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Ventajas e inconvenientes de los pañales de tela

En nuestro camino por sumar cambios en nuestro día a día que contribuyan a un consumo más sostenible y responsable nos hemos pasado a los pañales de tela. Un poco a nuestra manera, y con algunas incógnitas. Os cuento nuestra pequeña investigación pañalera y nuestra experiencia.

Nuestro paso a los pañales de tela reutilizables

Contaba en este post que con la llegada de Mara y Leo nos hemos replanteado muchas cosas con respecto a qué consumimos y, sobre todo, cómo consumimos; y cómo intentamos cambiar nuestros hábitos poco a poco para colaborar aunque sea un poquito a que este mundo, que al final es el que vamos a dejar a las futuras generaciones, quede algo menos destartalado. No es nada fácil, para que nos vamos a engañar, pero si no hacemos nada de nada, menos posible será. Estamos convencidos de que hay pequeños gestos cotidianos que, aunque nos parezcan mínimos, cuentan. Y cuentan mucho.

En este sentido, una de las cosas en las que hemos tomado más conciencia ha sido en la cantidad de residuos que generamos a diario: embalajes, papel, plásticos, bolsas, restos de comida, latas, pañales… ¿Os imagináis cuántos pañales van al cubo en tan solo una semana? Si esto lo multiplicamos por los años que un niño puede utilizarlos es una enormidad. Así que en esas estábamos cuando nos planteamos pasarnos a los pañales de tela reutilizables con el objetivo de reducir desechos.

Después de varios meses utilizándolos seguimos con algunas incógnitas con respecto a si realmente son la solución más sostenible si tenemos en cuenta cuestiones como el agua y la energía que gastamos al lavarlos así como el lugar de fabricación de la mayoría de los pañales de tela que hemos encontrado en el mercado o la procedencia de sus materiales. Hemos buscado estudios al respecto y solo hemos encontrado este artículo en el que se analizan dos investigaciones de hace ya varios años: un estudio inglés de 2005 (actualizado en 2008) llevado a cabo por la Agencia de Medioambiente de Reino Unido, y un estudio australiano de 2009 realizado por investigadores de la Universidad del Queensland.

Ambos concluían que el empleo de pañales de tela reducía el impacto ambiental si el lavado del consumidor era eficiente (“mejorando la eficiencia de lavado es posible realizar una significativa reducción del impacto ambiental”) y que los reutilizables presentaban un beneficio claro: se reducen los residuos.

Esta es la teoría. Luego está la práctica: ¿son fáciles de usar y de lavar?, ¿qué beneficios nos aporta a nivel familiar?, ¿son respetuosos con la piel de los bebés?, ¿ahorramos dinero? Así que os cuento las ventajas pero también inconvenientes que nosotros hemos encontrado en el uso de pañales de tela reutilizables y cómo los hemos adaptado a nuestras circunstancias combinándolos de manera puntual con pañales desechables “ecológicos”.

 

Ventajas de los pañales de tela

– El primero es que creemos que son más respetuosos con la piel del niño: nada de dermatitis del pañal ni rojeces. Desde que nos pasamos a los de tela definitivamente (lo hicimos de manera gradual, probando primero con cinco cómo nos arreglábamos) no hemos tenido que volver a utilizar cremas de cambio de pañal ni una sola vez. ¿Hay evidencia científica al respecto? No hemos encontrado mucho más allá de esta revisión de estudios de 2006 que concluye que “no hay suficiente evidencia de estudios y ensayos de buena calidad para apoyar el uso de un tipo de pañal concreto para la aparición de la dermatitis del pañal”. ¿Influye el tipo de piel del niño? Es posible que sí porque probablemente haya niños que han utilizado en toda la etapa pañales desechables de marca blanca y jamás se les haya puesto un poco rojo, o que hayan utilizado de tela y sí hayan sufrido de dermatitis del pañal; pero en nuestro caso ya digo que ha sido muy evidente el cambio a mejor.

Reducimos la generación de residuos no biodegradables. En este sentido claramente ganan los pañales de tela porque son reutilizables y aunque los propios pañales puedan contener elementos que no sean biodegradables (los botones, los velcros…) siempre será menos el número de pañales usados a lo largo de los años que el niño los utilice.

