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El último post del año

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Iba a empezar este post diciendo que “no tengo tiempo” de nada, que me cuesta llegar a todo (incluido el blog) y que me siento como el conejo de ‘Alicia en el País de las Maravillas’, todo el día corriendo de aquí para allá, pero prefiero decir que ahora mi vida es un conjunto de prioridades encajadas en este perfecto caos de vida que llevamos. Prioridades que, estoy segura, tomarán la batuta de este 2017.

Parece que con el cambio de año una necesita hacer balance de todo. De lo bueno y de lo malo. De lo mejorable. De lo que es mejor olvidar. De los aciertos y de los errores. De los logros. De las personas que estuvieron y de las que desaparecieron. Del aprovechamiento del tiempo. De las consecuencias de nuestras decisiones y de nuestros actos. En definitiva, hacer un balance de vida pese a que el 1 de enero sea primo hermano del 31 de diciembre.

De los inicios de este 2016 poco recuerdo más allá de una mudanza, un test de embarazo positivo y la llegada de la mal escogida escuela infantil. Creo que nunca nos arrepentiremos tanto de algo como de esto último. No fue fácil asimilar tantos cambios condensados a lo largo del primer trimestre del año. Ni para nosotros ni para Mara. Ahora, con la perspectiva de los meses pasados somos conscientes de que todos los cambios la afectaron, y la han afectado, más de lo que pensábamos. Han tenido que pasar meses de rabietas interminables y de días intensos que parecían no tener fin para darnos cuenta de ello, de que nuestra pequeña terremoto es una persona altamente sensible, muy emocional, para la que los cambios son una bomba de relojería. Y la entiendo mucho porque a mí me pasa exactamente igual.

Precisamente de este año me quedo con ese “la entiendo mucho”, porque creo que para mí, pese a intentarlo, no ha sido fácil empatizar con ella todas esas veces en las que el cansancio, el estrés y los problemas diarios se juntaban con una de esas rabietas eternas. Y no es excusa. Me he equivocado una y otra vez. Y no la he entendido una y otra vez. Pero también he pedido perdón. Y he llorado porque me he sentido culpable una y otra vez por no ser mejor persona. Mejor para ella. Por ser un desastre de madre que se equivoca una y otra vez.

Según fue avanzando el embarazo aumentó también el agobio por cómo nos organizaríamos cuando llegara Leo. Por cómo lo aceptaría Mara. Por cómo encajaríamos una pieza más en este tetris perfectamente imperfecto. Y mentiría si dijera que en muchas ocasiones no he pensado que nos habíamos metido en una locura. Que éramos unos irresponsables. Y ante todos esos pensamientos yo me decía una y otra vez que “es peor pensarlo que pasarlo” (¡Gracias Vanesa!).

En verano viajamos a Galicia, a Santiago de Compostela, mi ciudad favorita. Aquellas vacaciones nos sirvieron como catarsis y reiniciamos tras 7 meses de agotamiento físico y mental.

2016 también ha sido el año en el que hemos encontrado nuestro lugar, nuestro barrio acogedor. Hemos dicho adiós al coche y hemos recorrido cada línea de metro y cada calle con la misma ilusión de aquel que llega a una ciudad por primera vez. Como si Madrid cambiara cada vez.

Un año para volvernos a enamorar del periodismo gracias a Mónica (creo que nunca podremos agradecerle lo suficiente su cariño, su apoyo y, por supuesto, dejarnos formar parte de algo tan grande como Madresfera).

Ha sido el año del despido de Adrián por pedir una reducción de jornada de la asociación para la que trabajaba; una bofetada de realidad de la que también hemos aprendido muchas cosas como, por ejemplo, que nunca hay que rendirse y que hay que luchar hasta el final.

Pero por encima de todo, 2016 ha estado marcado por la llegada de Leo y por la oportunidad de vivir un parto respetado en el que no podía haber estado mejor acompañada. Por la sorpresa que ha supuesto para mí la llegada a la bimaternidad. Tan transformadora…

Me he sentido desbordada por el amor y el acompañamiento recibido con la llegada de Leo. Me he sentido no merecedora de tantas muestras de cariño en redes sociales, mensajes de WhatsApp, correo electrónico, el blog o de forma presencial. A todos, gracias. Por supuesto, imposible olvidar el mensaje de Mónica, su emoción sincera y su amor, los tuppers y los kits de supervivencia postparto de Enrique y Vanesa o de Paula y Pedro, los pañales infinitos, las frutas o la carta reparadora de Pilar, esa hermanita postiza que cuida de mi desde la distancia, las cajas de frutas y de verduras de Gen y del equipo Madresfera con el que es un lujo trabajar (Rocío, Sonia, sois la bomba de verdad) o los detalles que llegaron desde Suiza de la mano de Krika. Me he sentido hasta culpable por tanto amor. Por no saber cómo corresponderles como se merecen. Espero que puedan / podáis perdonarme.

Y sé que durante 2016 muchas veces no he estado a la altura de las circunstancias. A todos a los que os he defraudado, lo siento. Muchas veces no he sido ni la amiga, ni la madre, ni la compañera que me gustaría. Sé que he fallado y me he equivocado. Sé que no he llegado a todo. Y es por todo esto que para el 2017 me he puesto solo un objetivo: hacerlo mejor conmigo misma y con los demás.

A por el 2017.

 

* La caja de la foto principal de este post es obra de Papá llega tarde.

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Diana Oliver

Diana Oliver

22 comentarios

  1. Con imperfecciones, con miedos, con caos y con lo que haga falta, para nosotros 2016 quedará como el año en que nos dejasteis formar parte de vuestra vida. Nunca se nos olvidarán aquel día en Planeta Invisible en que apenas pudimos sentar el culo los cuatro juntos un minuto.

