15

Dorada a la sal

dorada

En casa preparamos muy a menudo dorada a la sal y no solo porque nos encanta sino porque, además, es una receta muy fácil de hacer. Tengo que decir que es cierto que el pescado no es el alimento más barato de la cesta de la compra, menos aún la dorada que suele sondar los 7 euros el kilo, pero oye… ¿qué vamos a comer mejor?

Solemos comprar dos doradas de ración y con eso comemos los tres (Mara lleva su ritmo y a sus 16 meses podemos afirmar que come como un pajarito #PalabraDeMadre); en ocasiones hemos comprado una dorada grande en vez de las dos de ración pero le cuesta más hacerse y es un poco más rollo calcular el tiempo.

La podemos acompañar de unas patatas con pimentón, sal y aceite, unas setas rehogadas, un rico puré de calabaza o una ensalada de canónigos con frutos secos y manzana. Todo le va bien. ¿Y de postre? Os propongo flan de coco. Menú rico, rico.

Y os preguntaréis… ¿y cómo compro yo esto en la pescadería? Pues tan solo tenéis que pedir las doradas sin limpiar para hacer a la sal. Así sin más. ¡Dos doradas, por favor! Si os la abren y os sacan las tripas, se quedará algo más secas. Así que ¡enhorabuena! vais a hacer muy feliz al señor que vende pescado por no tener que prepararla de ninguna forma en especial.

pescado-dorada¿Qué necesitamos?

2 doradas de ración

2 kilos de sal gorda especial para horno

1 bandeja de horno grande

¿Cómo lo hacemos?

Creo que la dorada a la sal es una de las recetas más sencillas del mundo. Precalentamos el horno a 180 º y mientras tanto ponemos en la bandeja de horno una cama de sal. Que no sea muy gorda a ver si no vamos a tener suficiente sal después, que nos conocemos… Ponemos las doradas encima de la camita (con el sueño que arrastro ya me gustaría a mi ser dorada) y las enterramos en el resto de la sal para hornear. Podéis usar sal gorda normal pero tendríais que humedecerla y ¡qué necesidad si ya la venden así!

Tenéis que comprobar que las doradas quedan bien enterradas. ¿Ya? Pues ahora al horno 30-35 minutos a 180º. ¡Y listo! Ahora viene lo divertido: sacarlas de la sal. Para que no se os rompan demasiado darle unos golpecitos a la costra de sal para que se abra con una espátula o cuchara de madera. Id quitando la sal muy poco a poco, con cuidado. Y con ayuda de unas palas las sacáis de la bandeja directas al plato. Ahora las podéis limpiar y dejar solo los filetes, o bien que cada uno se limpie su dorada.

dorada-a-la-sal

Al principio se os romperán (o no) un poco al sacarlas pero a la tercera (o a la noventa) la sacaréis entera #PalabraDeMadre.

¿Por qué nos gusta?

La dorada a la sal es, como decía el principio, una forma muy fácil de preparar pescado. Mantiene todo el sabor y la jugosidad gracias a esta forma de cocinarla.

Como ya sabréis la dorada pertenece al grupo de pescado blanco pero a diferencia de otros como la merluza contiene algo más de grasas pero sin llegar a poder ser considerada como pescado azul . Es lo que se conoce como pescado semigraso. Aunque ya os digo yo que ni los médicos distinguen entre pescado azul  y pescado blanco. Y mucho menos semigraso.

El consumo regular de este tipo de pescado es perfecto para regular los niveles de colesterol. Y, para rematar, la dorada es muy digerible, rica en ácido grasos omega 3 y omega 6 y es ideal para cuidar nuestro sistema cardiovascular.

¿Os animáis a preparar dorada a la sal?

Diana Oliver

Diana Oliver

15 comentarios

  1. Pingback: Puré de calabaza
    • ¿Sí? Pues no creo solo que estén más baratas, seguro que son más ricas. Al final el mar lo tenéis allí mismo 🙂 Envidia, ¡mucha envidia me das!

  2. A mi me encanta. Nosotros cocinamos así la dorada y sobre todo la lubina (aunque más de tanto en tanto, que es más cara). La dorada también me gusta mucho al horno sobre lecho de patatas y cebolla, y una rodajita de limón.
    Besotes!

  3. La dorada es mi pescado favorito, riquísima. Y la dorada a la sal fue la receta con la que la conocí… Facilísimo y buenísimo. Me encanta hacerla en dos giletes a la plancha simplemente y con calabacines a la plancha como acompañamiento. Mmmm

    • Como buen pescado… raspas tiene. Pero como buenos miedosos de las espinas que somos en casa puedo decirte que es muy muy muy fácil de limpiar. Incluso Mara lo come 🙂 Anímate que el sabor es rico, rico, de verdad.

  4. El otro día hicimos dorada al horno (con juguito de limón) y a M le encantó tanto que casi nos deja sin ración (este de pajarito no tiene nada). Pregunta: ¿No queda muy salada de esta forma?

    • No, no tiene por que estar muy salada. Para nada. El truco (creo) que está un poco en cocinar el pescado entero, sin abrir. De esa forma la sal nos va a servir para cocinarla pero no para salarla. Puedo asegurarte que no nos gusta usar demasiada sal en la cocina, menos aún desde que Mara apareció en nuestras vidas 🙂

    • ¿Allí no hay? Por lo que he leído es un pescado que se come mucho en España. Y qué rico, oye 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

En cumplimiento de la legislación española vigente en materia de protección de datos de carácter personal y del reglamento europeo RGPD 679/2016 le informamos de:

Responsable: Diana Oliver + info

Finalidad: Gestión del envío de información solicitada, gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios. + info

Legitimación:: Consentimiento expreso del interesado. + info

Destinatarios: No se cederán datos a terceros para la gestión de estos datos.

Derechos: Tiene derecho a Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional. + info

Información adicional:: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web Marujismo.com + info