– Si los mantenemos en buen estado y cuidamos la manera en la que los lavamos, secamos y almacenamos podemos reutilizarlos con otros hijos o, incluso, regalarlos o venderlos a quien pueda necesitarlos. En nuestro caso estamos arrepentidos de no haber empezado con Mara, ya que entonces sí podríamos haber reducido el gasto y los residuos generados con creces pero esperamos que detrás de nosotros puedan hacer uso de ellos otras familias.

Ahorramos dinero. El ahorro que supone el uso de los pañales de tela es considerable, pese a las lavadoras que hay que poner y el consumo de agua y energía que supone. En Crianza Natural tenéis un artículo muy completo sobre el aspecto económico. Nosotros tenemos 16 pañales de tela de talla única (recomiendan alrededor de 20 pero nosotros nos hemos arreglado bien con 16 teniendo en cuenta que no los hemos utilizado desde recién nacido sino a partir de los cuatro meses), lo que nos ha supuesto una inversión de unos 260 euros. Nos hubiéramos ahorrado más aún si los hubiéramos comprado de segunda mano o si Leo los hubiera heredado de su hermana. También reduciríamos el gasto en pañales si no utilizáramos de manera puntual los pañales desechables ecológicos (aunque realmente estamos hablado de un paquete al año para momentos puntuales en los que nos resulta “engorroso” cargar con los reutilizables).

– Por el momento no hemos sufrido ni un solo escape y son muy absorbentes.

– Y esta no sé si es una ventaja realmente pero son mucho más bonitos. Ahora que hace calor podemos llevar perfectamente a Leo con el pañal y una camiseta porque son preciosos; lo que en cierto modo, además, repercute en un ahorro en ropa.

 

Inconvenientes de los pañales de tela

– Para nosotros realmente está siendo menos traumático de lo que pensábamos pero es cierto que hay que lavarlos, tenderlos, secarlos y guardarlos. Y eso lleva tiempo, algo que no nos sobra precisamente. Ponemos una lavadora con los pañales de tela cada dos días, más o menos, los secamos al aire libre y los guardamos una vez secos en una caja de madera que nos regalaron para Leo. Al final es cuestión, como digo siempre, de mucha organización y de prioridades pero hay que tener interés y deseo de hacerlo para que no se convierta en una “obligación”.

– Hay que acumular pañales sucios que, cuando comienzan con la alimentación complementaria, pueden desprender mal olor. Nosotros utilizamos una bolsa con cremallera que va a la lavadora junto a los pañales cuando los lavamos y no ha sido hasta ahora que hemos empezado con el BLW (y también a hacer calor) cuando hemos notado algo de olor. De momento al menos no es algo escandaloso ni insalubre.

– Cuando haces el cambio de pañal fuera de casa tienes que cargar con el pañal o los pañales sucios. Pese a que llevamos siempre una bolsa apta para que podamos llevarlos encima sin causar estragos en nuestra mochila, en determinadas ocasiones se ha hecho un tanto pesado ir más “cargados” (siempre salimos con agua, fruta fresca y tortitas o algo de pan y un pañal sucio era un extra más). Esto lo hemos solucionado utilizando de manera muy puntual los desechables ecológicos de Pingo.

 

En resumen…

Nosotros hemos encontrado más ventajas que inconvenientes en el uso de los pañales de tela; y los inconvenientes no nos han supuesto un trastorno ni un problema en nuestro día a día. Al final, creemos que es todo una cuestión de organización de prioridades y de saber cuáles son nuestros deseos y necesidades; y opino que es algo que siempre hay que analizar muy bien antes de lanzarse a ninguna decisión porque, al final, cada familia es un mundo.

 

 

¿Habéis pensado en algún momento utilizar pañales de tela? ¿Añadiríais más ventajas e inconvenientes de los pañales de tela?

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    Diana Oliver

    Diana Oliver

    16 comentarios

    1. Yo con El Santo me lo planteé y tal vez debería haberlo hecho porque ahora El Nuevo los heredaría… Además hacía caca dos veces por semana sólo al principio así que hubiera sido cómodo. Para ahora mismo con su edad poco factible, creo que no hace falta entra en detalles sobre lo que “hace” un niño de 3 años jajaja

    2. Lo he pensado, y de hecho te quería preguntar tu experiencia, así que el post me viene de perlas. Lo que no termino de ver es que aquí no tengo lavadora propia, hay una en el sótano para compartir todos los vecinos, así que no puedo lavar siempre que quiero y normalmente lo hago una vez a la semana y claro, eso me dificulta bastante el tema…😔

      • Ya somos dos. Tenia claro con mi niña que queria pañales de tela pero ya me ha pasado de no poder usar la lavadora en 10 días y lavarlos a mano requiere un tiempo que no tenemos. Usando la lavadora una vez a la semana tampoco es practico. Pena.
        Diana, lo del peso extra no lo había pensado. Buena solución.
        Saludos!

