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La crianza cansada (o cómo sobrevivir al entorno)

los limites de la crianza

Nadar a contracorriente

“Siempre seguí la misma dirección, la difícil la que usa el salmón”. ‘El salmón’, Andrés Calamaro

Estoy cansada. Agotada. Y cada día más frustrada. Me siento como un salmón nadando a contracorriente.

Siempre digo que el nacimiento de Mara fue un antes y un después en nuestras vidas. El mundo, ese que hasta ahora habíamos visto con los ojos del convencionalismo, repleto de mitos y herencias culturales, se transformó en otro muy distinto. No exagero si digo que con aquel Big Bang construimos nuestro pequeño mundo particular, o como diría Papá llega tarde, nuestra pequeña burbuja. En ella nos sentíamos más seguros, más “en nuestro sitio”.

Han pasado 33 meses de aquella explosión y cada día que pasa nos sentimos más cansados de nadar a contracorriente y de nuestros intentos de esquivar esa aguja de tejer que quiere pinchar nuestra burbuja.

La crianza cansada

Hace unos días, en una entrevista al nutricionista Julio Basulto, y que podréis leer en el quinto número de Madresfera Magazine, le decía que desde que le conozco soy un poco menos feliz. Y no porque no sienta una profunda admiración personal y profesional hacia él (¡para nada!) sino porque desde que empecé a informarme sobre determinados temas, y entraron en mi vida determinadas informaciones, comenzó también una lucha contra lo que sabía que no estaba bien o que no era bueno para mi hija y que parecía que todo el mundo se empeñaba en dar como válidos a golpe de “siempre se ha hecho así” o “no pasa nada por…”.

Tener información, crear tus propias conclusiones y, por tanto, tomar decisiones libres e informadas te hacen en el fondo ser más infeliz porque, si el entorno no acompaña, te conviertes en David contra Goliat.

La alimentación (desde la lactancia materna a la alimentación complementaria), pasando por el porteo, la gestión de las rabietas o la forma en la que dormimos han ocupado cientos de conversaciones en nuestro entorno. La mayoría de ellas conducían a lo mismo: lo equivocados que estábamos. “Se va a acostumbrar a…”, “No se es mejor madre por dar el pecho”, “Mara, ya eres muy mayor para tomar teta”, “Tendrás que quitarla la teta”, “Siempre se ha hecho así y nunca ha pasado nada”, “Se va a ahogar si le dais la comida en trozos”, “Si no come puré, no come nada”, “Si no le haces los pendientes, cuando se mayor se enfadará contigo”, “¿En la mochila no va incómoda? Ahí va peor que en un carro porque… (le das calor, se va a ahogar, va mal)”, “Se tendrá que acostumbrar a…”, “Si lo venden, es que es bueno”, “Tenéis que comprarle un champú/gel para bebés”, “¿Así va a ir? ¿Por qué no le ponéis…?”… Y un largo etcétera. Sobra decir que cada una de esas frases se lanzan sin mala fe, desde la realidad personal, familiar, social y cultural de cada cual. Pero esto no quita que sea algo realmente frustrante. Que nos enfademos, nos agotemos, que vivamos una crianza cansada.

Si bien al principio la lactancia materna, el hecho de no querer agujerear las orejas de nuestro bebé (decisión que por lo que parece afecta solo a la figura materna según una tradición puramente machista), el porteo o el colecho eran asuntos ante los que siempre había algo que decir, ahora esos parecen haber pasado a un tímido segundo plano para ser ocupados por otros que hacen referencia a la educación y las rabietas, y que no dejan de recordarnos que el autoritarismo es la única forma posible de hacer las cosas. Que el respeto está demasiado valorado y que ese respeto es el culpable de todos los males del mundo (parece que como ya pasamos el destete, la lactancia materna ya no es la culpable y había que buscar un sustituto). Frases como “Por darle un azote en el culo, no pasa nada”,  “La dejáis hacer lo que quiere”, “Al final se sale siempre con la suya” o “Hay que ponerle límites” se han colado en nuestra vida  recordándonos que en cada etapa vamos a hacer algo mal y que, por supuesto, todo lo que pase será culpa nuestra.

Yo entiendo a Mara. Y la entiendo porque yo era igual. Por eso mismo siento una empatía brutal hacia ella en cada rabieta, en cada grito, en cada muestra de inconformismo. Esto no quita que no me resulte agotador (a momentos, desesperante) pero, ante todo, ¡la entiendo! No creo que una rabieta deba ser respondida desde la indiferencia, el castigo o los gritos. Mucho menos desde los golpes. Así lo hicieron conmigo, de principio a fin. Cada rabieta se solucionaba con frases del tipo “Eres una llorona”, “Qué bien estábamos sin hijos” o “Eres mala”, o de un castigo, o a través de una correa de cinturón que dejaba más marca en el alma que en la piel. Yo no quiero eso. Ni quiero que ella se llegue a sentir culpable. Ni que se sienta incomprendida. Sola.

¿Significa esto “dejar que se salga con la suya”? No. Significa que intentamos evitar, o al menos minimizar, aquellas rabietas que son prevenibles (por ejemplo, cuando Mara tiene hambre o sueño) y que intentamos llevar lo mejor que podemos las que no son evitables por mucho que queramos (por ejemplo, cuando no quiere ponerse el cinturón del SRI o todas aquellas de origen desconocido que para nosotros pueden parecer nimias pero que para ella son importantes). Mara está sufriendo cuando tiene una rabieta. Llora, grita, se desespera. Sufre. Y sufre mucho porque no puede controlar ese sentimiento. Y eso genera en nosotros miedo, frustración vergüenza por el “qué dirán” o “qué pensarán”, cansancio. Un cansancio enorme. Pero acompañarla no es no “poner solución” o ser “blandos” ante una rabieta. Acompañarla es nuestra forma de ayudarla. De hacer lo que nosotros creemos que es mejor sin gritos, ni castigos, ni golpes.

Padres imperfectos

No somos un modelo de padres. Somos padres perfectamente imperfectos que se desesperan, que no pueden más. Padres que también se sienten superados y que dudan continuamente de estar haciendo nada bien. Padres que otras muchas veces son conscientes de que hay cosas podrían mejorar. Pero también padres que quieren ser libres de tomar decisiones en cuanto a la alimentación, los cuidados, la educación o la crianza. Padres que quieren ser respetados y apoyados en sus decisiones. Padres que quieren una crianza sin juicios ni culpas.