    Todos nos equivocamos, es inevitable. Pero no todos tenemos el valor de reconocerlo, menos aún de pedir perdón. Nosotros te queremos y te admiramos así. Ojalá 2017 nos deje seguir acompañando mucho más a esa Diana valiente que emprende, que confía en sí misma y en su cuerpo, que se entrega a los suyos, que nos hace reír…

    ¡Un beso enorme y gracias por el trocito de 2016 que nos habéis regalado!

    • Ay, qué bonito de verdad. Muchísimas gracias por tanto. Me siento no merecedora de esas palabras tan bonitas. Imposible agradecerlo, de verdad <3 Ya os lo he dicho muchas veces pero para mi, de lo mejor que me ha pasado, sin duda, es haber conocido a una familia tan bonita como sois vosotros. Gracias por el apoyo, por el soporte, por ser una oreja estupenda, por la comprensión y el cariño. GRACIAS en mayúsculas.

  2. Te he descubierto hace poco, pero me encanta leerte… Te deseo un gran 2017 lleno de aventuras, porque con dos la vida es una superaventura… Un fuerte abrazo. 😊😘

  3. Entiendo que no llegues a nada. De hecho, me parece admirable que tras el nacimiento de Leo sigas escribiendo con regularidad para el blog. Lo pienso cada vez que veo un post nuevo: ¡qué campeona! Porque todos los que somos padres sabemos lo atareados que son los primeros tiempos con un recién nacido (más aún cuando también tienes una niña pequeña).
    Me ha gustado mucho tu balance del año. Espero que el 2017 te traiga muchas cosas buenas a ti y a tu familia!

    • Muchas gracias, Marian. La verdad es que a veces es imposible llegar a todo y hay que priorizar, parar y respirar. Te deseo lo mismo para tu 2017. Un besazo.

  4. Qué post más bonito Diana. De el se trasluce que el 2016 ha sido intenso pero bonito sin duda. El 2017 seguro trae recompensa a esa intensidad y sera aun mas bonito. Un abrazo y a por el nuevo año!

  5. Diana, te admiro cada día más. Tu parto narrado, tan de cerca y para mí de una forma tan valiente…como persona…madre mía acabas de ser bimadre y puedes con todo!!! Yo no doy más de mí y a veces prefiero tener todo finiquitado antes de meterme con el blog. Pero este va a ser mi año. Me ha encantado tu post siempre haces llegar a la gente. Ojalá sigas igual o mejor este 2017. Sigo leyéndote!! A pesar de mi poco tiempo y de querer abarcar todo me encanta tu blog.un besazo!!

    • Gracias por tus palabras, Pilar, pero ¡qué va! No puedo con todo. Ojalá pero me temo que a veces es imposible llegar a todo. Llego a mucho más de lo que imaginaba que podría, pero no a todo. Y cada vez más pienso que al final muchas cosas las hago de aquella manera pero bueno… Van a ser unos años duretes porque el ritmo es muy intenso pero estoy muy feliz con las decisiones que hemos ido tomando y con poder trabajar en casa al lado de mis niños bonitos y de Adrián. Ellos son lo mejor que me ha pasado en la vida. Y aunque a veces todo sea un caos absoluto, realmente soy muy afortunada por todo lo que tengo. Millones de gracias por estar ahí, de verdad. Un beso enorme.

  6. Me ha encantado. Gracias por poner palabras tan bonitas en un post y compartirlas. Gracias por ser tan sincera y tan real. No soy de las que leen todos tus posts porque no soy capaz de encontrar tiempo para leer todos los blogs que intento seguir, pero todavía no me he encontrado con un solo post tuyo que no me haya gustado. Admiro tu capacidad de seguir escribiendo en el blog y hacer otras tantas cosas teniendo dos hijos. Un abrazo fuerte y feliz año 2017!

  7. Sabes de sobra el cariño que te tengo. Es algo que generan esa sonrisa y esa mirada tuya en las que asoman una curiosidad sincera y una generosidad sin límite. Eres tan buen gente que es difícil encontrar alguien más como tú.
    2016 ha sido un año catártico, en el que no has hecho más que vivir con las herramientas que tenías en cada momento. Y desde ahí has decidido, siempre con la mejor de las intenciones.
    2017 va a ser la bomba y estará lleno de felicidad. Seguro. Un beso.

    • Muchas gracias por esas palabras tan bonitas, de verdad, Let 🙂 Siempre me sacas una sonrisa <3

  8. Para mí este año tú has sido una gran referente, me has aportado muchísimo y no dudo en promocionar tu blog por cuestiones varias (recetas una de ellas)… y lo cierto es que con el final del embarazo y la llegada de Leo nunca pensé que seguirías el ritmo del blog y ahí has estado como una campeona, así que por favor… tómate el descanso que necesites, está claro que en este momento tus prioridades son tus peques, así que tranquila Diana y sobre todo un gracias enorme por estar ahí compartiendo tanto. Eres una campeona y te deseo lo mejor para el nuevo año que va a comenzar, porque te lo mereces de corazón. Un abrazo fuerte!

    • Me emocionas siempre, Laura. Te agradezco muchísimo el poyo y tus palabras de aliento y de ánimo. De verdad que es maravilloso que el blog me haya abierto la puerta a personas como tú. Gracias infinitas de corazón. Un beso enorme.

  9. Si lo piensas ha sido un año maravilloso, y cuando consigas echar a los virus de tu casa lo verás mejor 🙂 Un abrazo bonita y mil gracias por todo lo que nos aportas, que no lo ves, pero es una suerte tenerte cerca!!!!! A por un 2017 de mucho trabajo, risas y descubrimientos!!!! <3

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