11

5 cosas que he aprendido de la maternidad

lo-que-te-enseña-la-maternidad

Lo que te enseña la maternidad

Ser madre no me parece fácil. De hecho, jamás imaginé que sería así de complejo, con sus luces y con sus sombras. Sí, sombras. Porque en la maternidad también hay sombras aunque no sea un tema del que se hable con demasiada asiduidad, puede que porque esas luces tienen más facilidad para iluminar esas sombras que las sombras de apagar esas luces.

A mi la maternidad me ha enseñado muchas cosas. Ya dije en esta entrada que para mi la maternidad ha supuesto un viaje interior brutal, sin antecedentes, pero nunca pesé que podría aprender tanto de ella(s). Y, por supuesto, tampoco podría imaginar que fuera a transformarme como lo ha hecho.

Estas son las 5 cosas que he aprendido de la maternidad:

1. El valor de la palabra RESPETO.

Recuerdo perfectamente la respuesta de Mónica de la Fuente, fundadora de Madresfera, a mi pregunta en esta entrevista: ¿Ha cambiado tu maternidad la forma en la que ves ahora la propia maternidad?

“Mi experiencia con la maternidad me ha marcado a fuego una palabra: respeto. Respeto hacia las demás maneras de ver la maternidad.

No puedo estar más de acuerdo con ella. Desde que nació Mara mi visión de lo que era la maternidad en sí misma ha cambiado muchísimo. Poco tiene que ver la idea que tenía antes de ser madre a la que me he formado tras entrar de lleno en ella. Pero, sobre todo, he aprendido a respetar otras opciones, otras opiniones, otras formas de hacer las cosas, otras maternidades, porque, amiguitos, nadie tiene la fórmula secreta para criar.

tolerancia

No me canso de decir que nunca me oiréis criticar a nadie. Y ni mucho menos valorar como esa madre cría a sus hijos. ¿Cómo podría pedir respeto para mí si yo no soy capaz de tener tolerancia hacia las ideas de los demás? Existen multitud de realidades, muy diferentes unas de otras, y todas se engloban en un contexto determinado que las moldean y las dirigen hacia tomar unas decisiones u otras. Practiquemos la tolerancia.

2. La necesidad de altas dosis de paciencia.

No es inagotable pero es cierto que desde hace casi dos años mi índice de paciencia ha crecido de forma exponencial.

Y no sólo con respecto a Mara, también la paciencia para con mi alrededor para no lanzar alguna que otra palabra poco amable a quienes, con la mejor intención del mundo, opinan sobre tu forma de criar. En mi caso, la paciencia es fundamental para sobrevivir a la maternidad junto a grandes dosis de confianza.

3. La poca capacidad de empatía de los seres humanos.

El ser humano es misterioso. Hasta que me convertí en madre nunca le di la importancia real que tiene una palabra: empatía.

Y es que… Creo que no era una persona empática al cien por cien. No sé si a día de hoy lo soy pero tengo claro que me identifico muchísimo más con los estados de ánimo de los demás. ¿Obra y gracia de la maternidad? No lo sé. Pero desde que nació Mara creo que tengo mucha más sensibilidad por lo que sienten y piensan los demás. A la contra, también soy más consciente de lo poco que practicamos la empatía en general. Nos cuesta ponernos en el lugar del otro.

4. No todo vale para todo el mundo.

Creo que esta ha sido una de las mejores cosas que me ha enseñado mi maternidad: No todo vale para todo el mundo. Lo que me funciona a mí en mi casa o con mi hija no tiene porque funcionarle a otra madre. Y viceversa. Si algo me ha dejado claro la maternidad es que no existen las verdades absolutas en lo que a la crianza se refiere. Cada niño es un mundo y, como tal, requiere unas cosas específicas que no tienen porqué ser las mismas que las que demanda otro niño.

5. El valor incalculable de información de calidad.

No encuentro nada más peligroso, y a la vez más útil, que Internet. Me gusta informarme, leer, comparar. Sólo así creo que se pueden tomar decisiones libres. Sin embargo, no toda la información que encontramos en la red es válida. Tampoco en los libros (ahí tenéis ese best seller que enseña a los niños a dormir a base de desconsuelo). Hay que aprender a seleccionar.

Y, por supuesto, los lugares comunes tampoco ayudan nada. Hasta ahora frases como “Antes se hacía así y no pasaba nada”, “Siempre se ha hecho así y mira, tan pichis” o “Por una vez no pasa nada” eran frases que daba por buenas. Las decía mi familia, ¿cómo no darles total credibilidad? Sin embargo, para nosotros ahora no todo vale porque “se haya hecho así o asao siempre”. Nos gusta tomar nuestras propias decisiones y elecciones. Y lo hacemos con información o con el corazón, pero con libertad.