      • Mmmm… En este caso no sé si realmente va a ser de utilidad porque seguramente tengas que poner una lavadora más de una vez a la semana… A no ser que tengas más pañales, que también.

    3. Me ha gustado mucho tu blog. Yo empecé con pañales de tela porque el pensar en llevar una compresa plasticosa todo el día me horroriza, no quiero eso para mis nenes. Se nota mucho que sudan menos con la tela. Es trabajoso, pero te habitúas y siempre se puede tirar de desechable para momentos puntuales.

      • ¡Muchas gracias, María! La verdad es que a nosotros al final no nos ha causado de momento tanto lío como pensábamos pero ya digo que, al final, es una cuestión muy personal 🙂

    4. Ni me lo planteo. La verdad es que entiendo todos los puntos a favor que expones, especialmente en el aspecto medioambiental, pero con el tiempo tan ajustado como lo tenemos en casa, no estamos en disposición de gastarlo con una obligación más. De todas formas, el peque ya está dejando atrás los pañales, así que pronto serán un mero recuerdo.

      • Jejeje… Bueno de tiempo no te creas que vamos sobrados 😀 De hecho, cada día es una auténtica locura poder sacar todo el trabajo y estar con los niños, cocina, lavadoras, comprar… El caos. Qué te voy a contar. Pero es cierto que es una obligación más y que conlleva tiempo y esfuerzo. Si además ya estáis casi listos para dejarlos, mejor que mejor.

    5. Yo me lo planteé años atrás cuando nació mi bichilla, pero después de mi experiencia como primeriza no acabo de verlo claro. Me parece un faenón tener que cargar con pañales cagados de un lado a otro, y si ya pongo hasta 2 lavadoras al día, con pañales no quiero ni pensar lo que me iba a costar el agua, la luz, los detergentes. Justo hoy publicaba yo un post contrario, el de cómo ahorrar dinero comprando pañales de los normales, y es que por más que en casa reciclamos y hacemos todo lo que podemos por el medio ambiente, en este asunto no me acabo de implicar. Creo que solo probaría pañales de tela si mis criaturas tuvieran alguna alergia grave a todas las marcas del mercado y no pudiese ponerles nada más.

      • Buenos en cuanto a lavadoras, gasto energético y de luz todo depende de si el lavado es eficiente. Si lo es, entonces sí supone un ahorro frente a los desechables. Si no, yo creo que no solo no ahorra sino que es igual de sostenible. Lo importante al final es hacer algo, sea lo que sea. Por pequeño que sea. Y reciclar ya es un mucho 🙂

    6. Yo me lo plantee con Mina, pero no lo vi ni práctico ni económico, más ecológico si que es, aunque el agua y energía que se consume en los lavados también cuenta, no, yo,seguiré con los desechables.

      • Económico en teoría sí que es si realmente se lavan los pañales correctamente y si se cuidan muy mucho, claro. Ten en cuenta que puede que no gastes ni 300 euros en pañales para casi tres años, o más tiempo incluso. Pero vamos, que al final es lo que digo en el post: tienen cosas buenas pero también malas y al final cada familia tiene unas necesidades 🙂

    7. ¡hola! pues lo siento pero a mi me parece volver al pasado, no lo veo nada práctico, ni me parece que se ahorre (poner lavadoras no es nada barato), y me resulta poco higiénico. por esos motivos, ni me lo he planteado. la única ventaja que le veo, es que cuando deje de usar pañal, los escapes te resultarán más familiares! 😉 bss!

      • Mujer, al pasado volvería si me fuera al río a lavarlos… pero con la lavadora pues es un poco más de trabajo pero tampoco una cosa de la Prehistoria 🙂

        En cuanto a las lavadoras pues ya digo que se ahorra si el lavado que se hace es eficiente y si se cuidan los pañales. Si no, pues como mucho gastaremos lo mismo, no más.

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