7

Tips para ahorrar en luz y gas

Tips para ahorrar en luz y gas

 

Ahorrar en luz y gas, así como en la cesta de la compra, son tres cosas en las que hemos tomado bastante conciencia; especialmente desde que dejamos atrás la cómoda y aburrida estabilidad laboral familiar. Ser autónomo en este país es la monda. ¡Juas! Dicho esto, si bien hemos ajustado bastante el cinturón también en gastos superfluos, aún seguimos pecando algo más en ocio familiar… Aunque tampoco nada descabellado: teatro para bebés por aquí o un bocadillo de calamares en la Plaza Mayor por allá.

En cuanto a lo primero, mudarnos a una casa con buen aislamiento y bastante luz natural en las habitaciones que usamos durante el día junto a un minucioso estudio de las mejores tarifas eléctricas y del gas nos han facilitado mucho las cosas. Por supuesto, seguimos elaborando nuestro plan de comidas y cenas para ajustar la cesta de la compra a un consumo real y apuntando todos los ingresos y gastos en nuestro documento infalible “loapuntotodo”.

¿Es posible ahorrar en luz y gas?

Creo que es difícil pero no imposible ahorrar en luz y gas. A menudo, pensamos que ahorrar en energía supone cierta pérdida de confort y eso al final me parece que es como quien sufre haciendo dieta. Como diría Julio Basulto, “es posible alimentarse de forma saludable sin renunciar al placer de la comida”. Pues con el ahorro doméstico, igual. Pienso que sólo hay que cambiar el chip.

Y no hay que esperar a tener un presupuesto más ajustado, podemos tomar conciencia de un consumo más sostenible cuando nuestra situación económica es requetebuena: ¡Más ahorro y prevención!

Tips para ahorrar en luz y gas

Puede que el ahorro no sea muy grande, pero a la larga hay algunas acciones o cambios de rutinas que sí funcionan. Aquí algunos tips para ahorrar en luz y gas:

1. El gesto más simple de todos: Apagar la luz y el gas cuando no hace falta. Esta es la parte más difícil en esta santa casa. Paso el día detrás de Adrián: “¡La luz!”, como si fuera una madre loca. Pero la verdad es que ese simple gesto de apagar la luz cuando ya no la necesitamos marca la diferencia entre pagar más o menos. Lo mismo para la calefacción, ¿cuántas veces se ha quedado encendida sin que estemos en casa a una temperatura elevada? Be careful…

2. Programas rápidos, y lo más fríos posibles (al calentar el agua es cuando más consumen), en lavadora y lavavajillas. Parece una cosa sin importancia pero el hecho de haber cambiado los programas largos por los rápidos se ha notado bastante. En el caso de la lavadora, siempre la ponemos a una temperatura de 30º en un programa que dura solo media hora. Cuando la ropa no está muy sucia, un lavado breve es más que suficiente, y eso ocurre el 99% de las veces. En cuanto al lavavajillas hemos descubierto que el programa rápido deja todo igual de bien que el largo. Si limpiamos bien los restos de comida con la misma servilleta de papel que hemos usado, apenas necesita un remojón. Ojo con dejar restos de comida que puede desembocar en un extraño caso de lavavajillas que ensucia. Por supuesto, siempre lavadora y lavavajillas llenos.

3. Buscar empresas con tarifas eléctricas y de gas que realmente tengan precios ajustados, sin permanencia y sin sorpresas. Parece una misión imposible pero hay mucho comparadores de tarifas que nos pueden servir de ayuda. La OCU tiene un comparador que podéis usar aquí. Si nosotros tuviéramos que quedarnos con una, elegiríamos Hola Luz, no sólo por sus tarifas y condiciones (ahora ofrecen sólo luz pero este año también se lanzan con el gas), sino por ser una empresa que realmente apuesta por la conciliación: trabajan por objetivos, sin horario fijo, con flexibilidad, con cuidadoras en el mismo centro de trabajo para los hijos de los empleados, etc.

4. Aprovechar la luz y el calor natural. Esto dependerá de la luz que llegue a vuestra casa, pero lo cierto es que abrir las cortinas y mantener arriba las persianas cuando hace sol nos permite reducir el consumo de luz y de calefacción. No es exagerado pero oye, todo suma.

5. No dejar encendidos aparatos eléctricos (lo de que en stand by gastan es real como la vida misma). Apagar todo lo que se queda en stand-by supone, según la OCU, un ahorro de hasta el 10% de todo lo que consumimos. Yo esto lo he notado con respecto al ordenador, que ahora solo queda encendido hasta las 16.00 (si eres autónomo y no te marcas un horario fijo, estás perdido), y a habernos desecho de muchos aparatos eléctricos que no usábamos por lo que el problema del despiste con respecto al stand by ha quedado superado.

¿Y vosotros? ¿Tenéis algún consejo que funciones para ahorrar en luz y gas?

7 comentarios

  1. Ahorrar es básico para llegar a fin de mes pero también es educativo y ecológico. Sustituir las bombillas halógenas por leds no sólo rebaja la factura de la luz, sino que ayuda a no generar emisiones de CO2. Dejar un planeta más limpio a nuestros hijos es una responsabilidad y una obligación.

  2. Ahorrar es imprescindible para las familias, me apunto los tips que además de ahorrar hay que optimizar recursos. Un beso

  3. Yo llevo mucho tiempo pensando que deberíamos cambiar de proveedor de la luz y el gas, pero me dan pereza infinita este tipo de cosas —cambiar de banco, de compañía de teléfono, …—. No sé si será más complicado por el hecho de estar de alquiler, pero es una de las cosas que quiero hacer en cuanto me quede en casa (esa y las otras dos que he puesto, jajaja).

    Añadiría uno fundamental: tener un poco de cabeza con la calefacción. En casa de mis padres siempre tuvimos calefacción central, y recuerdo tener que abrir las ventanas en el invierno burgalés porque era insoportable tanto calor. Menudo derroche. En invierno, pijama mullidito y, si hace falta, hasta bata de boatiné; nada de ir de corto todo el año y fundir la pintura de las paredes con la calefacción a tope. También depende de lo friolero que sea cada uno, jejeje, no digamos ya si alguien tiene alergia al frío en casa ;), pero siempre se puede alcanzar un uso razonable.

    P.D.: ¡viva el loapuntotodo!

    • Muy fan de tener que abrir las ventanas en pleno invierno burgalés. Qué bárbaro! Es la cara B de la calefacción central. Yo también creo que hay que tener cabeza con el tema de la calefacción. Nosotros en el otro piso intentábamos poner una temperatura estándar de 21 grados en casa, pero la verdad es que el aislamiento era tan malo que en casa hasta con el forro polar teníamos frío. Aquí tenemos central pero por lo que hemos oído este tipo de calefacciones tienen los días contados. Sin embargo aquí los vecinos se resisten. Veremos en qué acaba esta cruzada que han emprendido… 😀
      PD. No sabes la envidia que me da tu aguante al frío, fresco o lo que sea 🙂 Odio tener siempre frío 🙁

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

En cumplimiento de la legislación española vigente en materia de protección de datos de carácter personal y del reglamento europeo RGPD 679/2016 le informamos de:

Responsable: Diana Oliver + info

Finalidad: Gestión del envío de información solicitada, gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios. + info

Legitimación:: Consentimiento expreso del interesado. + info

Destinatarios: No se cederán datos a terceros para la gestión de estos datos.

Derechos: Tiene derecho a Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional. + info

Información adicional:: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web Marujismo.com + info