¿Y a vosotras? ¿Qué os ha enseñado la maternidad?

Otras entradas

11 comentarios

  1. Hola que maravilloso enontrar sitios como este con ontenidos reales, que nos hacen sentir ante todo humanas & que no somos las unicas que en ocaciones nos sentimos de una u otra manera , me encanto el articulo queria preguntar en mi caso por crianza, mi Mama fue una Mama amorosa pero muy reactiva a las situaiones y ahora que soy Mama veo que esa onducta quedo en mi, cosa que podria decicr que el punto de PACIENCIA INFINITA debo onfesar que muchas veces no lo logro ni on mi hijito ni con mi entorno, tiene algun metodo, relajaion,ejercicio que puedan recomendarme?? porfavor, y bueno por otro lado mi hijito ya uenta con 4 años 9 meses y el domingo me entere que estamos nuevamente embarazados realmente fue sorprendente no lo buscamos, ya estabamos en tonica de estudio y trabajo y sentir que vuelvo a empezar no ha sido facil sin embargo ya a esta altura estamos muy felices pero se que en mi interior debo trabajar en la aceptacion profunda de este nuevo momento algo que me puedan recomendar, un abrazo desde tierras Mexicanas aunque soy Colombiana y mi admiraion a todas las Mamas

    • Un abrazo Mile. No sabría decirte si hay alguna técnica. Yo más allá de descansar, respirar hondo y asimilar que nuestras expectativas no siempre van a cumplirse no sé mucho más. Un abrazo.

  2. Me ha encantado, no habria podido explicarlo mejor. Por supuesto de acuerdo con todo. Yo siempre había sido muy empatica pero lo de ahora ya es exagerado si pienso en como me pongo cuando oigo/leo alguna noticia, especialmente tristes sobre madres e hijos, huyó de ellas o acabo llorando como una magdalena porque me pongo en su piel. Se que no hablabas específicamente de esa empatia, pero seguro que estás de acuerdo en que ese tipo de empatía también aumenta con la maternidad. Un abrazo

    • Totalmente, Paula. Así es. De hecho, nosotros no somos capaces de ver películas en las que los padres o los hijos sufren porque nos vamos a la cama peor que mal 🙁

  3. Coincido sobre todo en el respeto a las formas de criar. Lo que para mí es chachi piruli para otro será lo peor y viceversa y ¿quién tiene la verdad absoluta? Y, ay, la información, siempre se ha dicho que es poder, y desde luego. En este caso, poder hacer las cosas bien con nuestros peques. 😜

  4. Me ha encantado la entrada, estoy completamente de acuerdo con todos los puntos. En especial con lo último, lo importantísima que es la información a pesar de que es gracias a las madres que hoy estamos aquí, para mí la maternidad ha sido como emprender la carrera de mi vida, y con asignaturas que no se terminan nunca… Y yo también he aprendido que no todo vale para todo el mundo, hay que ver cada situación, cada niño… porque para mí el tener a mi bebé en mis brazos fue como un lanzamiento al mundo de la incertidumbre, sin paracaídas, y aunque ya había leído mucho, descubrí por aquel entonces los blogs de maternidad, que tanto ayudan (ayudáis). Y sí, es un descubrimiento también la poca capacidad de empatía de muchos, esa palabra que a mí me descubrieron en el cole, y que intento poner en práctica con mi hijo desde que nació… ayudada por mucha paciencia, que nos fomentan nuestros hijos, por supuesto, pero también el tener que oír tantas cosas.

    Genial el post, Diana, muchísimas gracias por compartirlo.

    • Gracias a ti, Laura, por tus palabras. Me encanta esa comparación con una carrera <3 Desde luego es una carrera en la que nunca se termina de aprender. Gracias, gracias, gracias. Un beso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

En cumplimiento de la legislación española vigente en materia de protección de datos de carácter personal y del reglamento europeo RGPD 679/2016 le informamos de:

Responsable: Diana Oliver + info

Finalidad: Gestión del envío de información solicitada, gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios. + info

Legitimación:: Consentimiento expreso del interesado. + info

Destinatarios: No se cederán datos a terceros para la gestión de estos datos.

Derechos: Tiene derecho a Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional. + info

Información adicional:: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web Marujismo.com + info