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Vivir sin dormir o cómo la maternidad da mucho sueño

la maternidad da mucho sueño

 

La maternidad da mucho sueño. Al menos la mía. Llevo casi cinco años sin dormir, y la verdad es que ya no puedo más. Desde que me quedé embarazada de Mara el sueño me abandonó para siempre, unas veces por mí misma, otras por factores externos, pero la cuestión es que dudo que haya dormido más de cuatro horas en todo este tiempo. Estoy agotada, y al final la falta de sueño me afecta a todo lo demás, pero por más que lo deseo no encuentro una solución más allá que pensar que sí, que esto también pasará. ¡Pero qué largo se está haciendo!

 

Érase unas ojeras

Durante el embarazo dicen que hay un período en el que tienes mucho sueño. Probablemente, si no tienes otros hijos, ni otras preocupaciones, duermas más y disfrutes de una etapa de descanso maravillosa. Para mí, lamentablemente, no ha sido así en ninguno de los dos embarazos. En el primero, no había más niños pero entre el malestar que tuve durante muchas semanas, las ganas de hacer pis desde el segundo trimestre en mitad de la noche y la incomodidad de la barriga en los últimos meses, lo cierto es que ya empecé a dormir menos de lo que necesitaba. Con el embarazo de Leo ocurrió más de lo mismo, con el añadido de un destete dirigido y de una niña de casi tres años con ganas de descubrir el mundo.

Durante estos casi cinco años ha habido temporadas mejores que otras pero, en general, la falta de sueño ha marcado para mal mis días. De hecho, creo que últimamente lo noto más que nunca por el ritmo frenético que llevamos, y ha llegado un punto en el que física y mentalmente no puedo más. Pocas cosas hay más duras que no dormir.

 

El colecho mejora pero no hace milagros

Al poco de nacer Mara optamos por dormir todos juntos con el objetivo de descansar mejor y nos gustó tanto que cuando Leo estaba en camino decidimos ampliar la cama de cara a la nueva incorporación: pusimos otra más pequeña pegada a la nuestra de modo que estuviéramos más cómodos y Mara no se sintiera desplazada con la llegada del hermano. El colecho, además de enamorarnos, nos ha facilitado siempre mucho las cosas. Sin embargo, pienso que no hace milagros.

Puede dar la sensación de que cuando hablas de colecho estés asegurando que durmiendo así tus hijos van a dormir del tirón toda la noche, y digo yo que habrá casos en los que sea así, pero no lo ha sido en el nuestro. Y con ninguno de los niños. Si nosotros dormimos con ellos es porque nos parece más práctico (sobre todo la lactancia nocturna porque no imagino lo que sería levantarme seis, siete, diez veces), porque nos gusta despertarnos todos juntos y porque todos estamos contentos con esta forma de dormir.

Si bien Mara se ha estado despertando desde que nació cada hora, cada dos horas, cada tres, hasta casi los tres años, su hermano pasó los tres primeros meses de vida durmiendo mucho más; podía llegar a dormir cinco horas seguidas sin despertarse. Esto hubiera sido algo fantástico si a mí no me hubiera producido una intranquilidad tremenda que me quitaba el sueño, quizás porque esperaba que se despertara cada menos tiempo como la primogénita. Después, de esos tres meses la cosa cambió radicalmente y de nuevo estamos viviendo despertares cada muy poco tiempo acompañados de quejas que cesan sólo al pecho; despertares cada diez minutos, cada hora, cada dos horas, pero es raro mantener el sueño más allá de tres horas seguidas. Así que cuando vas enlazando noches y noches sin dormir, los días pesan como si estuvieran hechos de hormigón.