Decía Gabi, el protagonista de “Historias de barrio” (Astiberri, 2011) que nunca había sentido que formase parte de nada y que estuviese donde estuviese siempre deseaba estar en otro lugar. Lo he dicho muchas veces: el blog de ‘Un papá en prácticas‘ y el mío nos han acercado a otros “salmones”. Nos han ayudado a sentirnos menos solos; más parte de algo y menos fuera de lugar. Menos como Gabi. Porque ser padres no es fácil, menos aún cuando vives esa maternidad/paternidad de forma consciente. Pero es que, además, en nuestro caso particular sigue pesando mucho la soledad de una maternidad sin apoyo familiar a nivel logístico. Sin eso que llaman tribu. Pero también sin ese apoyo emocional. Y no sé si ese mundo y el nuestro llegarán nunca a entenderse. Ni si sobreviviría a ese entorno empeñado en que “lo suyo” es lo mejor “porque es lo que hay que hacer” o “siempre se ha hecho así”, y que no es más que el reflejo de este mundo en el que vivimos.

¿Alguien más que se haya sentido como un salmón? ¿En algún momento habéis sentido que estáis inmersos en una crianza cansada?

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113 comentarios

  1. Se que el post ya tiene tiempo pero he llegado a él de pura casualidad, bicheando tu blog al que he llegado desde el de “Un papá en prácticas” y no he podido sentirme mejor con tus palabras. Somos una pareja de Cádiz con una bebé de 11 meses, y vivimos solos en Madrid sin ese “apoyo logístico”. También estoy escribiendo un blog porque me ayuda a desahogar la frustración de ir a contra corriente y a desconectar un poco de este agotamiento permanente. Admiro que aun estando “solos ante el peligro” os animarais a ir por el segundo, nosotros no lo tenemos muy claro.
    Tú y Adrian hacéis una labor increíble con vuestros blogs. Son casi una terapia para padres como nosotros. Gracias, de corazón, y enhorabuena a ambos por llegar hasta donde habéis llegado. Un abrazo desde aquí cerca!

    • Wow… Muchísimas gracias por tus palabras, de verdad. Ficho tu blog para mi listado de feedly 🙂 Te mando un gran abrazo y mucho ánimo, Casandra.

  2. Levanto la mano, ahora estamos en el punto en que ir a una escuelita para aprender por diversión se ha tornado en un descubrir que lo que piensan las instructoras ; es que el potencial que tienen los niños lo enfocan a controlarnos… Estoy tan molesta.

    • Muy bueno tu post. Tengo una beba de 7 meses y desde que nació soporto toda clase de cuistionamientos. Me identifique en muchas cosas que relataste, realmente es muy cansador andar soportando “comentarios “. A veces siento culpa pero al mirar a mi beba m doy cuenta que estoy por buen camino y trato de que esos comentarios no nos afecten, tanto a mi como a mi esposo.

    • Totalmente de acuerdo…cada dia vuelvo a casa cansada de escuchar a gente irrespetuosa diciendome con una sonrisa como debo criar a mi hijo…y si, digo irrespetuosa porque los hay que se repiten y a mi me parece una falta de respeto decirle a alguien lo que tiene que hacer en su casa.
      Pero sin embargo, peor, en mi caso es que en el entorno familiar tambien se dude de la crianza que se da al niño…
      No le das demasiado de comer? ( lactancia a demanda)…no tiene mucho calor en el portabebes? No lo coges demasiado?…

  3. Me encantò tu post, aquí también está otro salmón, supongo que es tiempo de cambio y algunas personas tendrán que alejarse de nuestra vida para que los salmones nos reunamos, yo comencé un grupo en face que se llama criando con amor para reunir salmones espero seguirme topando con ustedes, un fuerte abrazo!!

  4. No sabes cómo me he sentido identificada con esto. Partiendo cuando bebé, que “no se ahoga (o acalora) con el fular?”, que “por qué teta tan seguido?”, que “por qué no usan coche?”, “deja que llore un poco”, “por qué no usa chupete” “lo acostumbraste a los brazos”. Luego de unos meses “que se va a atorar con los trozos”, “que ya sáquenlo del cuarto que ya pasaron los 6 meses y no hay muerte súbita”, que “se mete todo a la boca!!!” (mi suegra con cara de espanto). Al año: “si ya tiene un año por qué no lo ayudan a caminar” (que las manitos, o el andador, o el arnés “por qué no?”), que “por qué no le pones zapatos”, y que “todavía la teta?” y “no lo sacan del cuarto?” y cuando caminó: “uyyy pero que buen equilibrio tiene” o sobre BLW cuando ya no se atoraba “que bien come si parece grande”, pero… “todavía la teta?” “todavía en el cuarto?” Y ya más grande… “que eso es maña”. Que “por ignorarlo un rato no le pasa nada”. Que “llora porque sabe que vas” (SI, por suerte lo tiene claro, que tenga la edad que tenga siempre iré), que “las rabietas no se le van a pasar nunca”. Y se le pasaron… y ahora, con 3 años y medio: “que la teta ya es pura maña si ni sale” (cierto, ya ni sale porque toma sólo unos minutos para dormir, pero le da paz y no veo por qué dejar de darle si me la pide). “Pero ya, cuando lo sacan del cuarto, no se va a ir a la universidad”. Pero sabes? Ya sólo me río. Cada cosa evolutiva ha ido madurando y resultando como yo pensaba y no como me vaticinaban (ese niño terrible que nunca se bajaría del brazo, que no caminaría ni dormiría). Ahora el vaticinio es que no saldrá de mi cuarto ni dejará la teta. Te imaginas uno de 20 todavía en mi cuarto? No, no creo que lo deje pronto (él mismo dice “no todavía”, aunque ya tiene su cama, pero pegada a la nuestra). Pero si se que la dejará, como todo ha ido fluyendo. Y estoy ahí, junto a su padre (que por suerte comparte totalmente esta forma de criar) para acompañarlo.
    Y tu último párrafo me identificó más. Yo tampoco tengo amigos o familia acá (acmigos estoy haciendo), pues nos vinimos por trabajo un año antes que naciera mi duendito. Y por lo mismo también tengo un sitio de crianza (que partió como idea de una tribu online que leía bastante). Más que por informar y tratar de ayudar, que me encanta, por sentir ese “no estamos solos”. Somos muchos salmones, sólo que todavía no somos la mayoría. Pero para allá vamos. Lo veo como van cambiando las cosas, al menos en mi país (Chile), hay un compromiso incluso desde el gobierno hacia una crianza respetuosa. Y eso ha ayudado un montón.
    Abrazos salmonísticos

    • Hola tambien soy de chile y es verdad ahora estos metodos de crianza son mucho mas apoyados por el gobierno… aunqe aun hay muchos doctores qe los descknocen y no te pueden orientar muy bn en elcanal de youtube de chile crece contigk suben hartos videos apoyando estos metodos (crianza respetuosa, blw) yo he intentado ser un salmon contra corriente pero clmo solo tengo 21 años los mas mayores suelen imponerse a como de lugar (bueno solo mi suegra). Mucha suerte y espero qe cuando tu hijo tenga 30 años ya no duerma contigo jajaj(es una bromita ya qe suelen decir cosas asi los qe no saben de estos metodos)

      • Bueno no es cuestión de gobiernos, ni de médicos ni de métodos sino de lo que cada cual considere mejor sin entrar a valorar lo que hacen los demás, ¿no?

