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Por qué no insisto a mi hija para que dé besos a nadie

porque no obligar a los niños a dar besos

¿Obligar a los niños a dar besos?

Hace cuestión de un mes, estando unos días en Valencia visitando a los abuelos, vivimos una situación que últimamente se repite mucho. Una vecina del barrio al ver a Mara sufrió uno de esos ataques repentinos de amor que le dan algunas mujeres añosas; esas que son del pueblo de toda la vida, que te dan besos espachurrados y húmedos y gritan mucho al hablar. La niña se quedó cortada ante tanta efusividad pero más aún cuando le dijo: “Dame un besito, guapa”. No lo dijo una vez ni dos… Creo que de los cinco minutos que estuvimos con ella, cuatro sólo repetía una y otra vez lo mismo. Como un disco rallado. “¿No me vas a dar un besito?”, “Dame un besito”, “Pero bueno, si solo te pido un besito”. La mujer parecía molesta porque la niña ya no quería ni mirarla. Y como era de esperar, por supuesto, la señora se fue sin su besito.

Estoy convencida de que aquella mujer pensaría que cómo era posible que sus padres no le dijeran a la niña que tenía que dar un beso a esa señora. Pero ninguno de los dos dijimos nada más allá de “los besos nos los da a nosotros”. Porque al fin y al cabo, ¿quién es esa señora y por qué hay que besarla?

La situación se ha repetido varias veces; especialmente en cada visita a la panadería, lugar en el que además de pedir besitos los quieren premiar con bizcochos de soletilla. Y Mara casi nunca da ese beso pedido, quizás porque los besos no se regalan a desconocidos.

lo incorrecto de negar un besoSupongo que para muchos padres este tipo de situaciones son incómodas porque no dar ese beso de cortesía tan culturalmente arraigado puede ser, incluso, considerado como algo maleducado. Para nosotros realmente lo incorrecto no es ese beso no dado sino obligar a alguien a hacer algo que no quiere. Y, además, algo que no quiere hacer y que tiene que ver con su cuerpo y con cómo reparte ella su afecto. Así que por respeto a nuestra pequeña terremoto, y a sus decisiones, nunca la hemos insistido ni obligado a que dé besos a quien no quiere dárselos.

Los niños y las muestras de afecto

La costumbre de dar besos a los niños y que éstos tengan que corresponder está muy naturalizada. ¿Quién puede resistirse al amor infantil? No soy experta de nada, pero no creo que un niño con dos, tres, cuatro años sea capaz de entender que “hay que dar besos por educación”. De hecho, supongo que esos primeros besos que nos dan son consecuencia de los cientos de miles de besos que les damos nosotros previamente y que poco a poco interpretan como muestras de cariño. Por tanto, me reafirmo aún más: ¿por qué tienen que dar muestras de cariño a alguien que no conocen o con el que apenas tienen relación?

Recuerdo que cuando yo era poco más mayor que Mara cada vez que venía alguien a casa me escondía en el armario o debajo de la cama. Me moría de vergüenza pensando que tendría que salir y dar dos besos al visitante de turno. La cosa se hizo cada vez más dura para mí, sobre todo por la actitud de mis padres ante mi negativa a dar besos, que imagino que para ellos, que siempre me consideraron una niña malvada, ya sería el colmo. Lo cierto es que yo lo pasaba realmente mal. Y sufría mucho. No quiero que mi hija se sienta obligada a nada, y mucho menos que llegue a sentirse ni una pizca de mal de lo que me he sentido yo.

 

mi hija no da besos

 

¿En el futuro mi hija no dará besos a los demás? ¡No lo creo! A nosotros nos da besos, muchos besos. De hecho, en casa tenemos la “hora romántica de Mara”, que suele ser sobre las 7 de la tarde, y en la cual mi hija me regala cientos de besitos y abrazos. No encuentro explicación a por qué esa hora (y no otra) y a por qué a mí, pero yo los recibo feliz y enamorada. Para ella esos besos son muestras de cariño que regala sin que se le pidan, de manera natural y espontánea. Ya tendrá tiempo de observar, aprender y después de decidir si quiere dar besos y/o abrazos como saludo educado.

 

¿Qué pensáis vosotros de obligar a los niños a dar besos?

Diana Oliver

Diana Oliver

22 comentarios

  1. Mi hijo es un poco raro, le encanta darle besos a todo el mundo. Y claro, ni lo obligo a que dé cuando no quiere ni se lo prohíbo si quiere darlos tan feliz… De todos modos puede ser una etapa, quizá dentro de poco ya no se los da a nadie. De todos modos, además de lo desagradable de que te olviden a dar besos a quien no quieres siendo niño, he oído que la práctica de “obligar a los niños a dar besos” puede ser muy perjudicial en caso de “aparecer” un posible acoso en la vida del niño (ojalá no) porque podrá confundido pensar que es una de esas situaciones en las que debe “dar besos” o debe permitir algo aunque no le guste. Terrible. Solo por eso (tanto si es exageración, que no lo creo, como si no), creo que merece la pena no obligar nunca a un niño a dar un beso ni ninguna otra muestra de cariño que él no desee dar.

    • Sí, yo también leí algo parecido hace tiempo. Un motivo más sin duda para no obligar a nadie a dar besos… 🙁
      Como dices también esto son etapas, o a lo mejor no los dan nunca porque no les gusta como que los dan siempre. Al final son cosas totalmente impredecibles jeje… y creo personalmente que tienen que ver más con la personalidad de cada uno que con otra cosa.