 

la maternidad da mucho sueño

 

Cuando la falta de sueño afecta a tu día a día

Sólo pienso en dormir. Llego al fin de semana enferma de agotamiento, desganada, aturdida y presa de la negatividad. Jamás pensé que la falta de sueño pudiera ser tan terrible. Tampoco que la maternidad pudiera ser tan agotadora. Hemos probado muchas cosas: desde cambiar nuestros hábitos y cenar a las siete de la tarde para estar a las nueve en la cama, hasta mandar a Adrián a otra cama de cara a tener más espacio. Pero nada ha servido para alargar esas horas de sueño sin interrupciones constantes. ¡Al final hasta voy a tener que pensar que son los dientes! O vete tú a saber qué.

Si a las noches sin dormir le añades no poder descansar durante el día, trabajar en medio de un estrés permanente, no parar cuando estás mala y las carreras diarias de colegio, parque, cenas y lavadoras, la cosa es cuanto menos desesperante. Y sé que pasará, que el sueño infantil no es igual en todos los niños, que acabaremos durmiendo y que todo será más fácil. Pero mientras ese día llega, sueño entre despertares con ocho horas de sueño reparador.

 

¿Qué opináis vosotros? ¿Se puede vivir sin dormir? ¿La maternidad da mucho sueño?

 

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Diana Oliver

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26 comentarios

  1. Hola! Tengo una niña de 9 meses y hasta hace poco dormía en su cuna pero en nuestra habitación. Se despertaba también, cada 3-4 horas para pedir de comer, pero a los 8 meses volvió a despertarse cada hora/hora y media como cuando tenía un mes. La única manera para que vuelva a dormir era darle el pecho. Decidimos cambiarla de habitación. La verdad, estaba un poco preocupada y se me hacía muy raro no tenerla al lado. Ahora, cada vez que se despierta, va su papá a cuidarla. A las 4 o 5 de la mañana, me la trae para que coma y luego se duerme con nosotros. Pues, desde entonces, los despertares nocturnos se han reducido bastante y duerme hasta las 7 de la mañana, lo que no hacía antes – se despertaba entre las 5 y las 6. Consigue dormir muchas horas de un tirón. Y yo he podido empezar a recuperar un poco ya que estaba agotada también.

    • Hola, Maya. Me alegro de que hayáis encontrado la fórmula y que puedas descansar un poquito más 🙂 Gracias por comentar.

  2. Se puede sobrevivir, malamente. Mi mayor era como Mara, así que mi super miedo en el embarazo era que la pequeña fuera igual. No sé si podría sobrevivir otros 4 años sin dormir, de verdad te lo digo, porque además desde que me tratan el hipotiroidismo me pongo fatal si no duermo, pero mal fisicamente… por suerte ha salido marmota, y aunque tampoco duerme del tirón, anda que ver con los seis, ocho… despertartes que hacía el mayor.
    Volviendo al principio… ¿se puede vivir sin dormir? Por porder… pero afecta a la calidad de vida, claro.
    Ánimo que ya va quedando menos, no sé si para esas ocho horas, pero si para tener por fin “sueño reparador”
    Muacks!

    • Millones de gracias. Ojalá llegue pronto, sí, porque como dices se lleva fatal, fatal, y afecta a todo. Beso enorme.

  3. Es que no dormir es durísimo, por algo se usaba como tortura en la antigüedad. Y por mucho que al final pase, yo creo que años sin dormir te dejan una factura que no recuperas, si no que nos lo digan a los padres…

    Te cuento mi experiencia. Nosotros con nuestra primera hija dormimos lo razonable, cuando era bebé se despertaba algunas veces a comer (una o dos en la noche como mucho) y conforme fue creciendo, dejó de despertarse. Vamos, algo bastante razonable, con sus rachas mejores y peores, pero vamos.