    • Me ha encantado lo de “abrazos salmonísticos”. Fan absoluta y total.

      Creo que al final con el tiempo relativizamos todo este tema de la crianza y cada vez nos afecta menos lo que los demás dicen o hacen con respecto a nuestras decisiones. Pero qué duro se hace cuando estás empezando y todo es valorado, ¿verdad?

      Mucho ánimo y suerte con ese cambio de residencia. Espero que todo vaya fenomenal y que poco a poco todo nos resulte más sencillo. Un beso, Mónica.

  5. hola :leo con gran sorpresa por que pensé que era la única que sentía esto, vivo en un país donde aun abundan tradiciones que a mi parecer son nefastas y la gente me cuestiona por no practicarlas, adicional a ello soy madre de una bella prematura y la presión se duplica en cuanto a que debo ser mas estricta con las cuestiones de virus e higiene y recibo todo el tiempo criticas, lo que la gente no entiende es que estuvimos mucho tiempo en el hospital como para volver por que simplemente la gente cree que debo exponer a mi bebe a todo tipo de enfermedades para que sea fuerte, claro esta nadie va a donar de su tiempo para acompañarme al hospital o a poner su cuerpo para que le hagan todos los exámenes que tienen que hacerle a mi bebe, y por ultimo lo difícil que es estar siempre con toda la actitud para pasar el día a día.

  6. Hola! Me ha encantado, porque estoy absolutamente de acuerdo en todo; yo hago colecho, porteo, le doy comida en trocitos a mi niño de 11 meses, le doy teta (aún! Jajaja oh sí aún! Eso es lo que me suelen decir…) y lo que queda de teta! Mi problema es que estoy recien separada, y el padre de mi hijo, es de los que me presiona diciendo que lo estoy malcriando porque siempre lo llevo en brazos y no en silleta, porque le sigo dado teta; también de los que dice que un palo en el culo no pasa nada (cosa que me horroriza) y encima quiero que le compre un taca taca porque le parecen bonitos y porque él y sus hermanos lo llevaron de pequeños y “no les pasó nada”…En fin que imagina mi lucha, porque ahora que es muy pequeño aún puedo controlar las cosas un poco, pero me da miedo ser tan distintos en su educación y la verdad que no sé cómo hacerlo…porque alejarlo de él no puedo (aunque a veces me dan ganas) pero es su padre…

    • Uf Ana… Desde luego que la situación es durísima 🙁 Sin conocerte te leo y me transmites un montón de fuerza y de energía. Como he dicho varias veces, no tener el apoyo de una pareja que comparta la misma forma de hacer las cosas debe ser difícil, duro. Desesperante. Te mando un abrazo enorme y muchísima fuerza. Espero que sigas luchando por aquello que de verdad sientes. ¡Eres muy valiente!

      • Muchísimas gracias! Saco la fuerza de la sonrisa de mi hijo y por esa sonrisa seguiré luchando, aunque tengo mis momentos de bajón claro, pero unas palabras de apoyo como las tuyas siempre son una dosis extra de energía para seguir con mi lucha, gracias de corazón.

  7. Después de 70 comentarios… ¿qué más decirte? Bueno, ante todo un gracias enorme porque con tus palabras nos has ayudado a muchas a no sentirnos tan solas en nuestra lucha del día a día. Hasta ahora no he podido ponerme a escribir un comentario “en condiciones” así que bueno, allá voy.

    En nuestro caso para evitar comentarios y después de sacar un dossier sobre las ventajas de la lactancia prolongada y el colecho, a los pocos meses mi marido y yo decidimos que en la medida de lo posible (porque tampoco me iba a ocultar, eso lo tenía claro) sería un tema a evitar, especialmente lo relativo a la forma de dormir. En cuanto a la lactancia, cuando ya cumplió dos años lo hablé directamente con el niño y quedamos que en la calle intentaríamos no tomar teta “porque otros niños tendrían envidia” especialmente por evitarle tener que oír comentarios indeseados.

    Ay, pero como bien dices luego la cosa es cuando se empieza a complicar. Que si por qué no le das ya algún gusanito de vez en cuando, que si por qué no ve esos dibujos en la tele, que si… Y lo de fuera lo vas sobrellevando, pero lo duro es en casa, cuando tu propia madre o el padre de la criatura te dicen: “es que le permites todo”, “antes le dejabas y ahora mira, la culpa es tuya”, “pues entonces no hay parque”. Y desgasta, y mucho, y a menudo no puedo callarme y le digo que los castigos no sirven para nada, que en el momento rabieta no vale explicarle nada al niño, y le dejo páginas de “disciplina sin lágrimas” (gran libro) para que lea (su padre), o le envío pantallazos por whatsapp… Sé que lo vivido pesa, porque también a mí me pesa y a veces se me escapa un grito o un “esta tarde no hay parque porque voy a estar muy cansada que no me has dejado dormir desde las 5.30 horas” (esto hoy mismo) pero aunque no sea perfecta tengo claro el horizonte y tendremos que seguir bregando a contracorriente. Gracias, de verdad, por este post, y sobre todo mucho ánimo, que somos muchas y nuestros hijos se lo merecen, y estoy segura de que algún día recogeremos los frutos.

    • Ay Laura, qué duro leerte porque entiendo perfectamente como te sientes. No puedo imaginar lo duro que es que no sólo el entorno no entienda muchas cosas sino que tampoco lo haga tu pareja. Esa creo que es la parte más dura. Y siento leer que te culpen a ti porque bastante tienes tú con sobrellevar todo como puedes. Esto a mi me parece durísimo. Desde hace un tiempo estamos viviendo una fase realmente dura con Mara que nos agota física y psicológicamente y que, sin ánimo de justificarnos, nos aleja mucho de lo que queremos ser para ella. Y de nuevo culpablidad y agotamiento y vuelta a empezar. Jamás hubiera pensado que esto fuera tan duro y te entiendo infinito porque, además, yo no dejo de pensar que he fracasado como madre y eso se reflaja en una media de 6 a 7 horas al día de gritos y de lloros y de “Mamá, mala”.
      Millones de gracias a ti por tu comentario, de verdad. Gracias por estar ahí y por contar tu historia. Gracias, Laura <3 Un abrazo enorme. Y mucho ánimo.

  8. Muchas gracias por el artículo. Yo siempre intento pensar que llegará un momento en que dejaré de oir esos comentarios porque las personas entenderan que cada uno hacemos como creemos mejor y como mejor nos sentimos y así como a mi no se me ocurre decirle a nadie como debe o dejar de hacer. Algún día seremos capaces de respetarnos y ese dia seré inmensamente feliz (mas si cabe).