  2. En esto tengo una pequeña batalla con el padre de la criatura. Y es que él no quiere que mi hijo sea como mi hermano, que con sus casi treinta años hace ya mucho tiempo que se negó a dar besos a nadie, y eso para mi marido es inconcebible. A mí me parece que no se puede obligar a nadie, y menos a desconocidos, yo creo que los besos como los te quiero tienen que salir de uno, porque apetecen. Es verdad que hay esa costumbre social, pero jolin, en otros países (mirad a la Merkel) vale con dar la mano, ¿por qué los niños y las mujeres para saludar tenemos que saludar con un beso?

    Pero en mi casa es una batalla perdida, la frasecita “hoy no me has dado ni un beso” la tengo que escuchar a menudo, y es que a mi hijo no siempre le sale, o le viene bien, o se acuerda… Y eso que yo le digo, “mira, que para papá es muy importante el beso antes de dormir y cuando llega de la calle, dáselo y acabamos…”

    Luego eso de dar besos a desconocidos porque sí… en fin, que estoy completamente de acuerdo contigo una vez más, y sí, ya le he dado este post a leer a mi marido, a ver si lo va entendiendo…

    • Totalmente de acuerdo! A ellos la mano, a ellas los besos. Está claro que es tradición cultural pero a mi al menos se me pone muchas veces por delante tener que dar dos besos a desconocidos… Y también se me hace raro lo de la mano y me quedo cortada, la verdad.

  3. Pienso igual, ¿a santo de qué tiene que dar el niño un beso? Es algo que a mis suegros por ejemplo les cuesta entender y sé que me odian un poquito por eso, pero es lo que hay, ya pueden esperar sentados a que yo les diga a alguno de mis hijos “dale un beso a ….” Cualquiera de los dos son muy cariñosos con nosotros y si a ellos les apetece dan besos pero no por educación ni porque es lo que toca, es porque les sale.
    De hecho, yo soy la primera que evito dar besos a nadie, si puedo evitarlos lo hago.

  4. Tal cual, y me duele porque estoy seguro de que alguna vez sí le he preguntado yo mismo si no quería dar el beso. Por vergüenza, por costumbre… yo qué sé. Y eso que yo no soy nada besucón, que conste, pero supongo que es el precio que tenemos que pagar por vivir en una sociedad con nuestra cultura de contacto y cercanía. Desde que soy padre soy mucho más consciente de ello: gente que le toca la cabeza a la niña por la calle —¡después de fumar o, peor, con un cigarrillo en la otra mano!—, gente que le pone las manos en la barriga a una mamá embarazada así por las buenas, gente que te pide coger al bebé mientras tu cara se retuerce buscando la forma más educada de decir que no… Somos así, no lo hacemos por nada en particular, pero es cierto que si no te gusta es un fastidio.

    Al hilo de esto, siempre me pregunto una cosa: igual que obligamos a los niños a dar dos besos a desconocidos, ¿por qué se presupone que las mujeres tenéis que saludar o presentaros dando dos besos mientras nosotros nos apañamos con dar la mano? Que no sé, igual no tenéis ganas de dar dos besos a según quién. Cuando me presentan a una mujer en el entorno laboral siempre dudo de qué hacer: no dar dos besos es visto por muchos como un gesto frío, pero también hay cada vez más profesionales mujeres que directamente ofrecen la mano, que a mí me parece estupendo por todo eso que comento. Un lío, en definitiva, juas.

    • ¡Ostras! Yo muchísimas veces he pensado exactamente lo mismo XD
      Nunca he entendido por qué ellas dan besos y ellos la manita… Me supera el tema. Lo tenemos tan asimilado que, al menos yo, cuando alguien me da la mano me paralizo y me quedo cortada.

  5. De acuerdo contigo en todo, Mina solo da besos si ella quiere, lo que rara vez sucede. Me dan una rabia las señoras pesadas con lo del besito… Y es que yo tampoco soy de dar besos asi a lo loco jeje

  6. Pués a mi no me importa que de besos, de saludo, de educación. Aunque con 11 años ya, te aseguro que prefiere dar la mano a dar besos. Eso sí, si se los piden los da, pero nunca jamás le hemos obligado a darlos.
    Muy buen reflexión la que haces, me gusta tu artículo.

    • A mi tampoco me importa que dé besos, lo que no me gusta es que le den tanto la lata a la pobre para conseguirlos… A veces puede resultar verdaderamente desesperante para ella y para los que estamos alrededor 🙂 ¡Gracias por comentar, Yolanda!

  7. Mis suegros son de esos insistentes y reiterativos si no les da un beso, que hasta tengo que intervenir para que no le mareen tanto si el pobre niño no quiere. Y con desconocidos…pufff…Creo que la gente mayor puede resultar muy pesada con este tema..

    • Mucho, mucho… A mi me da en cierto modo pena porque lo hacen desde el amor pero resulta verdaderamente cansado. Mucho ánimo, Sonia 🙂

  8. Mi bichilla es tan arisca la pobre, que creo que si la obligáramos en este sentido nos destruiría a todos. Lo suyo es lanzar besos al aire con la mano. Ahí no hace discriminaciones. Pero besos de verdad, esos los tiene muy pero que muy contados.

  9. Pues yo estoy de acuerdo contigo en todo, aunque tengo una puntualización. Dices que los niños de dos, tres, cuatro años no entienden que se hace por educación. Mi hijo mayor tiene 4 años y ya entiende perfectamente que saludar con dos besos es una norma de educación, igual que dar las gracias o pedir las cosas por favor. El pequeño, de 2 años, por supuesto, no lo entiende. Aún así, yo no obligo a ninguno de los dos, pero si el mayor alguna vez puntual se niega, después yo se lo explico tranquilamente. Y luego están los besos “de cariño”, que esos tiene que salir de dentro, si no, no valen de nada, ¿verdad?

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