    La pequeña sin embargo, aunque con dos meses, y tomando pecho solo, dormía toda la noche del tirón, sobre los 9 meses la cosa empezó a empeorar, y empezó a despertarse muchísimo. Probamos de todo, incluido el colecho, pero ni aún así dormíamos ninguno, ni ella ni nosotros. Así es que cuando tenía año y medio decidí que tenía que al menos intentar cambiar la situación, porque yo ya me encontraba físicamente mal, y sobre todo me agobiaba mucho pensar en los efectos que tendría para ella no dormir de manera continua (si yo me encontraba así de mal, ¡ella estaría igual! Y encima en una época de su vida en que dormir es tan importante) Me informé mucho y pensé que posiblemente, algunos hábitos que teníamos para dormir, no le ayudaban. Así es que me armé de valor y empecé a cambiar cosas, lo principal es que pasamos a que ella durmiese en su cama desde el principio de la noche, yo me quedaba con ella, e iba cada vez que me llamaba, pero no venía a nuestra cama. Fueron un par de meses muuuuyyy duros, de dormir menos todavía, de pasarme más rato de la noche al lado de su cama, dándole la mano, que durmiendo en la mía. Y al día siguiente a trabajar y cuidar a dos niñas, imagínate. Pero estaba convencida de que no podíamos seguir como antes, y poco a poco se fue obrando el milagro. Empezó a despertarse menos y menos, y a los dos o tres meses, dormía del tirón en su cama. ¡No me lo podia creer!

    Te imaginarás que nuestra vida cambió radicalmente para los cuatro.

    Ahora esperamos el tercero, y a ver qué tal nos va con esto del sueño, porque ya se sabe que cada niño es como es, tendremos que ver y adaptarnos al nuevo pequeñajo, y buscar soluciones si la cosa no va bien, como hicimos con la pequeña.

    Ánimo, que como sabes por experiencia, todo pasa, y seguro que ya sea por paso del tiempo, o porque encontréis también vosotros posibles soluciones para dormir mejor, volveréis a dormir esas ansiasas 8 horas seguidas.

    • Así es, al final todo pasa pero hasta que llega qué largo se hace el camino, de verdad. Muchas gracias por los ánimos. Un abrazo grande, Teresa 🙂

  4. Te entiendo!!!! Niña de 22 meses que no quiere irse al dormir y que se despierta varias veces con rabietas. . . Y bebé de 2 meses “enganchadita” al pecho. . . Muy duro, me digo a mí misma que pasará pero también creo que dejará secuelas!!! En fin, un abrazo

  5. Yo confirmo que se puede vivir sin dormir. Es más, con este nuevo churumbelito, las noches que logro dormir unas 4 horas en total, ni siquiera del tirón, ¡me siento la reina del mambo! Ni tengo sueño al día siguiente y ya me desvelo de madrugada súper activa. Parece que no necesite más descanso. Igual un día me muero de repente por este mal dormir acumulado, pero como dices, este niño se despierta mucho y yo no sé por qué: nada le duele, no está malo y tiene ganas de ponerse de charla nocturna y de meterme los dedos por las orejas, los ojos y todo lo que pille. No será porque no nos pasamos todo el santo día pegados, que de noche sigue necesitando que intimemos más. En fin, que aquí seguimos con el colecho obligatorio, con el padre desterrado de la habitación ¡pero nada funciona!

    • Pero bueno, Lucía, eso es genial. ¡Envidia total! Yo la verdad es que soy un zombie, no puedo soportar no dormir nada y creo que necesito un reseteo maternal. ¡Ay!

  6. Te entiendo tanto…mis nenes son cómo los tuyos casi,casi y el mayor a punto de cumplir 4 ha sido de despertarse hasta los 3 años en modo continuo y el peque,de 14 meses,pues de bebé dormía mejor pero ahora desde el verano se despierta llorando mucho y a su vez despierta al hermano,(cuando ya duerme del tirón) duermo con uno a cada lado de la cama de 1,50 y el mayor en la cuna adosada porque es grandecita y cabe justo,y al menos no me da patadas. Pero ni hablar de dormir en su habitación (donde duerme el papi porque está en turno de noche muy a menudo y cuando libra ha de asegurar recuperar algo de sueño) Mi esperanza es ponerlos a dormir juntos cerca del 2 ° cumpleaños del peque … mi colchón es buenísimo y aún así me percaté que he creado un hombre hueco inmenso de dormir de lado izquierdo años ya..para estar más cerca de dar pecho …y así estoy con un dolor lumbar que por las mañanas me cuesta la vida levantarme,ni hablar de verme en fotos de hace 5 años…es que me veo super mayor ahora..tantos años son dormir ni una noche del tirón…me consuelo con la idea de que ” todo llega,todo pasa”