    • Hola Verónica,yo creo que no llegará ese día que dejes de oír los comentarios,siento decírtelo.Yo tengo tres niños,de 16,9 y 7 años;sigo una crianza respetuosa y contracorriente,y sigo escuchando comentarios y consejos no pedidos,llevo ya muchos años oyendo pero yo no escucho,a veces hasta contesto.
      Muchos animos

  9. ¡Marcando otra de salmón a contracorriente por aquí! ¡Hagamos grupo, fuerza y corriente, que las nuevas generaciones vienen con fuerza!De momento, Ane tiene tomada las calles y no quiere oír ni hablar de entrar en casa para desgracia de sus padres, aplatanados con este calor de justicia
    La que nos espera…no cabe duda de que con tanto libertinaje ¡se nos está yendo de las manos!(nótese la ironía, por supuesto).
    Un beso,preciosa!

  10. Hola, Diana

    Soy de México. Me da muchísimo gusto saber que mi esposo y yo no estamos solos =). Definitivamente criar hijos siguiendo esta filosofía es muy cansado y requiere de mucho compromiso. Nosotros apenas vamos empezando =/. Mi bebé nacio en mi casa en enero de este año. No hemos sufrido mucho por comentarios negativos supongo que porque la gente “huele” que nos vale jeje. Lo que nos llegan a decir se nos resbala, creo que ayuda mucho que nuestro círculo social es muy pequeño. Debe ser muy feo y cansado que todos opinen mal  sobre la crianza de tus hijos =(.
    Me gustaría poder inspirar a los papás de mi país a ser más conscientes, por eso decidí comenzar mi blog vauvani.com con el deseo de que la información que mi esposo y yo hemos reunido ,con base en libros, artículos y nuestra experiencia hasta el momento, sirva como recurso a otras parejas.
    Te envio un saludo y seguiré tu blog 😉

    Elena

  11. He leído todos los comentarios, me encanta encontrar espacios en los que puedo sentirme acompañada.
    Dejé mi trabajo para disfrutar de mi bebé, me he ido a vivir con mi pareja, con quien casi siempre compartimos la intención de criar a Judit desde el respeto, aunque el a veces flaquea. Mi familia acompaña desde el respeto, preguntan para informarse sin criticar. La familia de mi marido, con la que convivo (tienen un restaurante familiar) no sólo nos faltan al respeto con nuestra forma de criar (insultos leves incluidos “mira que eres tonta haciendo esto con la niña”) sino que me regalan los oídos con perlas tipo “cuando me la dejes le daré de comer fuet y le diré que no te lo diga”, “ojalá que la niña tenga algo para que se pase el día llorando y así sepáis qué es criar a un hijo”… y un buen etcétera que pone los pelos de punta (a mi por lo menos, ellos se justifican diciendo que todo lo que dicen lo dicen de broma).
    Tomo nota de las chapas de Cristina Madre y Autónoma… “A tomar viento”
    VIVAN LAS CHAPAS
    además de hacerlo de forma virtual, estaría muy bien poder hacer encuentros para compartir y apoyarnos, no?!?!

    • Uf Paula! Qué duro leerte 🙁 De verdad que lo siento muchísimo. Nadie merece ese tipo de comentarios y de trato. Es horrible. Lo de las quedadas sería genial. Oye, todo es proponerlo, esos ratitos dan la vida. Un abrazo enorme.

  12. Yo soy madre de una niña preciosa. Por desgracia, no puedo tener más pero la tengo a ella. No nado a contracorriente. Hago lo que medicta el corazón y mi instinto como madre y persona.
    Mi familia no creyó en mi, y mi pareja a veces tampoco, pero luego me dice que estoy haciendo un trabajo estupendo.
    La competencia de fuera es brutal. Yo sigo por mi camino haciendo lo que creo que es mejor para mi hija.
    Mis padres me castigaban y pegaban. Yo he aprendido a no gritar y a empatizar con mi niña. Cuando tiene una rabieta, la dejo estar y sólo le digo que quiero abrazarla y ayudarla. Así hemos logrado que esos picos de crecimiento, se suavizen.
    Adoro el colecho y la educación basada en el método Montessori.
    Me encanta acompañar a mi hija en su crecimiento.
    Tiene 33 meses, habla dos idiomas, es una niña buena y traviesa, me ayuda bastante y aprende muy rápido. Nos encanta ir al parque a jugar con otros niños.
    Un buen amigo, me dijo una vez, la gente te dirá cosas buenas y cosas malas, y tu elijes, que las malas te hagan daño o no 😉

    • Qué sabio tu amigo, Gloria. Voy a tener que grabarme esa frase a fuego para que no se me olvide 🙂
      Desde luego, estoy completamente de acuerdo, al final hacemos lo que sentimos que es mejor. Sin más. Como padres y como personas.
      Un abrazo y gracias por comentar.

  13. Gracias!!!! Gracias Diana!!!! Por hacernos sentir un poco menos solos, un poco menos extraterrestres, por darnos ánimos en forma de post!
    Qué difícil esto de la m/paternidad en estos tiempos en los que lo único que escucho es “pues yo he tenido x hijos y no he tenido tantas tonterías. De verdad es que ahora hacéis unas cosas…ahí estáis vosotros, digo yo que los abuelos no lo hicimos tan mal”.
    Quiero a mis padres con locura, no sé cómo agradecerles todo lo que están haciendo por mi hija, pero no puedo con tantas veces que me cuestionan al día.
    Eres una mamá genial, lo sabes no????

    • Millones de gracias por tus palabras, Diana. De verdad que no imaginas el subidón de energía que es leer que hay más gente como nosotros. GRACIAS infinitas <3

