la otra me la tenia mi esposo mientras la oxitocina estaba full y me metia la mano completa para abrir mi canal vaginal…no conforme con eso estaba agotada y me hizo firmar la induccion me rompio la bolsa y la bb jamas encajaba en la pelvis dilate y el me dijo ya ahora si cesarea cuando me llevan a pabellon y se me montan 4 enfermeras en mi vientre y me empujan a mi bb hasta que encaja en la pelvis y luego me meten las forceps y me desgarran grite grite me iba volviendo loca rechace a mi bebe porque no sabia como reaccionar de tanto dolor luego me llevan a mi habitacion y a la hora me retuerso de dolor para que estos llegasen en vez de ponerme calmantes sin anestesia el animal ese me metiera las manos sin compasion despues de esa abobinable experiencia…el parto natural es mejor decian…a los 3 dias ya no podia andar ni sentarme ni hacer caca bien y al hacer pipi me dolia pues sorpresa la bestia me dejo un hematoma gigante que me estaba aplastando el nervio siatico y se me lleno de pus toda la vagina y media nalga aparte pues el dr me corto de mas y la profundizo luego a quirofano a vaciarme porque si no se me atrofiaba el musculo…10 dias en el hospital mi esposo se enfermo ahh y le habian fracturado la clavicula a mi hija me dieron de alta este sabado y poco a poco estoy recuperandome…de verdad España siendo un pais de primer mundo es el primero en hacer de nosotras las parturientas una carniceria una violacion en nuestro cuerpo y asi como decidimos tener o no tener hijos asi decidimos como lo queremos tener…estoy psicologicamente y fisicamente ultrajada, dañada, VIOLADA…y jamas respetaron mis pautas?? Yo escucho mi cuerpo y no todos los medicos tienen la razón…aparte a mi no me dio la cara ni siquiera se su nombre…pero cuando me recupere movere cielo y tierra para encontrarlo y decirle sus tres verdades por inhumano….y estamos hablando que tuve mi bebe el 14 de septiembre del 2018 y mi alta fue el 22 se septiembre del 2018 solo busco una ayuda algo que me quite esta depresion y dolor que llevo encima…hago lo mejor posible por atender a mi bebe pero es dificil en mi estado…

    • Mucho ánimo Karina. Quizás te vendría bien contactar con la Asociación El Parto es Nuestro. Un abrazo.

  2. ¡Cómo es posible que no se hable más de esto! Es que ya no es tu caso, es el de millones de mujeres en todo el mundo… De verdad, a veces el mundo es una porquería. Por suerte, nuestros peques y el amor de nuestras pequeñas familias nos mantiene cuerdos (a algunos).
    Muchas gracias por contar tu experiencia, de verdad, eres la mejor 🙂

  3. Qué triste es que lo que marque a tantas mujeres del día en que dieron a luz no sea el momento en que por fin tuvieron a su bebé en brazos, sino el infierno por el que tuvieron que pasar para llegar hasta ahí.

    Como con otras problemáticas (y se me ocurre por ejemplo lo que ocurre con la alimentación que comentas en tu entrada más reciente) hay una falta de interés asombrosa por ir más allá del «así se ha hecho aquí siempre». Y por ambas partes, ojo, porque no son sólo los profesionales los que muestran un preocupante pasotismo, sino también los propios pacientes, las madres, los padres que las acompañan… A quien denuncia este tipo de cosas se lo ve como el loco o la loca esa que ha leído no sé qué artículo hippy en Internet. Se ven las quejas como una exageración, cuando no hay más que echar mano de las estadísticas para darse cuenta de que existe un problema real y muy grave que nos estamos negando a afrontar.

    • Yo también lo veo así pero, como dices, también es un tema de las propias familias, de las mujeres y de sus acompañantes. La idea que queda al final es la de una necesidad de medicalización tremenda… No sé si veremos un cambio al respecto algún día. Últimamente estoy muy pesimista con este tema 🙁

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

En cumplimiento de la legislación española vigente en materia de protección de datos de carácter personal y del reglamento europeo RGPD 679/2016 le informamos de:

Responsable: Diana Oliver + info

Finalidad: Gestión del envío de información solicitada, gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios. + info

Legitimación:: Consentimiento expreso del interesado. + info

Destinatarios: No se cederán datos a terceros para la gestión de estos datos.

Derechos: Tiene derecho a Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional. + info

Información adicional:: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web Marujismo.com + info