  7. ¡Cómo te entiendo! Es nuestro día a día, o más bien nuestra noche a noche…despertares, pesadillas…el colecho es una forma de supervivencia, pero no asegura descansar toda la noche de tirón. Nosotros lo que hacemos es que cuando uno de los dos está tan agotado, se va una noche a dormir a otra habitación y descansas por la noche, así parece que descansas y cargas pilas.Mucho ánimo porque la falta de sueño es horrible!!!

  8. Es muy duro, sí, ese agotamiento, ese ver que pasan los meses y la cosa no mejora… mi hijo se destetó por sí solo a los tres años y medio y sobre los tres dejó de tomar teta por la noche, pero casi lo echo de menos! Porque hoy todavía a media noche se despierta y me llama, y quizá él se vuelva a dormir pronto agarrando mi mano pero a mí me cuesta volver a conciliar el sueño… Y resulta que te das cuenta de que ahora ya no duermes igual, aunque sepas que no hay nadie en casa (la primera vez que dormí sola y se quedó con su padre tenía casi cinco años) estás como “acostumbrada?” a dormir menos, y te despiertas y dices ¿por qué hoy que podría no consigo dormir esas ansiadas ocho horas? En fin, que los niños crecen… ánimo Diana!!!

    • Muchas gracias, Laura. Efectivamente, así es. Y pasará, pero qué durete de momento. Un abrazo enorme.

  9. Ay qué malo es no dormir. Mi hija se despertó durante 3 años muchas veces, terrores. Y el peque llegó un momento que ni colecho ni pecho, nada lo calmaba y yo no dormía y durante el día era un sinvivir. Cuando tenía 22 meses, lo destete con mucha pena. Pero nos ha dado otra manera de ver la vida. Dormimos, descansamos, y es mejor. Todo pasa, pero cuando lo vives es un agotamiento muy intenso así q ánimo!

    • ¡Muchas gracias! Estoy tan agotada que hasta me he planteado el destete nocturno alguna vez pero aún es tan pequeño… Ojalá pase pronto.

  10. ¡Cómo te entiendo! Yo tengo un niño de 3 años y medio que se despertaba cada rato hasta casi los 3 años. Y otro de 1 año, que también se despierta a cada rato. Así que, como tú, he enlazado noches sin dormir entre uno y otro. Hago colecho por supervivencia, porque no voy a estar toda la noche de acá para allá..Tengo la esperanza de que cuando el pequeño llegue a los 3 años, todos durmamos del tirón pero…quedan 2 años!!

  11. Pasé por eso cuando eran más pequeños. Es muy duro porque al final temes la noche porque deseas dormir y sabes que no podrás. Un abrazo fuerte! Todo pasará, seguro. Y mientras procúrate autocuidado, aunque sea una noche a la semana poder acostarte muy pronto, o siestas de fin de semana o la fórmula que tú encuentres.

  12. Te entiendo. Mi hijo se despertaba cada 2/3 horas hasta los 3 años. Es como una pequeña tortura. También dormimos juntos por pura supervivencia. Ánimos!

  13. Jo, Diana que duro. Mi hija de tres años duerme del tirón casi desde el principio y los viernes son terribles, no me tengo en pie. No me extraña que estés agotada y negativa los viernes. Mucho ánimo

    • Muchas gracias, Norma. La verdad es que creo que ya la negatividad se ha instalado en mí. Necesito dormir 🙁 Besazo.

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