  14. Me encanta tu post!Al menos como decia alguien antes…tu pareja te apoya…yo tengo q nadar a contracorriente con el entorno suyo,el mio mas mi pareja.
    No hay peor cosa que no respeten la decision de una madre de hacer las cosas a su forma o como ella quiera o como ella entienda que las quiere hacer porque cuando ellos fueron padres las hicieron como las quisieron hacer…
    Estoy de acuerdo contigo.No se debe educar a gritos,golpes o a los malos modos que es como parece ser la forma en la que ” asi se enteran mejor”.Pues no.Mis padres jamas me pegaron ni me lanzaron un grito y siempre los respete.Y al tener una rabieta me explicaban y hablaban conmigo y dejaban que pasase ese malestar…pero como dices…me apoyaban en algo que no entendia pero que era lo mejor para mi y con el tiempo les das las razon porque conforme te vas haciendo mayor mas los entiendes…
    Nadie tiene derecho a meterse en como criamos a nuestros hijos por muy familiar que sea.”Porque se hayan eso asi las cosas siempre”no quiere decir que haya que seguir haciendolas asi porque efectivamente nosotros mismos hemos comprobado que no estaban bien hechas las cosas o simplemente las queremos hacer de otro modo porque tenemos otra forma de pensar y tienen que respetarlo.
    Nos hacen sentir mal si…es dificil nadar a contracorriente siii…es muy,muy cansado tener que dar explicaciones todos los dias y a todas horas…pero sabes que…???yo ya me canse…asi que decidi que la proxima vez que alguien dijera algo le iba a soltar esta frase: yo lo hago asi que para eso soy yo su madre y tomo yo mis decisiones al igual que cuando tu fuistes madre las hicistes como quisistes verdad?y tienes que respetarlo!
    Para quien use otro lenguaje tengo otras frases…jajajaja pero basicamente la esencia es esa…yo hago lo que quiero y como quiero que para eso es mi hij@.
    Otra cosa es que te den un consejo pero…no que te digan como hacer las cosas o que te digan que tu lo haces mal…eso no!!!
    Espero que mi frase te ayude!besitos!

  15. ¡Aaaaayyyy! ¡Los comentarios del entorno! ¡Cuánto daño hacen! Y yo no puedo dejarlos pasar, estoy hasta las narices de dar explicaciones para todo, bueno, ahora ya no, ya hemos destetado, y ya comemos de todo gracias al BLW… Pero uffff!!! Cuántas exolicaciones! Que entran por un lado y salen por otro.. La gente no entiende o no quiere entender, que nuestra decisión de una crianza respetuosa es nuestra Y PUNTO. ¡Que se va a ahogar con esos trozos tan grandes! Y cerramos muchas bocas cuando a los 12 meses comía todo en trozo.. ¿Todavía le das teta? Dichosa pregunta y que parece que está programada en la genética de la gente… ¿No será que tu leche no le alimenta? -¿no será que no te das cuenta que ese comentario no lo puedes hacer a una madre lactante y primeriza? ¡La hundes!

    Grrrrrrr.. Comentarios agenos.. Lo peor!

    ANIMO!!!! Que somos buenas madres aunque no nos lo digan!!!

    • ¡Cuántas frases dañinas! Efectivamente, aunque yo no creo que no lo entiendan… Es que tienen una idea muy arraigada de lo que consideran correcto y piensan que los demás debemos hacer igual. Es ayuda no pedida, desinformación muchas veces, y falta de empatía. ¡Qué paciencia! Gracias por comentar, Amaia.

  16. al menos,tienes el apoyo de tu pareja. En muchas ocasiones tengo que lidiar con mi pareja con tipo de frases como “tu dales todo lo que te pidan y ya verás!! “no ves que se te están subiendo a la chepa?” y se que no es la mejor manera, pero ante ciertos comportamientos le llevo la contraria delante de mis hijos, pq no me gusta una criaza a base de gritos y no me gusta una crianza a base de chantajes como si no recoges mañana estás castigada todo el día sin dibujos…. cada etapa tiene sus “consejos expertos” y en cada momento lo mejor es hacer lo que te pida el alma, lo que te diga tu instinto, lo que tu creas que es mejor para ella o ellos…. al fin y al cabo, cuando sean adolescentes y aparezcan por primera vez borracho, va dar igual si has seguido sus consejos o lo has hecho como tu querías. La “culpa” es tuya jeje.
    Tal vez la mejor manera de no desgastarse tanto y dejar de nadar contracorriente, es agradecer su consejo y hacer lo que te venga en gana y no intentar demostrar que tu método de crianza es mejor que el suyo, que tienes más información… en fin, no hacer lo mismo que es tratar de convencerles a ellos de que tu estás en lo cierto. Simplemente haces lo que crees que es mejor para tu hija, pero la certeza absoluta nadie la tiene. Así que mejor equivocarte por seguir tu conciencia que equivocarte por educar de una forma que no va contigo 😉

    • Totalmente, Alicia. Compartir en casa una misma forma de hacer las cosas es un alivio inmenso. Si tuviera que sumar a todo la incomprensión por parte de Adrián no sé qué haría. Me parece durísimo 🙁 Te mando muchísimo ánimo, mucha fuerza. Un abrazo.

  17. A nosotros nos pasa igual, es muy difícil nadar a contra corriente, lo peor para mi es la soledad de vivir una maternidad consciente, también comparto plenamente lo de cuanto más informado estemos más infelices por la falta de apoyo del entorno. Pero nadie dijo que esto fuera fácil, se que hay más personas que día a día luchan por la felicidad de sus hijos (menos pero hay), a seguir luchando por una infancia feliz. Saludos!

  18. Hola!! Yo soy salmón pero además nado a contracorriente en mí propia casa. Eso quiere decir que, incluso, el padre de la criatura pone en duda ciertos temas ( colecho, porteo, no llevarla a la guarde..). Asi que imaginate lo agotador que es y cuántas veces he pensado en abandonar y seguir al rebaño.
    Pero hay una vocecita en mi interior que me dice que lo que hago es correcto ( a veces, hasta me lo grita… jajaja).
    Te entiendo perfectamente. Dan ganas de dejar de ser tan educada y mandar a paseo a quien da consejos no deseados!!

  19. Yo soy más pastilla de jabón que salmón. Es decir, que este tipo de comentarios bien intencionados (o no) me resbalan bastante. También tengo que decir que al tener mellizos la gente de mi entorno no ha sido capaz de criticar/opinar mucho porque creo que han sido conscientes de que ellas (me refiero a madre y suegra) no han pasado por lo mismo (al menos no a la vez) y no han opinado mucho sobre lactancia, porteo, rabietas… Pero, justamente, por el mismo motivo, por tener mellizos, me he convertido en motivo de observación y conversación en la calle con desconocidos que es muy cansino. Por suerte, ya os digo, mes resbala.

    • ¡Qué bien leer eso Arantxa! Yo quiero ser pastilla de jabón 🙂 Tienes mucha razón.

  20. Como dice mi costi, somos marcianos, y hay veces que directamente de otra galaxia. Ya es agotador criar a una BAD, y encima el entorno no ayuda. Yo creo que lo peor son los “comentarios bienintencionados” de las personas que no conocemos de nada, pero que opinan como si fueran familia y se ofenden como tales cuando les explicas (amablemente o no) que están equivocados. A esos no podemos evitarlos porque están detrás de las esquinas esperando el momento, como esos aires malvados que van a enfermar a nuestros adorados vástagos, oye… Que tal vez esos aires malvados se esconden dentro de abuelitas “amorosas” que sólo quieren “ayudar” dando consejos de cómo se hace “de toda la vida”.
    Tal vez porque tenemos a la familia bien lejos y la vemos tan poco que no nos da tiempo a cansarnos de ellos y sus comentarios.
    Pero bueno, yo creo que lo estamos haciendo mejor que ellos y estamos rompiendo el círculo de la crianza tradicional. Espero que la Ranita no tenga todos los traumas que tenemos nosotros. Se que tendrá otros, la vida no es fácil, pero creo que se va a librar de muchas de esas cosas que nos han metido en vena desde bebés.
    Un abrazo, Diana, no estás sola.

  21. Vaya que identificada me he sentido!!!! Efectivamente, como un salmón nadando a contracorriente. A veces incluso tan cansada que se me ha pasado por la cabeza el dudar de mi misma y dejarme llevar un poquito. Pero sé que lo hago por mi pequeña y a seguir para delante después de coger fuerzas. Por suerte, en esos momentos el papá está ahí dándome impulso y nadando a contracorriente conmigo

  22. Buenas salmonetes!!
    Pues yo también soy una de vosotras, pero a mi me lo.suda! Jajjaja que digan lo que quieran tu…
    La gente de la.calle,le sonrio y les digo la razón que tienen…o.a.veces les suelto un moco segun como me venga…ultimamente me.dicen mucho : -Niña, para ya,no? (Pq he tenido 3 hijas en cuatro años). A veces me rio y a veces les.digo :- Claro,porque me lo diga usted. Y ya os digo, bien ancha me quedo. Pero no os penseis que suelto borderias y me quedo.dandole vueltas,eh? Eso.me pasaba al.principio! Jajaak Ahora las suelto y me siento fenomenal!
    La familia es mas dificil,pero con la tercera ya no dicen nada pq esta tampoco quiere carro, ni pures,ni convencionalismos varios! Las tres con dos.buenos pares de ovarios, como debe ser, pq asi les ira mejor la vida. Llevo 3 años y medio de pataletas y lo que me queda…la oeque ahora ,aun tiene 10 meses…y las pataletas se acompañan y ya esta…son necesarias,por su salud, no tanto para la nuestra! Jajajaj
    Sin juicios, solo comprension y amor..y las mias no se salen nunca xon la suya,la verdad..un no es un no…pero cuando lloran frustradas estoy ahi…
    Lo.dicho, filtros, respuestas preparadas de zasca en.la.boca y muuucho humor. Además, somos muchos salmones!!
    Animos!

    • Jejeje… Haces muy bien 🙂 Exactamente, un no es un no y poco tiene que ver acompañar con dejar que se salga con la suya. Yo hay cosas que veo absurdas estar todo el tiempo: No, no y no… Pero depende de para quien esa ausencia de noes en determinadas circunstancias es sinónimo de “hace lo que le da la gana”. Paciencia infinita. Gracias por los ánimos. Un beso.

  23. Solo con leer el titulo ya me senti identificada. Al leer el post aun mas. Especialmente me siento cansada estos dias que estoy en casa de los suegros y ‘este nino come demasiada fruta,tiene que comer mas bocadillos de embutido y pan untado en mantequilla’,’por que no le poneis dibujos en la tele?’, ‘pobre esta en los huesos,normal con lo que le dais de comer’,’este nino se pasa el dia comiendo’, ‘teneis que darle mas tes y zumos y menos agua’,’sal de ahi que te vas a caer,te vas a romper la cabeza,un brazo,ua pierna…’ Lo bueno de estar en el extranjero es que al menos esto solo lo aguantamos una o dos veces al ano. Pero agota… Igual que el tema de darle teta ‘tan grande’ (escribi sobre lo harta que estaba de la pregunta y las miradas en mi blog)o de que deberia meterlo en una guarderia (tambien escribi de lo harta que estaba de este comentario en mi blog, parece que la gente no entiende que me cogi una excedencia en mi trabajo para algo…) De hecho estoy ya tan harta que empiezo a publicar en l blog esas cosas porque paso de discutirlas en persona cada vez que quedo con alguiem… Total, que te entiendo perfectamente y te mando mucho animo y un abrazo. Gracias por tu blog y por tus posts!

    • ¿¡Come demasiada fruta!? OMG. ¿Zumos y tés? Cada vez alucino más con la falta de información que hay respecto a la alimentación… Supongo que eso da buena cuenta del estado de salud de la población: Sí, vivimos más, pero en cuerpos achacosos demasiado pronto. Leía una vez que nuestra generación será la primera que viva más que sus hijos. Y no me extraña nada. Creo que tiene una gravedad tremenda el tema. Te entiendo infinito, de verdad. Mucho ánimo de vuelta. Un beso y gracias a ti, por supuesto, por pasar por aquí.

  24. Soy salmón, cangura, vaca lechera y loba para defender a mis retoños. Pensé que me habría ganado el respeto suficiente tras la primera salmoncilla como para que dejasen de machacarme, pero no, la historia se repite con la segunda. Y hete aquí que la versión 2.0 no quiere carro para dormir sino brazos y teta, no se plantea dormir en la cuna por la noche, ni tetinas para tomar la leche de Mami en las escasísimas ocasiones en que nos hemos separado en estos 9 meses, que come a trozos y no quiere ni ver el puré, y que tiene la “desfachatez” de protestar si algo le molesta.Las chicas son guerreras y las mías vienen pisando fuerte. Le pese a quien le pese.

    • ¡Aquí otra, Loli! Vaya entonces tengo pocas esperanzas para el segundo… Supongo que ahora, con Leo, esperarán que hagamos las cosas “mejor”. Ya me han dicho que si Leo sí dormirá en la cuna… Como si con Mara hubiéramos dormido penando. Nos gusta dormir con ella, nos resulta práctico, y consideramos que es lo mejor. ¿Por qué con Leo íbamos a hacerlo distinto? ¡Qué paciencia! Un abrazo enorme y gracias por comentar.

  25. Por aquí más salmones, con la diferencia de que cerca hemos encontrado otros salmones. Resistiendo y dejándonos llevar por nuestros instintos,no por lo que dicen los demás. Os mando mucha fuerzaaaa!!

  26. Aqui otro salmón! Es muy agotador dar explicaciones en todo momento de por que sigue tomando teta si tiene mas de un año, escuchar que si ya no le alimenta y que ya solo es vicio y que va a tener problemas psicológicos de mayor por no haberle quitado la teta ya. Tener que dar explicaciones de por que colechamos y porteamos o que empiece a llorar y le coja en brazos y escuchar que lo estoy malcriando o que lo deje llorar para que se le ensanchen los pulmones. De recien nacido que si me usaba de chupete y que no podía tener hambre si hacía menos de 3 horas que había comido… Al final he decidido poner un filtro en los oidos y no escuchar a nadie, vivo más feliz, aunque miedo me da cuando llegue la fase de las rabietas, ya me espero comentarios de que la culpa es mia por malcriarle y consentirle de pequeño. Me quedo por tu blog, creo que pensamos muy parecido en cuanto a la crianza.

    • Lo del filtro es una idea estupenda. Es fácil de aplicar con los agentes externos, pero con los familiares ya me cuesta un poco más 🙂 ¡Qué bien que compartamos ideas! Me paso por tu blog. Un beso y muchas gracias por comentar.

  27. YO,OTRO SALMÓN MÁS!!!! y más duro es cuando sabes en el fondo que tu pareja no es tan salmón como yo y se deja llevar por los comentarios ….la verdad necesitaba leer, en este caso, que existen otros salmones como yo.
    VIVAN LOS SALMONES Y LOS HIJOS DE LOS SALMONES!!!!!

  28. Toda mi vida he sido un Salmón…pero desde que nació mi hijo además de salmón he sido fuertemente enjuiciada…Respeto señores!!;

    • Yo también he sido un salmón toda la vida. ¡Qué cansado! 🙂 Ánimo, Caty. Un beso.

  29. Claro que si. Soy otro salmón pero me da igual. No me preocupa estar contracorriente. Lo que en realidad me produce estrés es observar cómo hacen oídos sordos a las necesidades de los demás bebés con coche, chupete y biberón. Me da mucha pena!! No tengo tribu porque toda mi familua está lejos. Eso faciluta que nadie se entrometa u opine sobre nuestra crianza pero sí que me hace falta esa tribu para apoyarme en días agotadores. Pero bueno, tiene su pro y su contra. Un beso a todas, salmones.

    • Exactamente. A nosotros nos pasa igual. Familia lejos y todo muy complicado en cuanto a organización o a apoyo, pero, en el fondo, menos estrés por incompatibilidad de ideas con respecto a la crianza. Un beso, Luz.

  30. Hola, salmones! Cómo os entiendo y comparto vuestra lucha diaria. Cuando son personas de fuera del círculo familiar las que opinan, juzgan y ‘aconsejan’ sobre cómo tengo que hacer las cosas como siempre se han hecho, y ‘no lo habremos hecho tan mal!’….pues lo llevo mejor, pero cuando es la abuela, no puedo!! Eso si que es una lucha que no lleva a nada. Está esperando a que me dé la vuelta para darle una galleta, ponerle en el carro ( para que se acostumbre), y así es la dinámica que me espera. Le dará chocolate, helados, galletas en cuanto pueda. Eso me hace enfadar porque yo estoy cuidando en ofrecerle a mi hijo una dieta libre de tanto azúcar y procesados. Además, quiero criarle con menos violencia y no tengo un modelo a seguir. Uff, sí puede llegar a ser cansado. Gracias por compartir vuestra experiencia. Un saludo

    • Pensamos exactamente igual, Rosana. En casa es más complicado el tema, los facotres externos, agobian menos… Gracias a ti por comentar y hacernos sentir menos solos 🙂

  31. hay momentos que creo que estamos solos en esto de la crianza de los niños.. nosotros tenemos dos hijos mi pequeño Jovan de 3.7 meses Areli de 13 meses y la verdad ha sido si nadar contra corriente hasta el grado de que los amigos y amigas que tenía me han olvidado.. por que tome la decisión de criarlos en casa . y abandonar ese puesto de Jefe administrayvi o que me hacia valiosa para ellos , mis amigos.. gracias ADIOS QUE HABEMOS MUCHOS SALMONES.. SALUDOS!

    • Como entiendo lo que dices… Te mando mucho ánimo y enhorabuena por haber seguido manteniendo lo que has considerado mejor. Un abrazo enorme, Ángeles.

  32. Un gran salmón te acaba de leer y veo reflejado mi día a día,aunque eso sí yo me crié en un entorno muy feliz sin una voz más alta que la otra….ojalá nosotras las salmonas cambiemos esta sociedad! Un gran beso 😘

  33. Aquí más salmones. Por circunstancias no tengo mucho apego con mis padres y antes de nacer mi pequeña estaba muy unida a mi suegra, siempre dije que hacía el papel que mi madre no hizo. Al nacer mi pequeña es como si hubiesen puesto una barrera y no pudiésemos pasar. Qué si la comida en trozos, ponle más abrigo, recógele el pelo,que si la forma de criar que tiene tu mujer… ( como si mi pareja no formara parte de esa crianza) . Todo se cuestiona y pudiendo tener tribu no la tenemos porque piensan que no voy a dejar a mi pequeña que esté con su abuela. Parece que después de 20 meses y una discusión mi marido y mi suegra y ya ha venido en dos ocasiones a pasear con la nieta. Algo es algo. Pero resulta agotador nadar a contracorriente. Pero tenemos que ser fuertes y pensar que , sí ,somos humanos y nos equivocamos , pero de algo estoy segura estamos ayudando a que nuestros hijos tengan sus propias alas en un futuro y lo estamos haciendo bien y es por ello que hay tanta crítica. Gracias a internet y blogs como este y “un papá en prácticas” podemos vernos reflejados. Un millón de gracias y muchísimo ánimo.

    • Mucha gracias por contar tu experiencia y por tus palabras, Paula. ¡Qué difícil! Todo se cuestiona, y como bien dices, desde el lado femenino. Parece muchas veces que el padre no tiene nada que decir y nunca se equivoca. A mi ese tema me mata. Pero mucho. Te mando mucho ánimo de vuelta y un gran abrazo.

      • Supongo que muchas de las personas que nos rodean no están habituadas a que hagamos las cosas diferente de como se hicieron. Yo estoy de excedencia porque mí trabajo no nos deja tiempo para vivir en familia, pero de haber sido al revés lo hubiera hecho mi marido, lo que sucede es que eso no se ve y no se sabe. El peso de todo recaerá en nosotras. A mí me gusta pensar que empezamos a ser el cambio de las siguientes generaciones, de una pequeña parte al menos.

        • El tema de la (in)conciliación es otro que, de verdad, me tiene alucinada. Es un problema social TREMENDO. Nosotros queremos que Adrián reduzca la jornada una hora cuando nazca Leo y veremos si podemos… Horrible. Muchísimo ánimo, Paula. Un abrazo.

  34. Yo tengo más tipo de ballena que de salmón, pero sí, en nuestro caso, la lactancia, el porteo y el colecho traen al entorno de cabeza. Ni lo entienden, ni lo respetan y nos auguran grandes males por estar perpetuándolos. Oye, que a estas alturas, yo estaría mega feliz de que mi bichilla se destetase y durmiese sola del tirón, pero como no le sale de dentro ¿qué otra solución me dan? Ninguna.

    • ¡Qué pava! De ballena nada, bienvenida al río. Totalmente de acuerdo… Y es que, además, no creo que haya soluciones mágicas para nada. Creo que siempre tenemos la necesidad de encontrar una solución rápida e indolora para todo.

  35. Otro Salmón más y en mi caso nadando también contra mi marido 🙁
    Me ha encantado leerte, cuándo dejarán que vivamos la vida que ellos ya vivieron?

    • Ahí le has dao ¡
      No me resulta difícil, aunque si cansado, desde luego, lidiar con el entorno. Pero cuando tienes la corriente en contra en la propia casa es un grado más de dificultad muy difícilmente superable y psicológicamente agotador y muy estresante. El tener que pelear para evitar un castigo cuando la otra parte argumenta “que también tiene derecho a criarlo a su manera” y que “mira lo que estás consiguiendo con tu manera de criar…”, el no poder evitar los gritos e insultos, con la consciencia de que le están haciendo mal… la tristeza que eso te produce… tus propias meteduras de pata… en fin, que la vida y la mater/pater nidad podría ser mucho más feliz de lo que en realidad es… pero es lo que hay. A seguir en la lucha ¡

      • Uf… Es un tema muy delicado, desde luego. Cuando ambas partes no comparten la misma visión, debe ser muy complicado. Nosotros, por suerte, pensamos igual en casi todo; y eso lo hace más llevadero, la verdad. Muchísimo ánimo y un abrazo enorme.

    • Ops… Vaya si lo siento porque la lucha es doble y, por tanto, doblemente agotadora. Mucchísimo ánimo y un abrazo enorme.

  36. Ay, Diana, cómo duele leerte en el tono de hoy. Aunque no sirva de mucho consuelo, ya sabes que hay muchos más salmones como vosotros, que parecemos una piscifactoría de tantos como vamos siendo ya, así que nos os rindáis.

    Yo le digo a mamá a menudo que sí, que es cierto que ya no nos dan la murga con el porteo o con la teta, pero que siempre hay algo nuevo, y al final cansa, y cabrea, y frustra, y va haciendo mella.

    Lo más triste es que acabemos teniendo la impresión de que habríamos sido más felices desde la desinformación, aceptando todos los «siempre se ha hecho así» que mencionas. Me niego. Dale la vuelta: siempre nos quedarán cosas por mejorar y por cambiar porque no todo está en nuestra mano, pero ya hemos cambiado muchas, muchísimas, y tienes que vivir cada una como un pequeño gran éxito de vuestra pequeña gran familia. Os informáis y decidís, y cada decisión se revelará como más o menos acertada en el futuro; pero lo importante es que es vuestra y que es la mejor que pudisteis tomar en cada momento. Mara tiene una suerte inmensa con los padres que le habéis tocado, tenlo por seguro.

    En fin, sé que es difícil, pero tómate los comentarios con humor, o ignóralos, o evítalos. No dejes que os sigan cansando, que de cansancio ya tenéis vosotros vuestra buena ración diaria. Vivid vuestra vida y que digan lo que quieran porque ya sabes que siempre habrá alguien que tenga algo que decir.

    ¡Un beso enorme!

    • Leerte siempre es una medicina de las buenas 🙂 Me emocionan tus palabras. No nos las merecemos. No sé si Mara tiene suerte (no te olvides de Juego de Tronos :-p) pero no quiero que viva lo mismo que he vivido yo. Quiero hacerlo mejor. Y quiero intentarlo. No sé… Qué difícil todo a veces. La verdad es que llevamos unos meses de quejas que no puede ser. ¡No sé ni cómo nos seguís hablando! Beso enorme <3

      • Pero qué dices, Diana. Precisamente cuando una está «chof» es cuando hay que estar ahí si hace falta, a pesar de los zombis y los tronos. Y además, cómo no os vamos a hablar si nos hablasteis vosotros que sois los que sois famosos 😀

  37. 100% contigo!! Verdad q se hace con toda la buena intención del mundo, pero justificarse X veces al día cansa… Sobretodo porque según terminas te enfadas contigo misma porque te has justificado, y no tenemos razón para ello. “Es q en la cuna no ha querido nunca dormir” cuando “es que no estoy dispuesta a dejarla llorando en la cuna para q al final, tras mucho sufrimiento, se resigne a dormir sola”. O “es que el carro no le gusta” en vez de que no quiero dejarla llorar. Cada niño es diferente: la nuestra necesita nuestro contacto para sentirse segura, como muchísimos otros, y nosotros estamos dispuestos a cubrir esa necesidad, porque la hemos traído a este mundo conscientemente, y que menos que demostrarle el amor que sentimos hacia ella. Miedo me da cuando lleguemos a la fase de las rabietas, pero como hasta ahora, seguiromos nadando río arriba por el bien de nuestra cría… Y de los que vendrán!
    Un fuerte abrazo. Te acabo de descubrir, y te seguiré leyendo!! Que da gusto!

    • Toda la razón. Nos pasamos la vida justificando pero yo creo que muchas veces es intentando hacer labor educativa e informativa. Algo que es agotador cuando alguien ya tiene ideas preconcebidas muy asentadas… Y eso me agota infinito. Qué bien que te animes a seguir leyendo. Muchísimas gracias, de corazón. Un abrazo.

  38. No podría sentirme más identificada, aunque yo tengo un punto más en mi contra: en padre de la criatura no es tan salmón como yo y se deja arrastrar por la corriente fácilmente. A mí que nuestro entorno no esté de acuerdo con la forma de criar que creo la mejor no me preocupa en exceso, solo cuando intentan imponer sus criterios, por ahí no paso, lo que llevo peor es que mi pareja no esté del todo convencido y suelte de vez en cuando frases como las que dirían esos padres de hace 40 años. Tener que estar “convenciendolo” a él, que no comparta al 100% este punto de vista es lo peor que llevo,

    • Siento mucho leerte, Silvia. Si ya el entorno a nivel familiar y externo es agotado de gestionar, que en casa tampoco encuentres apoyo debe ser terrible. Te mando un abrazo enorme y muchísimo ánimo. Espero que poco a poco todo vaya a mejor.

  39. Completamente identificada aquí otro pez a contracorriente. Con tu permiso comparto que a mi marido le gustará leerlo!!

  40. Yo no sé si imprimir tu post y colgarlo en la nevera, porque mi señor padre me está dando unas vacaciones que paqué. ¡Todo lo hago mal! En fin… Muchos besitos mi niña.

  41. La soledad es algo muy duro, pero es que vosotros no estáis solos, estáis mal acompañados por gente que os dice lo que tenéis que hacer y eso es casi peor. Es como si los demás peces intentaran convencer al salmón de que no es por ahí por donde tiene que ir.
    Leyéndote me da la sensación de que más que cansada, estás harta (la crianza cansa, los comentarios hartan). Para el hartazgo, a veces es útil ponerse una chapa en la camiseta (virtual o real) que diga: “A tomar por culo” (perdón por la expresión XD) y ésa debería ser tu actitud. El salmón no tiene orejas, tiene suerte, no oye a los demás peces.

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